Blog de Miguel Russo

París era una foto

El marroquí Bruno Barbey tiene 27 años cuando llega nuevamente a París. Es mayo y corre de una calle a la otra pensando sólo una cosa: “alerta constante”. No le preocupa editar sus imágenes. Va dejándose llevar, entre divertido, aturdido, atemorizado y exhausto. Leer mas »

“La realidad es una contradicción incitante”

Dice Eduardo Galeano, sentado en su café de siempre, El Brasilero, mientras Montevideo pasa frente a la ventana en una tarde de bancos y trámites y caminatas: “Voy a Buenos Aires dentro de unos días a leer unas cuantas historias de esas que me han contado los hijos de los días. Y ellos, que son sabidos, me han dicho que la Feria de allí es el mejor lugar de encuentro de los libros queridos y la gente queriente. Y también voy por el placer personal de leer en voz alta y sentir que recibo de vuelta, multiplicadas, esas vibraciones. Leer mas »

Breve historia de los presidentes y sus políticas petroleras

La maratónica sesión de poco más de 30 horas había arrancado el 23 de septiembre de 1992 y estaba llegando a su fin. Los contadores de votos del menemismo pispearon que, después de un esfuerzo digno de mejores causas, habían reunido el quórum necesario y, apenas dieron las nueve de la noche del 24 de septiembre, dispusieron pasar a la votación. Hubo revuelos de quienes se levantaban de sus bancadas y quienes se sentaban a las suyas con el mismo e indisimulado apresuramiento. Finalmente, de los diputados presentes, 120 votaron por sí y 10 se opusieron. Leer mas »

Diez días en la Edad Media

Diecisiete muertos. Con diecisiete muertos se borra todo intento de ironía, piensa el tipo. Diecisiete muertos ponen una barrera a las eternas lluvias del Macondo de García Márquez, a la furiosa exuberancia de Jorge Amado, al pánico de las casas tomadas de Cortázar. Si se quiere hasta las dilatadas conversaciones catedralicias de cuando Vargas Llosa era ni más ni menos que un buen escritor. Los muertos, y el entorno de esas muertes, se parecen más a la oscuridad medieval de Umberto Eco. Una Edad Media en plena posmodernidad, de Buenos Aires al mundo, se dice el tipo. Leer mas »

El libro de los otros

Antes de la invención de la imprenta, reunirse para oír leer era una práctica necesaria. Dice Alberto Manguel en Una historia de la lectura: “No eran muchos los que sabían leer y escribir y los libros, propiedad de los ricos, eran el privilegio de un reducido número de lectores. Las personas que deseaban conocer determinado libro o autor tenían más posibilidades de oírlo recitado o leído en voz alta que de disponer del inapreciable texto”. Leer mas »

Ayeres y mañana

El 2 de abril de 1917 el presidente norteamericano Woodrow Wilson le comunicó al Congreso su decisión de participar en la Guerra Mundial: “La neutralidad ya no es factible ni deseable al estar en juego la paz mundial”. Nadie, exceptuando al asesor presidencial Edward Bernays, supuso que ese día nacían las relaciones públicas, escondiendo bajo su manto la manipulación informativa. Leer mas »

Siempre es un problema de los otros

Desde la mañana del martes pasado, cuando aparecieron los primeros informes de la muerte del pibe Martín Vázquez en el country San Eliseo de San Vicente, la sociedad volvió a poner en escena su terror más profundo: reconocerse en ese enemigo atroz que es, siempre, el otro. Ese otro que muestra el costado aún salvaje de la humanidad. Ese otro, en este caso, es Adriana Cruz, la madre de Martín. Ella confesó a un periodista de Telefé, desde el móvil policial que se la llevaba, haber matado a su hijo. Leer mas »

“Decidí entrar a la literatura pateando la puerta, de prepo”

Yo estudiaba en la Asociación de Cine Experimental. Allí teníamos varias materias: guión cinematográfico, iluminación, dirección de actores. No pensaba que iba a publicar aquellas cosas que escribía, sino que me iba a ir encaminando en el cine, específicamente en la tarea de guionista. Para esa materia tenía de profesor a Federico Nieves. Él me aconsejaba: leía lo que yo escribía al margen de los guiones. Era 1965 y por ese entonces había escrito una novela policial, a mano, en una carpeta común y se la pasé para que la leyera. La perdió en un colectivo y nunca más la pude recuperar. Leer mas »

El hombre de las palabras

Una tarde de fines de 1959, el joven Fernando Braga Menéndez, de 18 años, mientras festejaba su ingreso a Filosofía y Letras, vio un aviso en el diario sobre un curso de televisión que daban María Elena Walsh y María Herminia Avellaneda. No dudó: se inscribió “junto a otros setenta pibes”, como recuerda ahora, 53 años después, acariciando la tapa de su recién publicado libro de poemas Textos, en su oficina de Retiro mientras mira por el ventanal cómo la ciudad se derrite de calor. Leer mas »

Volver

Se refriega los ojos con las palmas de las manos como para ver mejor, como para sacarse esas telarañas invisibles por inexistentes que le ocultan vaya uno a saber qué paraísos extraviados y, paradójicamente, cuando sus manos se apoyan, mansas, en los muslos, los abre apenas un segundo para verse los pies y los vuelve a cerrar. Leer mas »

Distribuir contenido