El debate por la legalidad, a punto de salir a la luz

Año 3. Edición número 133. Domingo 5 de diciembre de 2010
Un informe elaborado por un centro de estudios de la Universidad de Buenos Aires señala que en el país, todos los días, cerca de 350 mujeres deciden interrumpir su embarazo.
En el país, el 30 por ciento de las madres que mueren se debe a las malas condiciones en que se realizan los abortos. Se calcula que por año hay 500 mil interrupciones voluntarias del embarazo

Esta semana, por fin, comenzó a debatirse en la Comisión de Legislación Penal del Congreso de la Nación, el proyecto de legalización del aborto sin más requisitos que la voluntad de la madre y el límite de 12 semanas de gestación, como lo establece la Organización Mundial de la Salud. Desde hace meses se esperaba que el tema fuera tratado ya que hay tres proyectos en el Senado, pero el honor lo tuvo la Cámara baja.
Para algunos fue el comienzo de un hecho histórico, para otros, apenas un gesto. La jornada se llevó a cabo en el último día legislativo del año y, después de tanto tiempo, hay que seguir esperando, como mínimo, hasta el período 2011.
“Por lo menos empezaron y se comprometen a seguir discutiendo el año que viene. Eso es bueno. Pero, es una demostración de interés, no más que eso”, opina Mabel Bianco, que dirige la Fundación para el Estudio y la Investigación de la Mujer (Feim) y trabaja en la temática género y salud desde los ’70.
Bianco, por ahora, es pesimista respecto de la suerte del proyecto. “Se va a discutir pero no se va a avanzar –adelanta–, me parece que no hay decisión política. La voluntad que el Gobierno tuvo para el matrimonio igualitario no la expresó en este campo. Y la voluntad de miembros aislados de distintos partidos no alcanza”, reniega.
Para peor, los logros obtenidos no consiguen afirmarse. “Hay casos que se pueden atender y no se atienden. Hay que estar encima del Ministerio de Salud de la Nación y de los provinciales, todos firmaron en el 2004 un acta compromiso para disminuir la mortalidad materna que incluía la atención del aborto no punible”, recuerda Bianco. Sumado a ello, la ley de Educación Sexual promulgada no se ha implementado hasta ahora.

No saber de qué se trata. El aborto no punible es un tema sensible pero no complejo, al revés de lo que supone el sentido común. Y como éste hay múltiples ejemplos de concepciones erróneas que abonan la confusión. La ignorancia ha hecho bastante para que la legalización del aborto siga estancada. El resto, corrió por cuenta de medios privados e Iglesia.
Primera aclaración. Esta no es una discusión a favor o en contra del aborto. Porque ni quienes plantean legalizarlo lo promueven, ni quienes dan la vida porque siga siendo ilegal lo evitan.
Segunda aclaración. Tampoco se trata de grupos católicos, solamente. “Hay muchos grupos religiosos y conservadores infiltrados en distintos estamentos. Desde la cúpula sindical y empresarial, hasta partidos políticos y muchísimos otros, hay más conservadurismo, resistencia y pacaterismo en este país de lo que uno imagina”, afirma Bianco.
El martes, en la puerta del edificio Anexo del Congreso, los denominados “grupos católicos” que pugnan por penar la práctica, gritaban “asesinos” a los que se manifestaban a favor de la legalización, que, a su vez, contestaban lo mismo. Los primeros acusan a los segundos de asesinar bebés, y éstos a aquéllos de asesinar mujeres. En el imaginario antilegalización, el derecho del “niño por nacer” prima sobre el derecho de la madre a elegir. Para el imaginario opuesto, la prohibición arriesga la vida de las mujeres.
Tercera aclaración. A cargo de Bianco: “No hablamos, aunque también está, del derecho de las mujeres y su cuerpo, etcétera, sino del derecho a la vida, las mujeres se están muriendo o enfermando gravemente”.
En la Argentina, el aborto es la principal causa de muerte materna. Se cree que son entre 500 y 600 mil los abortos que se practican por año y en la última década causaron casi el 30 % de las muertes. Causan “el 40 % de las muertes de mujeres de 20 a 29 años y el 31, de las menores de 20”, llegando al 45 % entre las que no cumplieron los 15 años, dice un informe del Cefiec (Centro de Formación e Investigación en Enseñanza de las Ciencias-UBA). Y también dice que según “el registro no oficial, cada día unas 350 mujeres interrumpen su embarazo”.
Un estudio del Ministerio de Salud y la Sociedad de Ginecología y Obstetricia, encontró que en Capital Federal, “por cada muerte materna registrada, hay otras dos. Fueron 300 fallecimientos en un año que se pudieron evitar, más todas las enfermedades graves que quedan. No es un tema para tratar en abstracto. Puedo tener convicciones, religiosas, ideológicas, muy profundas, pero tengo una situación así con una hija mía y, a lo mejor, cambio totalmente”, explica Bianco.

