Adiós autojuicio: se vienen tres meses de investigación

Legisladores en reunión. A Macri la estrategia del autojuicio se le vino abajo. (TELAM)
La oposición porteña desarmó la estrategia macrista.

La oposición porteña logró imponer el dictamen para crear la comisión investigadora que funcionará durante 90 días hábiles y estará conformada por 17 miembros, cuatro de ellos oficialistas. Sin embargo, la cantidad de integrantes aún está sujeta a discusión. La comisión deberá expedirse sobre la responsabilidad del jefe de Gobierno, Mauricio Macri, en el escándalo por las escuchas ilegales. Para ello, se aprobó el pedido del expediente judicial que está en manos del magistrado Norberto Oyarbide.
El PRO pretendía que en la comisión se fijara un temario acotado al episodio de las escuchas, un plazo de duración lo más breve posible y que en su integración se representara la proporcionalidad de los bloques. Sin embargo, la oposición propuso cuatro representantes por el PRO, dos para Proyecto Sur, y un integrante por cada uno de los bloques restantes.
En respuesta al dictamen, el diputado oficialista Martín Ocampo aseguró que si no se garantiza lo que el macrismo considera como verdadera proporcionalidad en la comisión, la delimitación del objeto a investigar y el plazo no prorrogable de 60 días su bloque decidiría “no integrar la comisión”, si bien matizó esa declaración diciendo que “no es algo que se haya definido todavía en el bloque. Es una percepeción”. Por su parte, el legislador por la Coalición Cívica, Sergio Abrevaya insistió en la idea según la cual “no vale la proporcionalidad, sino la representación. Conceptualmente, estamos hablando de una comisión que investigue un hecho y elabore un dictamen. Por eso el PRO no puede plantear la necesidad de proporcionalidad, cuando no hay confrontación. Esto no es un juicio”.

Cambio de estrategia. El PRO analizó las dificultades que tuvo para avanzar con el juicio autoimpulsado y firmó una resolución en minoría que plantea el giro del juicio a la Sala Acusadora. Martín Ocampo dijo al respecto que “como sugiere la convención del radicalismo y del Frente Grande en la Comisión Constituyente del ’96, tienen que haber dos pasos solamente, la acusación y el juzgamiento, pero nunca un acto previo”. Inmediatamente agregó que la Legislatura “no puede expedirse sobre el juicio político porque constitucionalmente eso le corresponde a la Sala Acusadora”.
En relación al intento oficialista para saltear a la Comisión de Asuntos Constitucionales y recurrir a la Sala Acusadora, Anibal Ibarra, diputado por Diálogo por Buenos Aires, afirmó que “la propuesta del PRO es una mera expresión de deseos y una demostración más de su falta de brújula”.
En el mismo sentido, Abrevaya retrucó la jugada del macrismo al asegurar que: “Desde el plano legal afirman que quien debe encarar el juicio político es la Sala Acusatoria. Entonces, ¿por qué vinieron a la Comisión de Asuntos Constitucionales?”.
Semanas atrás, la oposición interpretó la jugada de Macri, de pedir su propio juicio político, como una maniobra para conseguir con la mayoría de su bloque un rápido rechazo del proceso y así contraponer esa decisión, que equivaldría a una declaración de inocencia política, a los jueces que lo investigan por asociación ilícita y espionaje.
Por eso, los legisladores de la oposición rechazaron el juicio político y acordaron la conformación de la comisión investigadora que determine si corresponde abrir o no el juicio político.

