Al Hugo Turi Perié lo conocí en la militancia de la Juventud Peronista. Ya en 1971 era uno de los líderes en Corrientes, ciudad que había elegido para continuar sus estudios. Era una persona de gesto adusto, pero siempre lo caracterizaba la alegría. Solía escucharnos por horas, callado, para después analizar nuestros discursos. Nos hacia cinco preguntas que descolocaban todo lo expuesto. En los ’70, varias veces estuvo detenido en diferentes centros. En la última semana del año ’75, junto a un grupo de compañeros, fuimos hasta la Unidad Penal 1 de Corrientes donde estaba preso, y con una escalera formada por sogas lo rescatamos. El Turi se fugó en circunstancias cinematográficas. Al poco tiempo, cayo en Quilmes. Paso por diferentes centros de detención. Uno de ellos, la Unidad 9 de La Plata. Allí lo alojaron en el famoso pabellón de la muerte. Lugar que compartí con él, por cuatro semanas. Fue el mismo pabellón donde muchos compañeros fueron asesinados.
Cuando Huguito quedó en libertad, volvió a la militancia. Quería juntarnos a todos nuevamente en el peronismo. Siempre tuvo un compromiso político muy fuerte. Y, claro, la mayoría regresamos a lo que siempre creímos y amamos, al trabajo por la grandeza de la patria, por los necesitados. En democracia, también le tocó vivir momentos difíciles. El Gobierno radical de Corrientes había reprimido ferozmente a manifestantes, con la consecuente muerte de 40 personas. Luego vino la masacre del puente General Belgrano. En el medio de la represión, el Turi se interpuso entre la Gendarmería y los manifestantes para evitar una catástrofe. Así era Hugo, un tipo absolutamente comprometido que cuando acordaba algo, lo cumplía. Nació en Misiones, en una familia numerosa y militante. Juan Domingo, su hermano mayor, militaba políticamente, pero aunque sus nombres remitan a Perón, no era peronista. Panchito, que también estuvo preso durante la dictadura por ser militante de la JP, hoy es secretario jurídico en Misiones. Su hermana menor, Julia Perié, actualmente es diputada nacional.
Evidentemente, en la familia Perie se respira política. El Turi fue para mí un hermano, un compañero de la vida.

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