El lado oscuro de la fuerza
Hacia el mar de carbón
El Siempreterno
Canary
Cienfuegos no sólo fue lo que muchos definen –con algo de banalidad– como una banda de culto. Ante todo, encarnó una de las propuestas más valiosas y profundas de la escena under porteña de los ’90. Intermitencias, peleas internas y acaso el mismo combustible nihilista que alimentó su obra los llevó puestos a mediados de la década siguiente. De esas cenizas nace El Siempreterno, con los históricos Sergio Rotman a la cabeza (voz, compositor e ideólogo) y Fernando Ricirddi (batería), más las incorporaciones del gran Ariel Minimal (guitarra), Álbaro Sánchez (bajo) y Mimi Maura (voz). El segundo trabajo de la banda reúne 14 tracks y casi 40' de duración, una extensión llamativa para el espíritu punk, post punk y ante todo urgente que marca el ADN del quinteto. “Nota suicida sobre la cama y adiós, adiós…”. Con ese “canto a la vida” y entre guitarras acústicas abre el disco. Casi inmediatamente las cosas se ponen bien calientes con el fervor punk de “Joven muerto en Juana Díaz”. A lo largo del álbum no faltan las angustias existenciales, la galería de desesperanzas y las blasfemias punzantes que marcan el ideario histórico de Rotman. Pero también –tanto en la música como en las letras– se filtran fuertes dosis de melancolía que se articulan con formatos más cancionísticos y juegos de texturas de guitarras. La triste cadencia de “En el mar de Carbón”, la hipnótica “Full Coma”, la febril e inclemente “Joven muerto en Juan Díaz” y la machacante “Las cuatro estaciones” son las mejores caras del presente de una banda que funciona como un oasis de rock oscuro e inconforme. POR S. F.
Sin pistolas ni rosas
Apocalyptic Love
Slash
Icarus Music
A 25 años de Appetite for Destruction –el álbum debut de Guns N’ Roses y uno de los mejores de las últimas décadas–, Slash vuelve a la carga con su segundo trabajo solista. Si en su disco previo el guitarrista optó por rodearse de un pelotón de cantantes estrella, esta vez apuesta definitivamente al formato banda. Myles Kennedy en voz, Bobby Schneck en guitarra, Todd Kerns en bajo y Brent Fitz en batería conforman una unidad sólida y potente. Kennedy nunca podrá hacer olvidar a Axl, pero desde lo técnico responde con creces y la reconocida destreza de Slash y su Les Paul hacen el resto. Apocalyptic Love empieza con todo. El tema que le da nombre al disco, “One Last Thrill”, “Standing In The Sun” y “You’re A Lie” golpean con riffs incisivos y buenos arreglos. Se trata de un disco de hard rock correcto, pero demasiado lejano a la magia y urgencia de Appetite for Destruction. Slash volverá a la Argentina el próximo 17 de noviembre junto a Black Label Society (la banda de Zakk Wylde). POR S. F.

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