En el mercado laboral, a lo largo del primer semestre del año, se han producido algunos fenómenos significativos. Por un lado, los acuerdos salariales que se firmaron hasta el momento alcanzan a tres millones de asalariados y cubren el 70 de los trabajadores registrados. El índice de desempleo se redujo a casi un punto con respecto al año pasado y se produjo una pequeña merma del trabajo no registrado. Finalmente, el número de trabajadores cubiertos por el Programa de Recuperación Productiva (Repro) se redujo en un 13 por ciento en relación con el fin del año pasado. Otro dato que evidencia el crecimiento económico, ya que este programa fue creado para subsidiar a aquellas empresas que mostraban una situación de crisis y no podían hacer frente al pago de salarios.
Los acuerdos salariales celebrados este año se llevaron adelante dentro de una contexto de muy baja tensión social y las mejoras oscilaron entre el 21 y el 35 por ciento. Sin embargo, el alza promedio fue entre el 25 y el 27 por ciento, una cifra que supera levemente las estimaciones inflacionarias de este año. Con estos aumentos, los pisos salariales superan los 2.100 pesos. En cuanto al salario mínimo, de 2003 a 2009, pasó de 300 a a 1.500 pesos. El próximo martes se reunirá el Consejo que lo rige y se especula que el aumento superará el 25 por ciento.
Desempleo en baja. El jueves pasado, Cristina Fernández adelantó que el desempleo se ubica en un 7,9 por ciento, tal cual será anunciado esta semana por el Indec. Con esta marca, el desempleo registra una tercera caída consecutiva en las tres últimas mediciones, cuando trepó al 9,1por ciento, en el tercer trimestre de 2008, en plena crisis mundial. De esta manera, se acerca al índice más bajo desde la crisis de 2001, el 7,3 por ciento, registrado en el cuatro trimestre de 2008. Con respecto al trabajo no registrado, el último dato relevado corresponde al primer trimestre de este año y señala que alcanza al 34,6 por ciento, un punto y medio por debajo de la anterior medición que corresponde al último trimestre de 2009. Si bien la escasa reducción evidencia la existencia de un problema estructural, en 2003, el índice de trabajo en negro orillaba el 50 por ciento.
En plena crisis internacional, el Ministerio de Trabajo lanzó el Repro para evitar que las empresas despidieran a sus trabajadores. En el inicio de su aplicación, a mediados de 2008, cubrió a 143 mil trabajadores. El número de los beneficiados a partir del segundo semestre del año descendió a 73.700, lo que representa una caída cercana al 50 por ciento. Las empresas en las que se produjeron mayores reducciones están vinculadas con la actividad autopartista, electrónica, metalmecánica, hotelería y cueros.
