Los narcos mexicanos suben la apuesta

Año 4. Edición número 171. Domingo 28 de agosto de 2011
Casino Royale. La ficha de la muerte. (AP)

El atentado contra un casino en Monterrey rompe una nueva marca en la espiral de violencia contra civiles por parte de los carteles narcos en México. La masacre en la que murieron 53 personas asfixiadas o calcinadas dentro de un casino de la ciudad de Monterrey, en el norte de México, fue el peor ataque del crimen organizado contra civiles, dijo ayer el presidente Felipe Calderón.
El mandatario, que inició a poco de asumir un combate frontal contra los carteles del narcotráfico, declaró luto nacional de tres días por el atentado, que medios de prensa atribuyeron a la sanguinaria organización de los Zetas.
Las autoridades mostraron un video en el que varios hombres armados, que llegaron al lugar en 4 vehículos, ingresaron al Casino Royale, en la capital de Nuevo León, y provocaron un incendio rociando gasolina que traían en bidones. El video comenzó a circular luego que el secretario de Gobernación, Francisco Blake Mora, llegara a Monterrey ayer por la noche; en las imágenes se observa al grupo de personas armadas que se transportan en cuatro vehículos: un Mini Cooper blanco con franjas negras, una camioneta negra, una Equinox gris y otro auto sedán del mismo color.
De la camioneta bajan los sicarios con tres recipientes con gasolina, que vacían a la entrada del inmueble ubicado en la avenida San Jerónimo, en la colonia del mismo nombre, al sur de Monterrey. En sólo dos minutos y 30 segundos llevan a cabo la agresión y se retiran.
“Es el más grave atentado contra la población civil inocente que haya visto el país en mucho tiempo”, dijo Calderón en un mensaje, visiblemente consternado e indignado.
“Es evidente que no estamos enfrentando a delincuentes comunes, estamos enfrentando a verdaderos terroristas”, agregó en un mensaje desde la casa presidencial.
Vestido con traje y corbata negros, el presidente arremetió contra Estados Unidos para que encuentre la forma de arrebatar las exorbitantes rentas económicas que los carteles obtienen del marcado negro de las drogas.
También pidió que su vecino del norte cierre la “criminal venta de armas de alto poder” a los carteles de la droga.
Tras el ataque, las llamas obligaron a empleados y clientes a encerrarse en los baños y en otras áreas donde fallecieron sobre todo por intoxicación y quemados. Protección Civil dijo que el casino, que operaba en forma irregular, tenía dos salidas de emergencia que fueron insuficientes.
El alcalde de Monterrey dijo que en mayo se había clausurado el casino –localizado en una poblada zona donde hay colegios y comercios– por realizar una ampliación sin permisos, pero un tribunal local permitió su reapertura semanas después luego de que el propietario presentó un recurso legal. Calderón anunció el envío de más fuerzas federales a Monterrey, hasta hace pocos años una tranquila ciudad empresarial, y al noreste del país, región donde el cartel del Golfo y su ex brazo armado Los Zetas mantienen violentos enfrentamientos.
Para el experto en seguridad Edgardo Buscaglia, los grupos criminales mexicanos cometen actos de terrorismo y recordó el lanzamiento de dos granadas en 2008 contra una multitud en Morelia que causó ocho muertos y más de 130 heridos.
Desde entonces también se han registrado en México, especialmente en el norte, un buen número de ejecuciones indiscriminadas en bares, varios coches bomba contra policías y medios de comunicación, una masacre de 72 inmigrantes y un tiroteo junto a un estadio de fútbol.
Por su parte, el consulado de Estados Unidos en Monterrey pidió a sus empleados y sus familias “restringir los viajes en el norte de México” y “evitar frecuentar casinos, clubes de adultos y otros lugares similares de reunión que han sido objeto de violencia por parte de organizaciones criminales transnacionales”.
En un mensaje de emergencia emitido ayer para los ciudadanos estadounidenses después del atentado al casino Royale en la capital de Nuevo León, el consulado recomendó “mantener un alto sentido de alerta”, mientras la investigación del incidente continúa.
El consulado informó que el 25 de agosto asaltantes prendieron fuego un casino conocido en el centro de Monterrey matando a 52 personas y que un día antes, una granada explotó fuera de un centro de apuestas en Reynosa, causando daños materiales, pero no víctimas, y ese mismo día se registró un ataque similar en Nuevo Laredo.
La alerta aclara que no se reportaron ciudadanos estadounidenses entre los fallecidos, pero recuerda que los niveles de violencia en Monterrey se han incrementado drásticamente desde febrero de 2010, mientras el gobierno mexicano ha asegurado a la Embajada de Estados Unidos que se adoptarán todas las medidas necesarias para llevar a los perpetradores de estos atroces actos a la Justicia.

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