El calor del martes era agobiante. Y por la sien del gobernador Daniel Scioli se deslizaba una gota de sudor. Junto a él, con expresión circunspecta, el ministro de Seguridad, Ricardo Casal, miraba de soslayo al intendente de Lanús, Darío Díaz Pérez, quien se esforzaba en prestar atención a los dichos del mandatario provincial. Éste, primero, expuso su visión sobre la violencia de género, dado que su presencia obedecía a la inauguración en aquel distrito de una comisaría de la mujer y la familia. Pero, después, sorprendería con la siguiente frase:
–Al bla, bla, bla, a las conjeturas y especulaciones, nuestra respuesta son los mil kilos de cocaína secuestrados hoy. Leer mas »