La fisura en el Peronismo Federal (PF), que se profundizó después del fallecimiento de Néstor Kirchner, no se reduce a una estrategia discursiva, en la que un sector quiere bajar la virulencia de la oposición al Gobierno y otro seguir como hasta ahora. “Tenemos varias diferencias políticas” confesó a Miradas al Sur el diputado Roberto Moullieron, que está enrolado en las filas de Felipe Solá. Este sector, junto con el de Francisco de Narváez, Mario Das Neves y Carlos Reutemann es el “moderado”. En la “línea dura” están Eduardo Duhalde, Adolfo Rodríguez Saá y Ramón Puerta. Otra fuente del felipismo aseguró que no es imposible que haya acercamientos de ese espacio con sectores del oficialismo.
La dificultad de los disidentes para articularse no es nueva. El puntapié inicial para unificarse, desde el punto de vista electoral, lo dieron a mediados del año pasado. Se reunieron en el despacho del senador Rodríguez Saá y firmaron un acuerdo en el que se comprometieron a presentar un único candidato presidencial para las elecciones de 2011. Este pacto comenzó a resquebrajarse a los pocos días de haberse concretado. “Duhalde nunca aceptó la posibilidad de que haya otro candidato que no sea él”, señaló una fuente del círculo de De Narváez. Esta afirmación tiene una excepción. Desde todos los sectores del PF –también el duhaldismo– señalan hace tiempo que, si Reutemann decidiera a presentarse, el debate por la candidatura se terminaría. El Lole nunca aceptó y por lo tanto no hay candidato de consenso. A esto se sumó el enorme respaldo popular que se vio durante el funeral de Kirchner, que profundizó la crisis interna del PF.
Al respecto, Moullieron amplió los conceptos que se mencionaron al principio de esta nota. Dijo que, en un principio, lo que unió a este grupo de dirigentes “fue oponernos al modo de conducir el peronismo que tenía Kirchner”. “Ese fue el punto en el que más coincidencias tuvimos siempre”, remarcó, sugiriendo que en otros aspectos las diferencias son profundas. Otro referente del felipismo –que pidió reserva de su nombre– hizo una descripción más precisa: “No pensamos lo mismo que Duhalde o Rodríguez Saá sobre el país, más allá de nuestra visión del oficialismo. Diría que en muchos asuntos planteamos, directamente, modelos distintos”. Estas diferencias pueden traducirse no sólo en las fracturas que ya están a la vista sino en nuevos acuerdos que emerger. Moullieron señaló que “hay sectores del kirchnerismo con los que podemos tener coincidencias”. Luego marcó distancia: “El tema es que estén dispuestos al diálogo”. La fuente que pidió no ser nombrada redondeó la idea. “El oficialismo tiene dos vertientes: una más de centroizquierda y otra más peronista”, dijo. Y agregó que el felipismo “con la vertiente peronista tiene más coincidencias que diferencias”.
Es en este contexto que los próximos días Duhalde hará la presentación formal de su precandidatura presidencial. Carlos Brown, presidente del Movimiento Productivo Argentino y miembro de la mesa chica del ex presidente, dijo a Miradas al Sur: “Es un gesto que reafirma la voluntad de Duhalde de ser candidato”. Y agregó que “no profundizará las diferencias del Peronismo Federal”. Moullieron se refirió al lanzamiento: “Necesita más tiempo que otros candidatos para volver a instalarse. No tengo más comentario que ése”. Sin embargo, por lo bajo, en el felipismo remarcaron: “Es probable que Duhalde se termine bajando, cuando vea que las encuestas no le dan”. En el duhaldismo señalaron lo mismo pero con relación a los otros precandidatos, como Solá. Todo indica que la fisura disidente seguirá creciendo.
