En el Peronismo Federal (PF) se respiran aires de campaña electoral con vistas a la interna del año próximo. Pero por lo bajo, algunos referentes dudan de que la elección para definir el candidato a presidente se realice. Mientras que el diputado felipista Roberto Moullieron le dijo a Miradas al Sur que está “seguro de que va a ganar la interna Felipe Solá”, un asesor de Francisco De Narváez puso en duda que “esa votación llegue algún día”. Este último explicó que uno de los motivos por el que podría suspenderse la interna –por extraño que suene– es que aún existe la posibilidad de que Carlos Reutemann decida presentarse y se convierta en la figura de consenso. Estos contrastes son una muestra del clima político que se vive en el espacio disidente. “Somos los únicos que tenemos cuatro precandidatos presidenciales, y eso tiene sus costos”, señaló un referente del espacio.
En medio de este clima, hace dos semanas, los dirigentes del PF ensayaron un mensaje de unidad. Fue en la reunión que se celebró en el hotel City, ubicado a pocos pasos de la Plaza de Mayo. Con la presencia de 800 personas, entre las que estaban sus equipos técnicos, se presentaron los cuatro precandidatos del espacio: Eduardo Duhalde, Felipe Solá, Alberto Rodríguez Saá y Mario Das Neves.
Esta cumbre llegó tres meses después de la reunión que los máximos referentes del PF tuvieron en el despacho del senador Adolfo Rodríguez Saá, donde firmaron una declaración en la que expresaron su intención de presentar un único candidato en 2011. Durante los 90 días que transcurrieron entre un encuentro y otro, hubo innumerables momentos de distanciamiento. El motivo siempre fue el mismo: no había acuerdo sobre quién encabezaría la lista y cómo definir esa disputa. “Cada vez que nos reuníamos, Duhalde decía que el candidato sólo podía ser él”, señaló un referente del círculo de De Narváez. La reunión del City apuntó a zanjar este conflicto.
“Lo que puedo decir es que el próximo presidente de la Argentina será Felipe Solá”, destacó con el optimismo propio del manual de una campaña electoral el diputado Moullieron, cuando Miradas al Sur lo consultó sobre la evolución de la interna del PF. “En la provincia de Buenos Aires le ganamos a Duhalde siempre que tuvimos que competir con él y, ahora, será igual”, agregó.
Con el mismo optimismo, pero respecto de Duhalde, Carlos Brown, presidente del Movimiento Productivo Argentino (MPA) y miembro de la mesa chica del ex presidente, dijo estar convencido de que su candidato ganará la próxima elección. Brown recalcó que una interna abierta ayudará al PF a fortalecerse para la contienda presidencial. “Nos potenciará”, opinó. Referentes cercanos a Das Neves y Alberto Rodríguez Saá se pronunciaron en el mismo sentido.
Por debajo de la mesa, las declaraciones de otros referentes son distintas. “No sé si va a haber interna, finalmente”, subrayó una fuente cercana de De Narváez, quien explicó los motivos que la ponen en duda. El primero es que, en los próximos meses, las encuestas pueden despegar a uno de los precandidatos del resto, lo que obligaría a los otros a bajarse de la competición. El segundo es la posibilidad de que Reutemann, a pesar de su reiterada negativa, finalmente decida presentarse. “Eso daría por tierra con la interna. No hay que engañarse, el candidato natural –y el mejor– para el Peronismo Federal siempre fue –y sigue siendo– el Lole.”
El misterio Reutemann. En la cumbre del hotel City, el ex gobernador santafesino se sentó en la mesa de los dirigentes que públicamente tomaron la decisión de no ser candidatos presidenciales, como el senador puntano Adolfo Rodríguez Saá. A pesar de esta foto, desde el entorno de Reutemann dieron señales ambiguas sobre la posibilidad de que cambie de opinión. “No le gusta que le marquen los tiempos”, dijo una fuente cercana al senador. Y dejando la puerta entreabierta agregó: “Él cree que el momento para definir candidaturas será el año que viene. No se va a apurar porque otros crean que es necesario hacerlo ahora”.
Una visión similar tuvo el legislador porteño Daniel Amoroso, que pertenece al espacio de De Narváez y es miembro de los equipos técnicos del PF a nivel nacional. “Creo que hay que respetar los tiempos políticos de cada uno”, señaló a Miradas al Sur. Y subrayó que la candidatura de Reutemann “despertaría altos niveles de consenso entre varios dirigentes del Peronismo Federal”. Amoroso destacó que es muy importante que el PF se concentre en presentar un programa de gobierno “que cuestione las cosas que hay que cambiar y continúe con las que están bien”. Ante una consulta de este medio sobre qué decisiones de la gestión kirchnerista rescataba, el legislador contestó: “La Asignación Universal por Hijo es una política que necesita perfeccionarse, pero fue una muy buena medida”.
Volviendo al lugar de Reutemann, Moullieron opinó de modo muy distinto a Amoroso: “Estoy seguro de que el Lole no será candidato”. Y, luego, destacó que si “por una casualidad del destino cambiara de opinión, debería competir en las internas como todos los demás”. En este punto Brown coincidió con el diputado felipista: “No es candidato. Pero si decidiera presentarse, tendría que ganarse el lugar”.
Números y perspectivas. Como en todas las fuerzas políticas, lo que digan las encuestas será clave para definir las candidaturas del PF, que paga algunos costos extra por tener cuatro precandidatos. Según la directora de la consultora Analogías, Analía Del Franco, la sociedad percibe al PF como “un espacio político desdibujado”. “Esto sucede porque tienen muchos referentes que se disputan el liderazgo”, sostuvo. Del Franco, sin embargo, agregó: “A medida que se acerque la elección, puede comenzar a revertirse esta percepción”.
Por otra parte, la consultora dijo que la perspectiva de cada uno de los presidenciables del PF es muy diferente, aunque “todavía, no hay ninguno que por ahora se destaque”. En el caso de Solá, la directora de Analogías señaló que la percepción de su imagen positiva ronda el 40 por ciento. Hay que aclarar que Analogías no trabaja con imagen regular, divide esa medida en mitades y, por ende, todo lo que no es aprobación se computa como imagen negativa.
“Reutemann mide parecido a Solá”, informó Del Franco. “El tema es que como dijo tantas veces que no sería candidato, desinfló las expectativas de la población con su figura y no es seguro que pueda revertirlo si cambiase de opinión”.
Sobre Alberto Rodríguez Saá, la consultora señaló que su imagen positiva está por debajo de la de Solá y, en relación a Duhalde, destacó: “Es el más complicado de los precandidatos porque tiene el nivel más alto de rechazo”. Según esta socióloga, la imagen negativa del ex presidente está alrededor del 70 por ciento.
Con respecto a Das Neves, Del Franco señaló que es a quien menos identifica la sociedad. Y explicó que su nivel de conocimiento, en todo el país, gira en torno del 65 por ciento, mientras que el resto de los candidatos disidentes rondan los 90 puntos. “Esa característica lo vuelve el único que puede dar sorpresas”, advirtió.
En el caso de De Narváez, que será candidato a gobernador bonaerense, la consultora subrayó que su aprobación ronda el 45 por ciento. “Es uno de los momentos más bajos que tiene desde que ganó la elección en 2009”. De todos modos, y al igual que en los otros casos, Del Franco señaló que, de aquí a la elección, las cosas pueden cambiar. Como sostuvo un dirigente, “faltan 12 meses que, en política, son como 12 años”.
