Desde la mañana del martes pasado, cuando aparecieron los primeros informes de la muerte del pibe Martín Vázquez en el country San Eliseo de San Vicente, la sociedad volvió a poner en escena su terror más profundo: reconocerse en ese enemigo atroz que es, siempre, el otro. Ese otro que muestra el costado aún salvaje de la humanidad. Ese otro, en este caso, es Adriana Cruz, la madre de Martín. Ella confesó a un periodista de Telefé, desde el móvil policial que se la llevaba, haber matado a su hijo. Leer mas »