Alcira Ríos: “Los expedientes de adopción estaban totalmente armados”

Año 3. Edición número 154. Sábado 30 de abril de 2011
(GENTILEZA REVISTA VEINTITRÉS)
Entrevista: Alcira Ríos, abogada que presentó la primera denuncia judicial

–¿Recuerda lo que ocurrió el 30 de abril de 2001, cuando presentó el primer recurso por la causa Noble?
–La denuncia se realizó porque había numerosas denuncias anónimas y escritas que decían que los hijos que tenía la señora Herrera de Noble eran hijos de desaparecidos. En ese momento pensamos en una denuncia porque había una adopción plena de por medio y al presentar la denuncia saqué de archivo los expedientes de adopción de menores de edad. Cuando vimos esos expedientes y el juez profundizó la investigación, era evidente que estaban armados y se probó que fue una supresión de identidad. El acta de nacimiento de los chicos es directamente la de adopción por parte de Herrera de Noble, no tienen acta de nacimiento anterior y por ende no se sabía el tiempo exacto en el que habían nacido los chicos. Como era obvio que eran de 1976, lo que hicimos fue buscar aquellas familias más cercanas a esas fechas que figuraban de la aparición de los chicos. Luego de ver cuáles eran las familias que tenían posibilidades por la cercanía del mes o lugar, la abuela Miranda fue querellante en un principio –ahora la abuela falleció y sigue Carlos, su hijo- y el abuelo Gualdero. Pero cuando hubo que querellar se presentó la hija porque él también había fallecido.
–¿Qué expectativas tenían en ese momento de conocer la verdad?
–Teníamos muchas porque eran demasiadas las denuncias y además porque los expedientes de minoridad que facilitaron la adopción estaban totalmente armados. Felipe figura como que una madre lo va a entregar porque no lo puede mantener y en el documento que presentó resulta que esa mujer no existe, no existió nunca, y el documento es de un masculino muerto unos años antes. En el caso de Marcela, Herrera de Noble dijo que la encontró en el jardín de su casa de San Isidro en un canastito. Resulta que ella no vivía en San Isidro sino que la casa era de una amiga y se la prestaba cuando se iba a Europa. Además ella puso que la vecina fue testigo junto a su jardinero y resulta que el jardinero de la vecina no era otro más que su chofer de toda la vida.
–Teniendo en cuenta que son tan claras las pruebas, ¿por qué cree que se dilató tanto la causa?
–Porque está es una causa que está politizada, manoseada, no es una causa jurídicamente hablando. Después de ocho años empezamos de cero de nuevo. Es impensable pero es la realidad. Es sencillo, lo único que hoy falta es saber quiénes son, probar la identidad de los chicos porque todo lo demás está hecho. Si queremos dilatar la causa podemos hacer muchas cosas, seguir llamando testigos, pero la realidad es que la única y fundamental prueba es la del análisis.

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Otras notas

  • Luego de la aclaratoria que la Sala II de la Cámara de Casación realizó el martes pasado sobre los alcances del fallo que confirmó la extracción voluntaria o cumpulsiva de muestras genéticas de Marcela y Felipe Noble Herrera pero restringió el universo con el cual deben ser comparadas en el Banco Nacional de Datos Genéticos, los abogados de Abuelas de Plaza de Mayo anunciaron que apelarán esta medida ante la Corte Suprema de Justicia. El plazo para hacerlo vence el jueves 16.

  • Es una noticia alentadora porque esto es lo que queremos desde hace más de diez años”, señaló Estela de Carlotto. Lo hizo poco después de que se conociera la decisión de Marcelo y Felipe Noble Herrera de allanarse a entregar sus muestras genéticas para ser contrastadas con la totalidad de las existentes en el Banco Nacional de Datos Genéticos (Bndg). La noticia, que marcó un giro rotundo de cara a las permanentes chicanas judiciales que articularon los abogados de la dueña del Grupo Clarín y de sus hijos adoptivos, dio pie a innumerables teorías.

  • Que los jóvenes inscriptos irregularmente en 1976 por Ernestina Herrera de Noble como Marcela y Felipe Noble Herrera hayan aceptado entregar muestras de su ADN para que sean comparadas con las de 246 familias que buscan hijos de desaparecidos es el resultado de una lucha que no supo ni sabe de descanso: la de las Abuelas de Plaza de Mayo para recuperar a sus nietos. Y esto es así más allá de los resultados que puedan arrojar las pruebas. Porque, cualesquiera sean los resultados, lo que se conocerá es la verdad.

  • "La causa no se ha resuelto –dice la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto– básicamente porque la Justicia obró incorrectamente. Si bien el juez Roberto Marquevich, quien tomó hace 10 años esta causa, investigó, encontró los expedientes y serias irregularidades, detuvo a la señora Herrera de Noble y dio órdenes de inmediata acción para que se realizaran los análisis inmunogenéticos a Marcela y Felipe, esto fue perturbado inmediatamente por los abogados de la señora y el juicio que le hizo el Consejo de la Magistratura al juez Marquevich.

  • El 30 de abril de 2001, la abogada Alcira Ríos entró a la sede del Juzgado Federal Nº 1 de San Isidro, a cargo de Roberto Marquevich. Debajo del brazo llevaba una denuncia con la firma de Estela Barnes de Carlotto, presidenta de la Asociación Abuelas de Plaza de Mayo. En el escrito se solicitaba el inicio de una investigación judicial sobre la filiación de los hijos adoptivos de la directora de Clarín, Ernestina Herrera de Noble.

  • El jueves a la 4 de la tarde, Marcela Noble Herrera abordó en Aeroparque el vuelo 110 de Pluna con destino a Uruguay. Al escribirse estas líneas, su hermano Felipe seguía en Buenos Aires.