Coctelera de candombe, funky y folklore pop uruguayo. Las letras hablan de esa mixtura. Repasando su último disco, Temporada de conejos (Los años luz, diciembre 2009): “Ahora que mi cabeza es como una jaula de motos/ de un circo brasilero/ aprovecho mi afán payador/ para improvisar unas rimas”, canta Martín Buscaglia en el track 1 inmediatamente después de su grito de guerra “Improvisatioooonn!”. Él suele explicar que improvisar es lo que conlleva en realidad mayor concentración. “Hoy siento que puedo atravesar todos los semitonos” , track 2, y además “yo quiero tener un millón de amígdalas y así más fuerte poder cantar”. Si Temporada de conejos fuera una película, su director sería Terry William ( Pánico y locura en Las Vegas, 1998). ¿Por qué estamos en la Temporada de conejos, Buscaglia? Él responde: “Algunos lo toman por el lado de la reproducción desenfrenada, a otros les parece violento por lo de la caza, otros van hacia Lewis Carroll, otros hacia Elmer el gruñón ( Bugs Bunny), otros hacia las galeras de los magos. Yo lo asocio con la abundancia porque el proceso de hacer el disco fue muy intenso. También me lleva al mágico libro Caza de conejos de Mario Levrero y hasta me suena a nombre de un hipotético cuento de John Cheever”. John Cheever es el escritor norteamericano que en sus clases de literatura decía: “Escriban como si estuvieran en un edificio en llamas”. Buscaglia sigue la máxima del maestro y hace música como si estuviera a punto de prenderse fuego todo el tiempo: “Al ritmo de este candombe/ que todo el mundo se combe/ y prenda fuego el piyama” (Jaula de motos, track 1). El disco incluye una versión hardcore del tema 4:33 de John Cage –tocada al doble de velocidad, por eso el silencio dura 2 minutos, 16 segundos y medio–. El disco también incluye una canción hecha con el Spam que le llega a su correo electrónico, un Blues del carrito “con su lento traca traca” y un Cortocircuito en donde el músico propone llegar “del cable al poema” –y lo logra–. Esta vez, Martín Buscaglia vino en versión Hombre Orquesta Errante, sin su banda los Bochamakers y la experiencia es más que recomendable. ¡Conózcanlo! Porque tal como dice su canción, “qué importa qué importa el blablabá”.
Martín Buscaglia. Jueves 19 y 26 de agosto a las 21 hs en el Caff, Sanchez de Bustamante 764, Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
