Caso Érica: búsqueda desesperada

Año 3. Edición número 125. Domingo 10 de octubre de 2010

El caso de Érica Soriano, la joven embarazada (30) que desapareció el 21 de agosto, no deja de arrojar dudas. Si bien para la familia el principal sospechoso es el novio, Daniel Lagostena (50), para la Justicia no hay ninguna prueba, hasta el momento, para detenerlo. “Conforme a su personalidad, sus contradicciones, y sus actitudes -entre ellas las de no colaborar con la familia- tiene todo el perfil de sospechoso”, dice a Miradas al Sur el abogado de la familia Soriano, Ariel Urssino, que pidió que la semana próxima se cite nuevamente a Lagostena “para que explique bien” qué sucedió el sábado que desapareció.
El jueves se hizo un allanamiento en la casa del padre del novio, Héctor Lagostena, en la casa de su madre y en dos prostíbulos de Capital donde había una mujer parecida a Érica. Desde que desapareció, se hicieron rastrillajes en el Riachuelo, en campos de Saladillo y en la cochería de Lanús de la familia Lagostena, donde se utilizaron geo radares. En la casa del padre sacaron para estudiar un pedazo de 10 centímetros de colchón de un cuarto en desuso, que aparentemente contenía sangre.
En tanto, en la casa de Lanús donde vivía Érica, cerca de la cocina, se encontraron tres huesos pero que, al parecer, no son humanos. Sin embargo, en otro allanamiento, apareció un canasto lleno de huesos barnizados. Según los forenses, serían humanos. Lagostena adujo que pertenecían a una ex novia que estudiaba kinesiología o medicina.
Con esa supuesta pareja había terminado hacía no menos de diez años. “De Érica no son. Por lo menos tienen dos años. Convengamos que no es muy normal guardar restos humanos y más si esa relación terminó hace tanto”, explica Urssino. El abogado se mostró enojado porque “la mayoría de las cosas se hacen con consentimiento de las partes, lo cual dificulta encontrar cosas”. Sin embargo, aún así, en la casa del padre también se encontraron dos armas cargadas escondidas en un lavadero entre la ropa sucia: una 357 y una 9 milímetros con una bala en la recámara. “Si bien estaban a su nombre, no dejan de llamar la atención. Además, ¿por qué las escondió ahí? Tal vez sabía del allanamiento”, cree Urssino.
El abogado no deja de recibir sorpresas. En pleno allanamiento, el padre de Lagostena se le acercó y le dijo: “Doctor, no hay problema que allanen mi casa, pero le pediría si pueden evitar venir entre el 10 y el 15 de octubre porque me voy de vacaciones”. Urssino no podía creer lo que escuchaba.

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Otras notas

  • Ester, la madre de Erica Soriano, tiene los ojos irritados. Hace un año que desapareció su hija, y ella sigue en la búsqueda como el primer día. “No estuve llorando”, aclara. “Es que me levanté muy temprano.” A la mañana estuvo con funcionarios nacionales que decidieron tomar el caso, por la tarde trabajará algunas horas vendiendo cosméticos y antes de que caiga el sol va a dar una charla para padres de chicos internados por adicciones. “Colaboro en una fundación tres veces por semana –cuenta a Miradas al Sur–.

  • El programa Hoy es tu día, emitido por Canal 13 los domingos a las 21 y conducido por los ex modelos Horacio Cabak y Luli Fernández, estaba por terminar su ciclo. Era diciembre de 2009 y, por entonces, Daniel Lagostena –un muchacho de 50 años que vivía de changas y de un dinero del padre, dueño de la casa velatoria La Paz– tomaba los datos de aquellos que querían participar. En el estudio del barrio porteño de Palermo donde grababan, con handy en mano, Lagostena era el que acomodaba a las casi 200 personas que iban a la tribuna como extras.

  • Federico Cash atiende el teléfono desde una estación de servicio en un punto intermedio entre San Salvador de Jujuy y Buenos Aires. De fondo, hay sonido de ruta y descampado. Su hija, María Cash, lleva dos semanas desaparecida y varios testigos aseguran que la vieron en distintos tramos de ese trayecto. “Hace 14 días que estoy arriba de una camioneta”, dice el hombre. “Trato que con mi presencia de padre los que la buscan actúen un poco más intensamente.”

  • Según las últimas cifras, en lo que va del año 54 mujeres fueron asesinadas por sus parejas, ex parejas o familiares. Ocho de esas mujeres murieron quemadas. La última de ellas vivía en Merlo, tenía 30 años y dos hijos. Mientras su carne se ardía, gritó tan fuerte que los vecinos la escucharon a tres cuadras a la redonda. Pero nadie la socorrió. Su nombre era Analía Cáceres y fue la decimoquinta mujer quemada en un año.

  • Estaban los tres juntos en la casa, en familia, pero muertos. Una pareja y el hijo de la mujer fueron asesinados la semana pasada en Mar del Plata. Fue gracias al joven que sus amigos se dieron cuenta de que algo había sucedido. Sergio Neiman cumplió 21 años y lo festejaba el sábado en un boliche de la calle Alem. Los invitados lo esperaron toda la noche, pero el pibe –a quien le decían El Negro – jamás llegó y tampoco atendía los llamados telefónicos. Algunos conocidos lo fueron a buscar al día siguiente a su casa, donde vivía con su hermano.

  • "Las cartas están dirigidas al asesino de su hija”, asegura a Miradas al Sur el abogado de la familia Rago Zapata, Federico Greve. La hija es Marianela, la chica degollada en su departamento de Balvanera, el 27 de junio pasado.