Antes que irritarse por los intentos de la Iglesia por imponer sus ideas en la reforma del Código Civil, hay que alegrarse por lo que constituye la novedad fundamental no sólo de los años kirchneristas sino del ciclo iniciado en 1983. Tras 28 años de maduración democrática, con hitos como la sanción de la ley de Divorcio o la de Matrimonio Igualitario, la Iglesia tiene cada vez menor capacidad de presión sobre la sociedad y la política. Leer mas »