Las semejanzas con la historia del matrimonio Kirchner no pasan desapercibidas en los pasillos del Congreso. Él, José Alperovich, es gobernador reelecto de Tucumán y según dicen algunos medios de su provincia, es candidato a ocupar la silla que Amado Boudou dejará libre en el Ministerio de Economía. Ella es senadora y, a partir de ahora, tendrá un rol protagónico en la Cámara alta. Se trata de otro matrimonio que funciona como un tándem político y que (en el caso de Alperovich, previo paso por el radicalismo) se embarcó en el kirchnerismo algunos meses antes de las elecciones legislativas de 2005. Fueron esas elecciones de medio término las que le permitieron a Beatriz Liliana Rojkés de Alperovich ingresar al Parlamento como diputada nacional.
Empresaria y cultora del perfil bajo. Siempre impecable y con la palabra justa. El despacho que ocupa en el tercer piso del Palacio Legislativo, de funcionamiento metódico, ordenado, es un reflejo fiel de su personalidad. Bety, como todos la conocen en su provincia, comenzará a dejar su nombre marcado a fuego en la historia parlamentaria a partir del próximo 10 de diciembre cuando comience a desempeñarse como la primera presidenta provisional del Senado de la historia argentina.
La tranquilidad que habitualmente rodea a su despacho se desvaneció el miércoles después de su proclamación. El grito “olé, olé, olé, Bety, Bety” retumbo en los pasillos cuando la senadora cruzó la puerta de su despacho. Allí la esperaban su marido, el ministro de Salud Juan Manzur, parte del gabinete tucumano y sus colaboradores. La puerta abierta de par en par dejó ver el abrazo estrecho con José Alperovich pero nadie pudo escuchar lo que le susurró al oído el gobernador.
Aquella muchacha que había pasado por las aulas de la Escuela Vocacional Sarmiento, de la capital tucumana, y que años más tarde se recibiría de fonoaudióloga, nunca imaginó que su unión a José Jorge Alperovich no sólo le posibilitaría tener una familia, cuatro hijos y varios nietos, sino que también la conduciría a recorrer un vertiginoso y ascendente camino en la política nacional que la depositó, tras seis años de su ingreso al Parlamento y tan sólo dos de su asunción como senadora, en uno de los peldaños más elevados en la línea de sucesión presidencial.
Quienes comparten el mundo íntimo de los Alperovich recuerdan que a mediados de la década del ’90 la actual senadora miraba la política con gran desconfianza y que por esa visión le reprochó a su marido su incursión en el radicalismo. Una década después Beatriz Rojkés de Alperovich se convertiría en la titular del PJ tucumano. La senadora cuenta en su haber con el trabajo en su pequeña empresa familiar Avícola Doña Berta, y sus aportes en una de las empresas más grandes de ventas de vehículos en Tucumán, León Alperovich Group, de la cual posee casi la totalidad de las acciones. Más allá de su desempeño en lo privado (su marido es también un importante productor sojero), sus colegas prefirieron destacar la lealtad, la militancia y la capacidad de trabajo como las razones tenidas en cuenta para su designación. Cuando al jefe de la bancada del FpV, Miguel Ángel Pichetto, le tocó mocionar su nombre para el cargo que ocupará en el próximo período parlamentario, destacó “su amplia trayectoria y su fuerte compromiso con lo social” como empresaria.
María Laura Leguizamón, que a priori era la otra candidata a quedarse con la presidencia provisional, dijo sentirse “muy orgullosa de que sea Beatriz Alperovich. Ella nos representa a todos. Tiene una trayectoria impecable y creo no exagerar si digo que en mi voz está la voz de todas las compañeras del Congreso de la Nación”. Para explicar por qué la balanza se inclinó a favor de la tucumana, Pichetto señaló que la decisión tuvo que ver con “un fuerte compromiso con el género y con el interior del país”. La elección de una mujer que llega desde el interior deja el camino allanado para que un hombre de la provincia de Buenos Aires, como Julián Domínguez, asuma la presidencia de la Cámara de Diputados el próximo 6 de diciembre.
• NAIDENOFF: LA UCR Y EL FUTURO
El nombre de Luis Carlos Petcoff Naidenoff, formoseño, viene sonando fuerte en el rediseño del bloque radical en el Senado. En diálogo con este diario, el legislador sostuvo que “los objetivos del partido irán de la mano con el rol que nos ha otorgado la sociedad. Trabajamos para gobernar el país, pero nos ha tocado nuevamente el rol de ejercer un control republicano sobre los actos de gobierno”.
–Desde el oficialismo dicen que ese control republicano se transformó en “una maquina de impedir”...
–Siempre vamos a acompañar las ideas de un gobierno que tienda a establecer en Argentina políticas de Estado. Pero si el Gobierno insiste en esta lógica de la confrontación, donde los proyectos de la oposición son prácticamente desechados en función de la autoría intelectual, me parece que vamos por mal camino. Vamos a trabajar en otra línea, buscando la sintonía que la Presidenta dice que hay que buscar.
–¿Cómo va a ser la relación con el resto de los bloques de la oposición en el Senado teniendo en cuenta lo sucedido con el llamado Grupo A?
–Este es el comienzo de una nueva etapa. El Grupo A fue consecuencia de una circunstancia electoral. Nosotros vamos a defender, repito, los principios del radicalismo con el rol que nos toca como la segunda fuerza política en esta Cámara.
–Dentro del temario de las sesiones extraordinarias seguramente se incluya la prórroga del impuesto al cheque. ¿Cómo va a votar su bloque?
–Creemos que en primer lugar hay que avanzar en una coparticipación integral. Ya lo hemos planteado pero nunca se ha podido dar un debate en serio.
–¿Qué posición llevarán al recinto cuando se trate el Presupuesto?
–Vamos a habilitar su tratamiento, pero tampoco vamos a aprobar una ficción.
–La UCR llega a este recambio legislativo en medio de una interna compleja. ¿Cómo repercute eso en el armado legislativo?
–Eso ya está superado. No vamos a resquebrajar el bloque ante un desacuerdo por una vicepresidencia.
• EL NUEVO SENADO. El mapa de las comisiones
El tablero en el Senado empieza a tomar su nueva forma. El Frente para la Victoria se quedará con la presidencia de las comisiones que articulan directamente con la gestión y también contará, con la ayuda de sus aliados habituales, con la mayoría en cada una de ellas. Los primeros misterios en torno de los nombres que ocuparán la presidencia en algunas de las comisiones más importantes comenzaron a develarse. El actual jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, se hará cargo de la estratégica Comisión
de Presupuesto y Hacienda. La otra comisión que ya tiene confirmado a su presidente es la de Asuntos Constitucionales. El senador por Santa Cruz Nicolás Fernández le dejará su lugar a su par neuquino, Marcelo Fuentes. De relación estrecha con Néstor Kirchner, Fuentes fue subsecretario en el Ministerio de Relaciones Exteriores y también coordinó un Foro Consultivo del Mercosur.
