Al final, el Bicentenario era para ir a jugar

Actualmente, en el país, el 6,5% de los pibes de 5 a 13 años trabaja en tareas equivalentes a la labor adulta.
Ayer fue el Día Internacional contra la Explotación Infantil. El 25 de mayo se elévó a 16 años la edad mínima para trabajar.

Días atrás la Patria cumplió 200 años. Sin embargo, algunas cadenas parecen romperse recién ahora. Así, el 25 de Mayo pasado entró en vigencia la prohibición de trabajo para los chicos menores de 16 años. Esta limitación se extendió a los 18 cuando se trate de trabajo peligroso. Hasta junio de 2008, la edad mínima en el país era de 14 años pero, mediante la Ley 26.390 sobre Prohibición del Trabajo Infantil y Protección del Trabajo Adolescente, se elevó a 15 años en forma transitoria y se estableció que subiría a 16 el día del Bicentenario, fecha que se cumplió hace tres semanas.
Según recientes estimaciones de la Organización Internacional de Trabajo (OIT), en América Latina y el Caribe el 17 por ciento de la niñez entre 5 y 14 años trabaja.
Un flagelo que ya se discutía a finales del siglo XIX, cuando niños y niñas realizaban tareas insalubres en industrias y, sobre todo, en los campos, sin poder asistir a la escuela y privados del pleno goce de sus derechos. Ya en 1904, Juan Bialet Massé, autor del Informe sobre el estado de las clases obreras en el interior de la República Argentina, alertaba: “Hay en las cigarrerías niños y niñas de 8 a 12 años. Algunos estaban anémicos, pálidos, flacos, con todos los síntomas de la sobrefatiga y de la respiración incompleta”.
Actualmente, en el país, el 6,5 por ciento de los pibes de 5 a 13 años trabaja en actividades equivalentes a la labor adulta; el 4,1 por ciento realiza una actividad productiva para el autoconsumo; y el 6,1 por ciento realiza alguna tarea doméstica. Así surge del la Encuesta de Actividades Económicas de Niños, Niñas y Adolescentes (Eanna), relevamiento hecho por el Ministerio de Trabajo junto a la Organización Internacional del Trabajo y el Indec en 2004. El área de cobertura de la encuesta incluyó el Gran Buenos Aires, la provincia de Mendoza, el NEA y el NOA.
Si tenemos en cuenta el grupo de adolescentes que se incluyó en la medición, esos números crecen al 20,1 por ciento, 6,6 por ciento y 11,4 por ciento, respectivamente.

Impacto en la escuela. El trabajo infantil repercute también en otros aspectos de la vida del niño. Así, si bien la inserción escolar de los chicos de 5 a 13 años que trabajan es casi universal, su rendimiento en la escuela se ve afectado en distintas formas: llegadas tarde (18,7 por ciento de los niños que trabaja), inasistencias frecuentes (19,8 por ciento) y repitencia (29,7 por ciento).
A su vez, la incorporación temprana a tareas laborales es más frecuente en el medio rural que en el urbano: el 13,3 por ciento de los chicos menores de 9 años trabajó en algún momento del año, mientras que en las ciudades sólo lo hizo el 6 por ciento. Estas cifras fueron recientemente publicadas por la ONG Periodismo Social.

PARA VER Y DEBATIR EN EL AULA
En el marco de las acciones que se realizaron ayer por el día contra la explotación infantil, Canal Encuentro y el portal educativo educ,ar, junto a Unicef y la Organización Internacional del Trabajo (OIT), lanzaron un sitio web específico donde los docentes podrán encontrar recursos para debatir y reflexionar sobre esta problemática en el aula y realizar distintas actividades con los alumnos.
Se puede ingresar a través de la página del canal dependiente del Ministerio de Educación ( ) o el portal , donde además de textos referidos al tema, se pueden ver videos y micros en los cuales participan distintas voces.
La idea central es que el único "trabajo" que tienen los niños y niñas es ir a la escuela. El sitio se organiza en cinco categorías de análisis, donde se recopilan normativas internacionales y leyes nacionales; actividades para los niveles primario y secundario, y para la formación docente; datos estadísticos actualizados de la OIT; un listado con enlaces de publicaciones y organismos afines, y los micros que retratan la problemática desde distintas dimensiones.

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