A su disposición, señor juez
Los autores de esta investigación, que Miradas al Sur publica de manera seriada desde hace más de seis meses, no han declarado en las causas relacionadas con el accionar de la CNU que están radicadas en el juzgado de Arnaldo Corazza porque nunca han sido citados por la Justicia.
Por eso, no se entiende qué razones llevaron al secretario de ese juzgado, Ricardo Botto, a manifestar delante de testigos, sin que viniera a cuento, o a decirles de manera directa a personas relacionadas con las causas, que los autores de esta investigación no quieren o no se atreven a presentarse. “Estos tipos se hacen los vivos, los valientes, desde las páginas de un diarito, pero no se animan a venir a declarar acá”, le dijo Botto a uno de esos testigos. Otros relataron frases de contenido coincidente.
Tal vez estas manifestaciones de Botto –realizadas en el edificio del juzgado y en su carácter de secretario, con lo cual también involucran a su superior, Corazza– estén motivadas por cierta molestia que pueden haberle causado las reiteradas alusiones realizadas en este dominical a la lentitud con que se llevan las causas relacionadas con la CNU en el Juzgado Federal 3 de La Plata.
O quizás estén relacionadas con las críticas realizadas en varios artículos de Miradas al Sur por uno de los autores de esta investigación al papel cumplido por el juez Arnaldo Corazza en la investigación judicial de los delitos de lesa humanidad cometidos por los dueños de Clarín, La Nación y La Razón para apropiarse de Papel Prensa durante la última dictadura cívico militar.
O, finalmente, puede que tengan que ver con lo que uno de los autores de esta investigación escribió en otra nota relacionada con esa causa: “Según esas fuentes, el único secretario que permanece en su puesto (en el Juzgado de Corazza), Ricardo Botto, carece de la experiencia y la formación necesarias para abordar con idoneidad en el tema, más aún en una causa tan compleja como la de Papel Prensa. ‘Hay incertidumbre sobre lo que pasará si la Fiscalía entiende que se cometieron delitos de lesa humanidad en la transferencia de las acciones y eleva la causa a Corazza. Botto no reúne los conocimientos que se requieren para llevar adelante una causa así’, señalaron a este diario”.
Publicaciones, todas ellas, que se ratifican por completo. Nadie tiene la culpa –ni siquiera uno de los periodistas de Miradas al Sur que acaba de volver a ponerlo en evidencia– de que Botto sea un mediocre funcional.
Para evitar malentendidos o comentarios equívocos, los autores de esta investigación reiteran que están no sólo dispuestos sino interesados en declarar. Cuando el juzgado o los querellantes lo pidan. Para que se haga justicia.

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