Globalizados. En el mundo, el aborto es legal en 117 países. El 74% de la población mundial. Totalmente legal en 50 países. Requiere fundamentación en 14. Y en los otros 53 Estados se permite sólo en casos seleccionados.
Cuarta aclaración. La experiencia mundial desmiente que la legalidad haga aumentar la cantidad de abortos, tanto como que la penalización la reduzca. Bianco señala una relación que sí es evidente: la ilegalidad y la muerte, “en los países en que es ilegal hay más muertes”.
Entonces, no está en discusión abortar o no, ni la prioridad de los derechos, ni la vulnerabilidad de los protagonistas. “La ley va a permitir que la gente que se vea en una situación horrible, que espero que nadie tenga que pasar, pero muchísimas familias la viven, por lo menos no esté obligada a poner en riesgo su vida”.
La prohibición no evita que los índices de aquí dupliquen a los de países en donde está permitido, pero es responsable por los niveles de mortalidad que provoca. La cantidad de casos señala la existencia de una necesidad concreta. La ilegalidad permitió a la pujante actividad clandestina del aborto desarrollarse en las bondades del libre mercado pero a salvo del control estatal y cualquier exigencia de calidad. Así, el problema recae sobre los mismos de siempre, porque mueren las que no pueden pagar los servicios médicos y terminan en cualquier lado. Mueren las pobres. “Como, por lo general, son mujeres que tienen hijos chiquitos, dejan en banda una familia, esa muerte es una tragedia, y no tiene valor económico, sino social, psicológico, humano, inmensos”, alerta Bianco.
Quinta aclaración. El argumento de los antiabortistas, que fundamenta la primacía de su postura en la vulnerabilidad del que dicen defender, cuanto menos, está en duda. Eso no quiere decir que no haya conflicto de intereses entre dos derechos, el de la mujer y su familia y el del por nacer, pero “que cada uno resuelva ese derecho por sí, no siempre comprometiendo la vida de la mujer y del grupo familiar. En muchos casos hay conflicto y, sin embargo, la ley no se paraliza, deja abierta la posibilidad de que cada uno elija cuál derecho hace primar”, concluye Bianco. Al menos que para eso sirva este debate, para aclarar las cosas.

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  • Toda mujer tiene derecho a decidir la interrupción voluntaria de su embarazo durante las primeras 12 semanas del proceso gestacional.” Así reza el artículo 1º del proyecto de ley que ingresó al Congreso de la Nación el 16 de marzo de este año y lleva la firma de 37 legisladores.
    El tema, al igual que el matrimonio igualitario es transversal a todos los bloques. Miembros del FpV, la UCR, la Coalición Cívica, el Partido Socialista, el Bloque Nuevo Encuentro, Proyecto Sur, la Concertación, el GEN y algunos partidos provinciales han rubricado la iniciativa.

  • La imposibilidad para asumir la discusión del aborto como un tema de salud impostergable se debe a la fuerte incidencia que tienen los sectores conservadores y religiosos en su oposición frente a la tríada que conforman la interrupción del embarazo, la anticoncepción y la educación sexual. Todavía son pocos los medios de comunicación que se refieren a la interrupción del embarazo como un tema de salud pública y un derecho humano de las mujeres.

  • Los argentinos tuvimos la grata sorpresa de encontrarnos con el dictamen de la Corte Suprema en relación al aborto no punible del Código Penal. Se hizo justicia pues terció, con rigurosos fundamentos, sobre las diversas (y a veces malintencionadas) interpretaciones respecto de la no punibilidad del aborto en casos de violación. Indica la función de los médicos y de los jueces frente a las demandas de aborto por violación, interpelando al Estado como garante del cumplimiento en los centros asistenciales públicos de todo el país.

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  • El último informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que 21,6 millones de abortos inseguros ocurren anualmente. En la Argentina se estiman 450 mil por año: más de uno cada dos nacimientos.
    El jueves pasado, el dictamen en respaldo al proyecto de Ley de Despenalización del Aborto de la comisión de Legislación Penal de la Cámara baja –a cargo de Juan Carlos Vega, diputado de la Coalición Cívica– no consiguió las ocho firmas necesarias. Es por eso que el jueves próximo convocó a las comisiones de Legislación, Salud y Familia.

  • Uno de los muchos indicadores de injusticia social de Argentina es que las embarazadas pobres controlan sus embarazos más tarde y menos veces que las de clase media, pese a que su riesgo biológico y social es mayor, y que su porcentaje de prematurez es el doble. Esta medida, anunciada por la Presidenta, se suma a otras iniciativas de su gobierno.