Blog de Ricardo Ragendorfer

Martins: historia de un emprendedor

Debido al cariz de los acontecimientos, el ya célebre proxeneta Raúl Martins Coggiola pasó el primer mes de 2012 recluido en su hogar, un lujoso piso del condominio Mar al Lago, situado en la zona hotelera de Cancún. Sin embargo su voz aflautada no ha dejado de hacerse oír. “Jamás cederé al chantaje de mis hijos”, proclamó días antes a un reportero del periódico local Quequi. Ahora, esas siete palabras encabezaban la edición del 26 de enero, que él tenía ante sus ojos. Leer mas »

Las malas compañías de Mauricio

Por Ricardo Ragendorfer.
En aquel momento, Macri fue más Mauricio que nunca. Hacía morisquetas y carraspeaba como para remover alguna flema en el gaznate. Sería el preludio de una confesión: “Siempre tengo el complejo de no modular”. El alcalde estaba sentado ante una cámara que él creía apagada, durante una pausa en el rodaje de un spot para las elecciones legislativas de 2009. Un coro de risas festejaba sus ocurrencias. Él las intercalaba con pantallazos sobre su visión del mundo; por caso: posibles tácticas para burlar la ley que fija límites a la financiación de las campañas. Entonces criticó a Francisco de Narváez por su manejo de la “cuenta legal”. ¿A qué se refería? Lo cierto es que enseguida cambió de tema. Y pasó a mofarse del candidato Pino Solanas, quien lo había denunciado por proteger 54 lupanares. Al respecto, Macri le dispensó las siguientes palabras: “Pino, hay que dar trabajo a Constitución. Yo puse una tintorería y un prostíbulo. Una tintorería y un prostíbulo. Porque si no las sábanas quedan sucias”. Las risas fueron apoteóticas. Y él seguía con sus morisquetas. Leer mas »

Misteriosos caminos de la nueva política

Por Ricardo Ragendorfer. Periodista.
El escándalo en torno a Martins, acusado de ser el jefe de una red internacional dedicada a la trata de personas, dejó al descubierto un sistema de coimas que involucra a altos funcionarios macristas. Leer mas »

Apogeo y caída del comisario que fusiló a su propio delator

Por Ricardo Ragendorfer.
Durante la noche del 12 de noviembre de 2011, en un colectivo de la línea 440, un sujeto mató a una chica de un tiro en la cara ante unos diez pasajeros; luego saltó del vehículo en una esquina de San Miguel. Sobre sus motivaciones, el jefe de la Sub DDI de la zona, comisario Claudio Arnouk, esgrimiría una hipótesis asombrosa: “Varias veces la había invitado a salir, pero sin éxito. El muchacho estaba obsesionado con ella”. Éste –un tal Romero, de 25 años– fue detenido al día siguiente en el barrio de Balvanera por una brigada de la Bonaerense que actuaba fuera de su jurisdicción y sin orden judicial. Es posible que por tales irregularidades el comisario haya incurrido en semejante embuste, ya que en realidad el tipo sólo quiso robar un celular. Lo cierto es que, en perspectiva, aún resulta curiosa la sobreactuación del comisario ante los medios. Otro en su lugar hubiera mantenido un bajo perfil. Leer mas »

La mano dura une lo que las clases dividen

Por Ricardo Ragendorfer Periodista.
¿Es ese horror –ante un robo violento, un homicidio o una violación– lo que dispara sentimientos y reacciones en la muchedumbre o, por el contrario, sus integrantes siempre razonan así? Leer mas »

Crónica sobre un magnicidio de alcoba

Por Ricardo Ragendorfer

En la noche del 31 de diciembre concedió una entrevista telefónica a la radio El Valle, de General Roca. Su tono era afable: “Quiero que el 2012 sea de felicidad para todos los rionegrinos. No soy gobernador porque me pagan sino porque me gusta”. Carlos Soria no imaginó entonces que esa frase de ocasión, dicha a las apuradas, sería su testamento político. Cinco horas después, exactamente a las 4.05 del primer día del año, aquel hombre, ahora desnudo y sangrante, agonizaría en el lecho nupcial. Un tiro en el pómulo izquierdo le desfiguró el rostro. La primera dama, Susana Freydoz de Soria, permanecía junto a él con los ojos extraviados y un Smith & Wesson calibre 38 entre las manos. Luego llevó el arma hacia su propia sien. En tanto, la respiración del mandatario emitía un silbido atroz. Leer mas »

Cayó el Klaus Barbie argentino

Ricardo Ragendorfer
Pasado el mediodía del 24 de diciembre, una Suzuki Vitara ingresó al estacionamiento del aeropuerto internacional Viru Viru, de Santa Cruz de la Sierra. Su conductora, una señora de cabello rojizo, caminó con apuro hacia la sala de arribos. En el vehículo quedó un anciano de rasgos afilados y mirada gélida. Leer mas »

El año en que las calles fueron menos peligrosas que el hogar

Por Ricardo Ragendorfer
En el aspecto policiaco, el año que hoy concluye tuvo un inicio intenso, pero lejano: el 2 de enero, en el aeropuerto de Barcelona, la Guardia Civil descubrió dentro del ya famoso avión Bombardier Challenger tripulado por tres vástagos de antiguos comandantes de la Fuerza Aérea unos 944 kilos de cocaína. Leer mas »

Casal en su hora más dramática

El calor del martes era agobiante. Y por la sien del gobernador Daniel Scioli se deslizaba una gota de sudor. Junto a él, con expresión circunspecta, el ministro de Seguridad, Ricardo Casal, miraba de soslayo al intendente de Lanús, Darío Díaz Pérez, quien se esforzaba en prestar atención a los dichos del mandatario provincial. Éste, primero, expuso su visión sobre la violencia de género, dado que su presencia obedecía a la inauguración en aquel distrito de una comisaría de la mujer y la familia. Pero, después, sorprendería con la siguiente frase:
–Al bla, bla, bla, a las conjeturas y especulaciones, nuestra respuesta son los mil kilos de cocaína secuestrados hoy. Leer mas »

La guerra por la Secretaría de DD.HH. bonaerense

Al amanecer del miércoles 7 de diciembre, apenas antes del fin de semana largo y la asunción del nuevo gabinete, Edgardo Binkstock se enteró por el diario El Día que “la histórica militante” Sara Derotier de Cobacho había sido reconfirmada “luego de reunirse con el gobernador”. La novedad implicaba que no sería el próximo secretario de Derechos Humanos de la provincia de Buenos Aires como se lo habían anunciado desde su entorno unos días atrás. Leer mas »

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