Banda ancha estatal para conectar al país

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Año 3. Edición número 144. Domingo 20 de febrero de 2011
En octubre pasado se presentó el Plan Nacional de Telecomunicaciones que prevé un servicio público de provisión de internet alternativo al de las grandes compañías privadas. (TELAM)
En el marco del programa Argentina Conectada, el Ministerio de Planificación inició los estudios técnicos para alcanzar a las 9.399 localidades del país. Una megared digital proveerá banda ancha para todo tipo de comunicaciones, Internet, telefonía y televisión

En marzo del 2010, Barack Obama prometió internet de 100 megabits por segundo para los 308 millones de norteamericanos durante la próxima década. Un año después siguen habiendo más de 100 millones de estadounidenses sin acceso a internet de banda ancha. Ni siquiera la más baja de las velocidades del standard de 1 megabits por segundo. Los más de 600 proveedores digitales privados y estatales de los Estados Unidos ofrecen internet y telefonía sólo donde resulta rentable. A pesar de las diferencias culturales de costa a costa del país del norte, el derecho a las comunicaciones sigue subsumido a un negocio. En eso, los distintos Estados siguen bien Unidos, más allá de sus administraciones demócratas o republicanas. En la Argentina, y sin necesidad de salvar tanto las distancias en un mundo digital globalizado, por directivas presidenciales, el Ministerio de Planificación puso en marcha convenios entre la Comisión Nacional de Comunicaciones y la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), que comenzaron a trabajar con las cooperativas y pymes de internet del interior del país. Fue un primer paso del anunciado programa Argentina Conectada, para conocer nuestros recursos técnicos y humanos reales disponibles, que puedan montar en no más de media década, la Red Estatal de Banda Ancha para todo tipo de comunicaciones, internet, telefonía y televisión. Hoy estamos en el segundo paso de este megaproyecto en la historia de la ingeniería nacional en las telecomunicaciones digitales, comparable con el tendido de alambres de cobre y sus centrales de la vieja Entel. Se trata de un relevamiento sobre las 9.399 localidades que hay en todo el país. Desde los parajes donde no hay más de una decena de familias hasta las grandes ciudades del interior. El objetivo quinquenal es llevarles conexiones inalámbricas y/o de fibra óptica de banda ancha, con internet, telefonía y televisión digitales, sin distinción de número de habitantes por sitio. En esa cantidad de localidades se incluyen unos 1.800 lugares que no tienen telefonía fija ni celular, al costado de las rutas o con accesos complicados por caminos de tierra, de montaña o de río, pero absolutamente aislados del mundo de las comunicaciones.
El Ministerio de Planificación encomendó a la UTN los estudios técnicos para que la banda ancha llegue a todos los lugares a los que no llegan las empresas telefónicas monopólicas –porque resultan totalmente antieconómicos–, pero tampoco las pymes o cooperativas, para que todos los habitantes tengan las mismas velocidades de acceso sin distinciones. Así como se están entregando decodificadores gratuitos para la TV digital por aire y la Presidenta acaba de lanzar la primera distribución de 1,5 millón de netbooks, se haría lo mismo con los modems wi-fi para poder conectarlas, a medida que se instalen las antenas en cada una de las 9.399 localidades. La única universidad nacional de ingeniería del país con facultades en casi todas las provincias, se comprometió con la tarea y con la ayuda de pymes con experiencia previa en instalaciones y cableados de fibra óptica y antenas en geografías complicadas, recorrerán el país con camionetas y personal técnico que registrará todos los datos necesarios para comenzar las obras en los próximos meses. Se invitará a incorporar sus servicios a la nueva megared digital estatal a todos los proveedores preexistentes, se registrarán hasta la cantidad y calidad de los postes de telefonía, de videocable o de alumbrado público, cuando existan, los ductos de agua, los anillos y redes de fibra óptica ya instalados por las telcos para instalar antenas wi-fi o wi-max donde no haya ningún servicio o donde las montañas impidan los cableados aéreos o subterráneos. Se analizarán las condiciones de las centrales telefónicas para conectarlas a los nuevos anillos de fibra óptica perimetrales a las grande ciudades y derivarán hacia las más pequeñas. Luego, el Ministerio de Planificación licitará la compra y tendido de 30 mil kilómetros de fibra óptica para los grandes troncos de estos árboles digitales que tendrán decenas de miles de ramas ópticas (cuando convenga tender cableados de fibra) o electromagnéticas (cuando convenga poner antenas). Un equipo de ingenieros y profesores de la UTN dirigirá el operativo de relevamiento que en seis meses estaría finalizado sobre las 9.399 localidades. Simultáneamente, la UTN irá analizando toda la información técnica y de ingeniería de telecomunicaciones necesaria, tanto la existente como la potencial, para la obra de conexionado digital de todas y cada una de las localidades entre sí y con el resto del país. De esta manera, y en cumplimiento del Plan Nacional de Telecomunicaciones, se contemplarán todas las opciones tecnológicas de enlace posibles y en todos los niveles de transporte: troncales, nodales y de última milla, sobre canales analógicos y digitales, mediante la topología de red más eficiente, para la obtención de máximas capacidades de canal, máximos anchos de bandas, menores costos y tiempos de instalaciones y servicios digitales de telecomunicaciones, televisión, telefonía , datos e internet.
Las actividades a realizar consistirán en el relevamiento, análisis, validación y rectificación de la información técnica, geográfica, topológica prestataria y usuaria de telecomunicaciones con profesionales y personal técnico específicamente capacitado, que llegarán a los distintos sitios denominados genéricamente localidades (lugares, parajes, comunas, pueblos, ciudades, capitales, etc.) muñidos de planillas con datos a completar y/o corroborar, en forma visual, por preguntas a usuarios y con mediciones y cálculos topográficos, topológicos y teleinformáticas. Seguirán algoritmos de constatación y verificación de la información obtenida in situ. Estas planillas están foliadas por localidad, prestadores de servicios (TV por cable, Internet, telefonía) con anexos técnicos sobre tipos de redes y alcance de otros servicios, no necesariamente de telecomunicaciones, pero que permitirían proyectar redes teleinformáticas asociadas. Los datos relevados y asentados en las planillas serán acompañados con fotografías digitales de postes, nodos, cableados, antenas, terrenos, accidentes geográficos y todo elemento útil preexistente para el posterior desarrollo de redes alámbricas, inalámbricas, electrónicas u ópticas, digitales o analógicas, sobre soportes propios o de otros prestadores.
Los relevistas recorrerán las provincias en vehículos aptos para tal fin, con planillas correspondientes a cada lugar, notebooks, GPS, cámaras fotográficas, celulares y modems 3G de todas las empresas prestatarias existentes para poder constatar su funcionamiento y alcance.
Todos los días, los distintos relevistas enviarán las planillas y fotos en formato digital a un centro de recopilación. En este sitio se compilarán todos los datos y serán analizados, validados o rectificados por el equipo de ingenieros y supervisores a cargo del director del Programa.
En materia de democratización de las comunicaciones, podemos estar delante del primer mundo.

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