Atilio Boron: “Estados Unidos quiere instalar un comando militar en Libia”
"En realidad, la Otan ha sido el agente fundamental del derrocamiento del régimen de Khadafi. Eso no me cabe ninguna duda, los rebeldes apenas habían podido tener un control muy débil en la región de Bengasi. Y la ofensiva de la Otan fue impresionante”, afirma el politólogo Atilio Boron, investigador Principal del Conicet, doctor en Ciencia Política por la Universidad de Harvard y profesor de Teoría Política y Social de la UBA. A renglón seguido, Boron agrega: “Imaginemos 10 mil aviones pasando y descargando bombas sobre Buenos Aires, Rosario, Paraná, Córdoba; eso fue lo que hizo esta gente y, evidentemente, bajo ese contexto las fuerzas leales al gobierno fueron, en algunos casos, aniquiladas, en otros cundió la desmoralización, otros se pasaron de bando, otros se fueron a su casa”, remata.
–¿Qué cree que va a pasar?
–Creo que va a ser muy difícil que esta situación se revierta. El otro día estaba mirando algunos documentos del Pentágono de los Estados Unidos, hurgando en algunos materiales en la WEB, y ellos lo que dicen es que a partir de la década de los ’80 y sobre todo de los ’90, África empieza a jugar un papel crecientemente protagónico en la estrategia de seguridad nacional. Y los mismos documentos dicen: África normalmente estaba en el tercer rango en la escala de prioridades de los Estados Unidos. Pero, a partir de los ’90, hay una revalorización de la zona, y por eso se crea el Africom, o sea el Comando África.
–Se trata de un equivalente al Comando Sur, que es el encargado de vigilar, monitorear, controlar la situación de America latina.
–Sí, ahora ellos crearon el Africom, el comando africano, por sus materiales, por su petróleo que empezaron a explotar de manera muy fuerte en la zona de Guinea, Nigeria, Angola. Para Estados Unidos ese continente había subido en jerarquía en materia estratégica. ¿Cuál era el problema? El problema es que no hubo ni un solo país de África que admitiera convertirse en la sede del Comando Sur, como tampoco lo hubo en América latina.
Por eso, la sede antes estaba en Panamá, pero cuando el tratado Torrijos-Carter entró en vigor, el Comando Sur se tuvo que ir y ahora está en la península de Florida. Y en África pasó lo mismo, entonces el comando africano en este momento se encuentra en Alemania, en Stuttgart; imagínate lo que significa montar una operación militar sobre un país africano partiendo, nada menos, que desde Alemania, un país que no tiene muchos nexos históricos, étnicos, culturales, raciales con África. Entonces, en este momento, ellos lo que quieren hacer, aparte de organizar el saqueo del petróleo, es establecer en Libia la sede del comando africano.
–Entonces, mientras el diario La Nación y la mayoría de los diarios que tienen su mirada en el primer mundo, nos muestra las fotos de las piletas de Khadafi o de la silla de oro de la hija de Khadafi, las tropas aliadas están preparando un desembarco para cambiar la relación de fuerzas en ese continente.
–Claro, además que se meten por el norte de África porque allí tuvieron el traspié imperdonable en Túnez y en Egipto. Y El Cairo era una pieza fundamentalísima para ellos; el tridente sobre el cual se apoyaba la estrategia defensiva de los Estados Unidos para Medio Oriente estaba formado por Irán, que en el ’79 lo pierde, por Egipto, que lo pierde en el 2011, y, por lo tanto, le queda solamente Israel. Entonces, evidentemente, tienen que recomponer de alguna manera eso y van a tratar de que Libia se convierta en la base de operaciones del comando africano.
–Es decir, que las promesas de Barack Obama de ir retirando tropas de Afganistán y de Irak, ahora se complementan con la ocupación de un tercer país.
–Sí, porque cuando hablamos de la Otan estamos hablando de los Estados Unidos. Las últimas mediciones hablan de que el presupuesto militar norteamericano supera a todos los demás países combinados. Obama hizo pasar la frontera del gasto militar total cuando tomás todos los ítem, cosa que no siempre publica la prensa. Porque si sumás todo el gasto militar superaron el millón de millones de dólares, o sea un billón de dólares de gasto militar. Hay un diálogo extraordinario en la película JFK, en donde el informante clave decía: “Bueno, cómo no vamos a ir a la guerra, si no nos destruyen nuestros helicópteros, no nos bajan nuestros aviones y no disparamos nuestros cañones, cómo podemos seguir haciendo negocios, tenemos que seguir vendiendo cañones, helicópteros, municiones, por lo tanto tenemos que disparar. Ese es el negocio”.
–La última pregunta tiene que ver con esta reunión de premios Nobel desarrollada en una isla muy bonita germana y en pleno verano alemán, ¿cuál es el sentido de que Alemania tenga un protagonismo en el mundo financiero que no se lo veía antes como nación?
–No estoy muy al tanto de las razones por las cuales se hace la reunión ésa de los Nobeles en el contexto de la crisis que está conmoviendo Europa hasta sus cimientos. Igualmente, creo que Alemania es la única nación que demuestra poseer una fortaleza relativa superior a todas las demás, y si Alemania se derrumba y entra en una crisis económico/financiera como la de Italia y la de España, el proyecto de la unidad europea, el euro, todo salta por los aires. O sea que hay toda una corrida para sostener ese tinglado, porque sería muy riesgoso para la economía mundial, sobre todo desde el punto de vista del capitalismo, la reproducción del capitalismo, tener una debacle de ese tipo en lo que es claramente el corazón del capitalismo europeo, que es Alemania.
