La masacre de Hudson, entre otros factores, fue fruto de una doble traición. En otros tiempos, los diarios le habrían sacado jugo a esa línea de relato: un convicto prófugo que le sopla la mujer a otro preso y, luego, la mata –junto al padre, un hermanastro y su hija– sin más motivo que el de usurpar su hogar para mudarse con otra novia, una chica embarazada. Sin embargo, los diarios eligieron un camino diferente, uno más obvio aunque no menos punzante. Leer mas »