La imposibilidad para asumir la discusión del aborto como un tema de salud impostergable se debe a la fuerte incidencia que tienen los sectores conservadores y religiosos en su oposición frente a la tríada que conforman la interrupción del embarazo, la anticoncepción y la educación sexual. Todavía son pocos los medios de comunicación que se refieren a la interrupción del embarazo como un tema de salud pública y un derecho humano de las mujeres.
El aborto en la prensa gráfica argentina es una investigación realizada por la Asociación Civil Artemisa Comunicación con la colaboración de Católicas por el Derecho a Decidir de Córdoba, en el marco del proyecto Acceso al aborto legal, seguro y gratuito financiado por la International Planned Parenthood Federation (Ippf). Se trabajó tanto sobre diarios de alcance nacional como provinciales. ¿Conclusiones? La buena noticia es que los medios argentinos sí están hablando del aborto. La mala noticia es que falta información calificada y análisis a la hora de hablar del aborto. Algunos medios insisten en hacer política al respecto de una necesidad explícita de la sociedad. El diario La Nación todavía publica editoriales con títulos como “El crimen del aborto” (sic) o bien “Más ideología que necesidades concretas”, artículo en donde el diario de los Mitre expresa que el Gobierno Nacional impulsa la discusión del aborto para tapar los problemas de la inseguridad.
Tras 90 años de aborto no punible en el país, desde medios como La Nación, Clarín, Radio 10 y Radio Mitre se les da el espacio a ciertos comunicadores que pretenden retrasar el debate unos cien años para seguir discutiendo el ya consagrado derecho de abortar de las niñas que son violadas, por ejemplo por el padrastro. Son capaces de seguir informando con la clara intención de distraer y conseguir rédito político sin dedicar una sola línea a la irrefrenable mortalidad materna por culpa de abortos realizados de manera clandestina.
El monitoreo de medios nacionales demuestra que en más del 50% de los casos, la Iglesia sigue siendo protagonista a la hora de comunicar. Paradoja a resaltar: las provincias con medios de comunicación más ortodoxos y conservadores –Entre Ríos, Corrientes y Tucumán– son las que tienen índices más altos de mortalidad materna.
Las palabras elegidas. En el 91% de los artículos el aborto es nombrado como “aborto”, y en el 4% se habla de “interrupción del embarazo”. Un 5% de los conceptos que se utilizan fueron consignados en el gráfico como “otros” en los que se encuentra el término “interrupción voluntaria del embarazo”, utilizado tan sólo por Página/12 y El Liberal (Santiago del Estero); “Interrupción Legal del Embarazo” (ILE), utilizado por Página/12; y “Día del Niño por Nacer”, efemérides que surge en oposición al derecho al aborto, usado por La Nación, El Diario (Entre Ríos) y La Gaceta (Tucumán).
A la hora de informar, se prioriza la utilización de calificativos si de aborto se habla. Las connotaciones suelen ser negativas: crimen, matanza, cultura de la muerte, terminar con la vida, matar a un hijo como solución, eliminación del hijo por nacer, etc.
El caso. Que la multinacional Kimberly-Clark analice quitarle el contrato publicitario a Florencia Peña, imagen de una campaña de los pañales Huggies, después de que ésta se haya pronunciado a favor del aborto en una nota periodística, evidencia la confusión de la discusión pública respecto del mismo.
“No creo que la clase media o alta lo necesite porque cuentan con los medios para que el aborto siga siendo ilegal y se siga practicando. Impulsar que se despenalice el aborto no quiere decir recomendarlo. Muchas mujeres estamos convencidas de que debemos tener soberanía sobre nuestro cuerpo, libertad de decidir sobre nuestra salud”, subrayó Peña.
Operativos naranjas. La pañalera Huggies comunicó haber recibido correos de familias indignadas con las declaraciones de Peña. La organización que se encarga de operativos tales como el mencionado se llama “Hacerse Oír - Hablemos Claro” (www.hacerseoir.com.ar). Desde este portal, la organización escribió un texto con la firma de sus responsables, Martín Viano y Araceli Ramilo Álvarez de Viano, repudiando el caso Peña: “Haga ver a Huggies que es incoherente permanecer indiferentes cuando se asocia la venta de pañales de bebés con el supuesto derecho a quitar la vida a un niño”. El operativo de los naranjas incluye dos inquietantes links en su página de inicio. El primero reza: “¡No hay acto de mayor discriminación que decidir quién nace y quién no! Haga llegar su protesta a los diputados de la Nación”. El otro link dice: “Escriba sus cartas de lectores a los diarios del país”. Una vez hecho el click, aparece una pantalla que explica que la presentada es una forma rápida y sencilla de enviar las cartas a los medios. Llenás los datos del formulario y detallás a qué diario querés que llegue. La carta en contra de la despenalización del aborto la hacen ellos. Sí, otra vez. Estamos ante un nuevo caso de opinión pública explícitamente construida.
