Congreso: segundas partes también pueden ser buenas

Rubén Giustiniani y Miguel Pichetto pueden repetir sus votos positivos. (TELAM)
La transversalidad que hubo con el matrimonio igualitario se repetiría al tratarse la interrupción voluntaria del embarazo.

Toda mujer tiene derecho a decidir la interrupción voluntaria de su embarazo durante las primeras 12 semanas del proceso gestacional.” Así reza el artículo 1º del proyecto de ley que ingresó al Congreso de la Nación el 16 de marzo de este año y lleva la firma de 37 legisladores.
El tema, al igual que el matrimonio igualitario es transversal a todos los bloques. Miembros del FpV, la UCR, la Coalición Cívica, el Partido Socialista, el Bloque Nuevo Encuentro, Proyecto Sur, la Concertación, el GEN y algunos partidos provinciales han rubricado la iniciativa.
La puesta en discusión de la Guía Técnica para la Atención Integral de los Abortos No Punibles disparó un debate que ya ha dado sus primeros pasos en la Cámara baja.
“Éste es el momento de afirmar en la conciencia de la población que el Código Penal contempla al aborto como no punible en cuatro casos. Pero no es una situación que sea parte de la conciencia de la población, porque uno va al hospital público y el aborto no se practica en tiempo y forma. Muchas veces se judicializa y no hay razón para ello. La guía para el aborto no punible que está vigente desde 2007 aún es resistida en muchos hospitales públicos, por eso hay que concientizar a la población. Es una cuestión cultural. Es un debate que hay que dar y que tiene que ser el primer paso para después poder discutir la legalización del aborto en la primera semana de gestación”, explicó a Miradas al Sur , la diputada nacional del FpV Diana Conti.
Por su parte, Cecilia Merchán, diputada del Movimiento Libres del Sur, señaló que “esto va a agilizar el debate y nos permitirá discutir el fondo de la cuestión. Lo primero que hay que saber es que si la sociedad está preparada para vivir una situación, también está en condiciones de debatirla. Se trata de equiparar derechos y de sacar de la inseguridad a la mujeres que no tienen recursos y tienen que someterse a abortos en condiciones lamentables”.
Según datos difundidos por diferentes organizaciones no gubernamentales, en Argentina se practican 500 mil abortos clandestinos por año, de los cuales 160 mil son protagonizados por mujeres de entre 10 y 24 años.
Desde el Senado, la legisladora puntana de estrecha relación con el Opus Dei y abanderada en contra del matrimonio igualitario, Liliana Negre de Alonso, presentó en los últimos tres años dos proyectos (uno acompañado por la firma de Adolfo Rodríguez Saá) en contra de la concientización sobre el aborto.
Por su parte, la senadora del FpV Adriana Bortolozzi presentó un proyecto para otorgarles mayores garantías a los médicos que tengan que realizar un aborto no punible.
A la espera de que el debate prospere en el marco legislativo, diputados y senadores que impulsan la legalización de la intervención afilan sus argumentos. La igualdad y las obligaciones del Estado estarán en el centro de la discusión.
“Hay una franja adolescente que muere por abortos clandestinos. Ésta es la razón más valedera para despenalizar el aborto en las primeras semanas de gestación. El principal argumento en contra será el de los derechos de las personas por nacer; bueno, el Código Penal actual distingue a la persona por nacer, de la persona viva. Por eso, las penas por un homicidio y por un aborto son distintas. Una ley que legalice el aborto en las primeras semanas de gestación también es una ley que busca la igualdad. Hoy, el que puede pagar lo hace casi sin riesgo, pero quienes no pueden pagar lo hacen poniendo en peligro su vida, ya sea que vayan a una casa particular o se lo intenten hacer ellas mismas. Está claro que tenemos que luchar para erradicar la pobreza, pero mientras tanto hay que luchar por la igualdad. Y ésta es una ley que va en ese sentido”, remató Conti.
En el mismo sentido, Merchán afirmó: “La clandestinidad genera una situación mucho más compleja para la mujeres de menores recursos. Es un problema de inequidad y de injusticia social. Va más allá de la legalización. Aquellos que estamos a favor de la legalización, somos los mismos que no queremos que haya aborto. Que estamos a favor de la educación sexual y de cuidado de la salud reproductiva. Aquellos que están en contra, son los mismos que no quieren que haya educación sexual ni una política pública de salud reproductiva. Condiciones que sin duda generan un camino para el aborto clandestino”.

Muertes evitables >
Según estadísticas elaboradas por el Ministerio de Salud de la Nación, en 2007 fallecieron 74 mujeres por no poder pagar un aborto seguro en el circuito clandestino. Entre 2004 y 2007 el número total de casos ascendió a 340, la mayoría de ellos se trató de mujeres con menos de 35 años de edad.

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  • Toda mujer tiene derecho a decidir la interrupción voluntaria de su embarazo durante las primeras doce semanas del proceso gestacional. Así reza el artículo 1º del proyecto de ley que ingresó al Congreso de la Nación el 16 de marzo de este año, que lleva la firma de 52 legisladores y que fue presentado formalmente el último martes.
    Nueve meses pasaron para que la Comisión de Legislación Penal de la Cámara baja, presidida por el diputado de la Coalición Cívica Juan Carlos Vega, comience el debate sobre el proyecto que contempla la posibilidad de acceder a un aborto legal, seguro y gratuito.

  • En la ciudad de Córdoba, una niña de 11 años, violada y embarazada por un vecino –que está preso por ese delito– hace semanas recorre con su madre hospitales públicos para que le realicen un aborto. Tiene derecho. La ampara el artículo 86 del Código Penal, vigente desde 1921. Pero los médicos se niegan. Aducen “objeción de conciencia” o temor a ser demandados por organizaciones “defensoras de la vida”. Sin embargo, están obligados.

  • Esta semana, por fin, comenzó a debatirse en la Comisión de Legislación Penal del Congreso de la Nación, el proyecto de legalización del aborto sin más requisitos que la voluntad de la madre y el límite de 12 semanas de gestación, como lo establece la Organización Mundial de la Salud. Desde hace meses se esperaba que el tema fuera tratado ya que hay tres proyectos en el Senado, pero el honor lo tuvo la Cámara baja.

  • El último informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que 21,6 millones de abortos inseguros ocurren anualmente. En la Argentina se estiman 450 mil por año: más de uno cada dos nacimientos.
    El jueves pasado, el dictamen en respaldo al proyecto de Ley de Despenalización del Aborto de la comisión de Legislación Penal de la Cámara baja –a cargo de Juan Carlos Vega, diputado de la Coalición Cívica– no consiguió las ocho firmas necesarias. Es por eso que el jueves próximo convocó a las comisiones de Legislación, Salud y Familia.

  • La imposibilidad para asumir la discusión del aborto como un tema de salud impostergable se debe a la fuerte incidencia que tienen los sectores conservadores y religiosos en su oposición frente a la tríada que conforman la interrupción del embarazo, la anticoncepción y la educación sexual. Todavía son pocos los medios de comunicación que se refieren a la interrupción del embarazo como un tema de salud pública y un derecho humano de las mujeres.

  • Lanzada la campaña electoral de la segunda vuelta, Dilma Rousseff intenta realizar alguna maniobra maradoniana que le permita afrontar una posición sobre el aborto que mantenga la base programática del PT y no la aleje de los votos de personas creyentes.
    Si bien las primeras encuestas la colocan con una ventaja de entre 6 a 9,1 puntos, lo cierto es que hay unos 10 millones de votos de variabilidad, donde esta temática va a jugar un rol relevante en los debates televisivos.