Hace mucho que no sueña, el tipo. Los sueños, para él, son como una materia que se llevó a marzo: un escolaso desbarrancado que esta noche no y mañana a la noche tampoco. Años hace que no sueña. Se duerme con ganas, piensa en algo agradable ni bien cierra los ojos, hace fuerza, pero minga; de sueños, nada de nada, cero al as. En las madrugadas auspiciadas por Johnnie Walker se quedaba callado mientras sus amigos arrastraban las erres contando maravillas o truculencias oníricas. De a poco, lo fueron raleando. Se sabe: un tipo que no sueña es un embole. Del analista, ni hablar. Leer mas »