A la espera del desenlace. Los legisladores opositores decidieron también citar a Macri el 24 de agosto para que dé explicaciones ante la Legislatura sobre la asociación ilícita que funcionaba en la órbita del Gobierno de la Ciudad. También se firmó otro dictamen para reclamar la licencia del jefe de Gobierno, hasta que culmine el juicio penal. Estos dos proyectos, junto con la distribución proporcional que le corresponde a cada bloque en la Comisión deberán someterse a votación el próximo 12 de agosto.
Sobre el controversial pedido de licencia, impulsado por la diputada María José Libertino, de Encuentro Popular para la Victoria, Ibarra opinó que ésa no es una facultad de la Legislatura, y que en todo caso se trata “de una cuestión ética, tiene que pedir licencia”. En un tono similar, Gonzalo Ruanova, del partido Nuevo Encuentro, sostuvo que la licencia “es una decisión del jefe de Gobierno. Lo llamativo es que esté gobernando, sea candidato a presidente y esté procesado”.
El macrista Ocampo subraya que no hay posibilidad de suspender al jefe porteño porque no hay de por medio un juicio político. Solamente una vez que la Sala Acusadora se expida sobre las responsabilidades de Mauricio Macri, la suspensión podría ser automática.
La Comisión tendría autoridad para citar funcionarios y allanar oficinas. Demasiado desgaste para Macri y sus aspiraciones presidenciales de cara al 2011. De esta manera, el escenario político para el jefe de Gobierno porteño sería el menos deseado. Sus aspiraciones políticas podrían sufrir el embate de la peor exposición pública, aunque su jefe de Gabinete, Horacio Rodríguez Larreta afirme, al estilo Jaime Durán Barba, estratega comunicacional del macrismo, que el tema de las escuchas “a la gente no le importa”.

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  • El autojuicio a medida está perdido. La Legislatura porteña aprobó la creación de una Comisión Investigadora para esclarecer la responsabilidad de Mauricio Macri en el caso de las escuchas ilegales y la creación y puesta en marcha de la Policía Metropolitana. El macrismo, derrotado por 36 votos contra 24, agotó, sin éxito, todos los mecanismos para alargar la sesión o pasar a un cuarto intermedio. Sin embargo, el PRO no pudo frenar a la oposición, que hasta diciembre proximo analizará si finalmente corresponde iniciarle juicio político al jefe de Gobierno.

  • El macrismo sigue en busca de aliados para lograr el número necesario para la aprobación del juicio político que investigaría desde la Legislatura la responsabilidad de Mauricio Macri, en el escándalo de las escuchas ilegales. Pero a medida que se acerca el 12 de agosto, fecha prevista para su tratamiento, parecen disminuirse las posibilidades de que consiga el aval para equilibrar su complicada situación judicial.

  • Cada día que pasa, al jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, le surgen nuevos focos de conflicto. A la crisis desatada tras la ocupación del parque Indoamericano se agregó el pedido de juicio político promovido por tres legisladores porteños, a partir del informe final de la comisión investigadora por las escuchas ilegales. En la tumultuosa sesión del jueves pasado, en la que poco faltó para llegar a los puños, se decidió que los dictámenes sean tratados en marzo del año que viene, cuando se reanuden las sesiones.

  • A partir de la confirmación de su procesamiento como miembro de una asociación ilícita, la personalidad aristocrática, autoritaria, blindada e incombustible de Mauricio Macri, comenzó a agrietarse de un modo tan inesperado que –hasta hace un par de meses–, nadie hubiera podido imaginar los acontecimientos que durante estos días conmovieron a la ciudad de Buenos Aires.
    La ratificación de su procesamiento coincidió con una transformación apenas perceptible en Mauricio Macri: primero apareció con un moretón en el ojo y explicó que había recibido un codazo mientras jugaba al fútbol.

  • La lectura detenida del dictamen firmado de manera unánime por los magistrados que integran la Sala I de la Cámara Federal no deja lugar a dudas: el jefe de Gobierno, Mauricio Macri, debió estar enterado y, además, participar de la organización delictiva que se formalizó en el seno del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires con el objetivo de articular una estructura de inteligencia ilegal para espiar a políticos opositores, empresarios, periodistas, cónyuges infieles y hasta a integrantes de su propia familia.

  • Cuando Mauricio Macri decidió redoblar la apuesta y pedir su juicio político quedó expuesto a dos de sus peores temores: la política y sus propios diputados. “He analizado todas las situaciones y creo que, en el marco constitucional e institucional que tenemos, es lo que da mayor transparencia. Por eso, confiando plenamente en mis legisladores, les he pedido abrir el juicio político sobre los delitos que se me acusan”, dijo el jefe de Gobierno. Fue hace cinco días y se lo veía demacrado.