La reforma del Banco Central sale con fritas

El miércoles irá al recinto el proyecto del Ejecutivo para reformar la Carta Orgánica del Bcra y el oficialismo estrenará su nueva mayoría. La exposición de Marcó del Pont en el Congreso y la opinión de todos los sectores.

La reforma del Banco Central sale con fritas
El próximo miércoles, la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central (Bcra) impulsada por el Poder Ejecutivo será tratada en la Cámara de Diputados. Todo indica que obtendrá la media sanción para luego ser girada al Senado. El Frente para la Victoria se encamina a lograr la sanción de la norma, antes de que finalice el primer mes del período ordinario. El debate que se llevó adelante el miércoles pasado en el plenario de las comisiones de Legislación General, Finanzas y Presupuesto contó con la exposición de la titular del Banco Central, Mercedes Marcó del Pont. La funcionaria explicó que al aprobarse la reforma “se pasará del objetivo único de preservar el valor de la moneda a un triple mandato. Se incorpora la estabilidad financiera, que muchos países agregaron explícitamente luego de los efectos devastadores de la crisis financiera. Y también se incluye el desarrollo económico con equidad social, concepto que, con diversas redacciones, había estado presente en todas las versiones de Cartas Orgánicas del Central previas a la de 1992, y que también está presente en la normativa de numerosos países, como los Estados Unidos y Canadá”. En sintonía con lo planteado por la titular del Bcra, el diputado de Nuevo Encuentro, Carlos Heller, explicó: “El sentido fundamental que tiene esta reforma es terminar con la idea de un Banco Central bobo, incapaz de generar políticas monetarias, que tenía una única finalidad: proteger el valor de la moneda”. Heller sostuvo que a partir del proyecto, “se vuelve efectivamente a pensar en un Central activo, capaz de fijar políticas, orientaciones y regulaciones, en un escenario que está por concepto absolutamente desregulado. Tenemos una Ley de Entidades Financieras que rige y dice que las entidades prácticamente pueden hacer todo menos aquello que está específicamente prohibido”. Dese la Coalición Cívica, la Unión Cívica Radical, el PRO y el Peronismo Federal cuestionaron la libertad que le otorga la reforma de la Carta Orgánica al Bcra, así como el uso de las reservas para afrontar deuda pública, y propusieron al creación de una comisión bicameral de control. En tanto, Claudio Lozano, desde otra perspectiva, cuestionó la finalidad que se les dará a las reservas de libre disponibilidad, ya que el texto no contempla su uso para inversiones productivas ni para el desarrollo. La presidenta del Central definió en un tramo de su exposición como “diferencias ideológicas” a los cuestionamientos enarbolados desde cada uno de los sectores de la oposición. El texto que ingresó al Parlamento el jueves pasado y que tras el trabajo en comisión sumó siete modificaciones propuestas por el arco opositor genera varios cambios. Estipula un aumento en la cantidad de adelantos que el Bcra puede darle al Tesoro Nacional. Pasarían a un equivalente del 20 por ciento de las reservas del Central, hoy sólo se puede adelantar el 10. El incremento sólo puede hacerse en casos excepcionales y por un plazo de 18 meses. Además, la reforma avanza en darle al Directorio del Bcra la potestad tanto de regular la cantidad de dinero como de orientar el crédito y la facultad de intervenir en las condiciones de los créditos en términos de plazos, tasas de interés, comisiones y cargos de cualquier naturaleza. También el Bcra podrá orientar el destino de los créditos por medio de exigencias de reserva, encajes diferenciales u otros medios apropiados. El proyecto también señala que se derogan dos artículos de la Ley de Convertibilidad y se modifica un tercero para darle al Directorio del Bcra la potestad de definir el nivel de las reservas de libre disponibilidad y usar los excedentes para pagar deuda. En tanto que advierte que el Bcra no estará sujeto a órdenes, indicaciones o instrucciones del Poder Ejecutivo y dependerá de la autorización expresa del Congreso Nacional para asumir obligaciones de cualquier naturaleza que impliquen condicionarlas, restringirlas o delegarlas. La reforma propuesta también establece que el Banco Central compilará y publicará regularmente las estadísticas monetarias, cambiarias y crediticias. Repercusiones. El diputado de la Coalición Cívica Alfonso Prat Gay, conocido por su visión ortodoxa de la economía, cuestionó la mayoría de las propuestas impulsadas. En especial la modificación del artículo 20 de la Carta Orgánica que le permite el aumento de los adelantos de recursos en efectivo. “Lo que establecía el artículo 20 es que el Banco Central podía financiar con emisión al Tesoro hasta un cierto límite. Ahora se amplió ese límite contra una simple promesa de pago.” Según el economista, la modificación implica la demostración de “que el Gobierno se quedó sin caja”. Prat Gay adelantó que llevará al recinto su propio dictamen de minoría, que será acompañado por la UCR. El diputado resaltó la posibilidad de “que cada bloque expresara su opinión, pese a que el oficialismo no estuvo dispuesto a cambiar algunas cosas que le sugerimos”. El economista y diputado del interbloque Frente Amplio Progresista, Claudio Lozano, quien también irá con su propio dictamen de minoría al recinto, se lamentó por “la falta de tiempo para discutir en profundidad algunas cuestiones”. Señaló que pese a coincidir con el “cuestionamiento del Gobierno a la experiencia neoliberal”, la reforma impulsada no logrará “incidir en la orientación de la inversión”. Lozano criticó que “el proyecto contemple cláusulas donde las reservas disponibles puedan ser utilizadas para pagar deuda pública” y detalló que el proyecto que su fuerza política llevará al recinto impulsa que “las reservas de libre disponibilidad sean utilizadas para fortalecer la capacidad del Estado en cuanto a direccionar el rumbo de la inversión”. Jorge Triaca, del PRO, detalló que para su partido, “el Banco Central debe cumplir una función prioritaria que es cuidar la moneda de los argentinos”. Remarcó que “el proyecto oficial es demasiado amplio y asume muchos riesgos”. Nada cambiará de aquí al miércoles. Las expresiones vertidas tanto por el oficialismo como por los distintos bloques de la oposición durante el plenario de Comisiones se volverán a reflejar ese día en el recinto. Esto será así aunque se consiga una sesión ordinaria lograda por acuerdo en labor parlamentaria o en una sesión especial solicitada por el oficialismo .