Diez años y el ADN sin hacer
El 30 de abril de 2001, la abogada Alcira Ríos entró a la sede del Juzgado Federal Nº 1 de San Isidro, a cargo de Roberto Marquevich. Debajo del brazo llevaba una denuncia con la firma de Estela Barnes de Carlotto, presidenta de la Asociación Abuelas de Plaza de Mayo. En el escrito se solicitaba el inicio de una investigación judicial sobre la filiación de los hijos adoptivos de la directora de Clarín, Ernestina Herrera de Noble. Diez años después, la verdadera identidad de los jóvenes inscriptos irregularmente durante la dictadura como Marcela y Felipe Noble Herrera sigue siendo el secreto mejor guardado por el grupo mediático más poderoso de la Argentina.
Este sábado, en Miradas al Sur, la trama pública y secreta de un caso que simboliza la complicidad de los dueños de Clarín con la última dictadura cívico militar.
Escriben: Daniel Cecchini, Gisela Carpineta y Laureano Barrera.
Entrevistas: Estela de Carlotto, Alcira Ríos, Alan Iud (abogado de Abuelas de Plaza de Mayo) y Roberto Marquevich (primer juez de la causa, destituido por presiones del Grupo Clarín).
