El estilo Techint

Año 3. Edición número 152. Domingo 17 de abril de 2011
La resolución de la Comisión Nacional de Valores (*)

"Usted quiere que defina la filosofía empresarial del Grupo Rocca? Es muy sencillo, su única filosofía es la del all for me”, le decía a este cronista la fuente, un hombre que había trabajado durante años en Tecpetrol, la petrolera del Grupo Techint, dominado por la familia Rocca. Corría mayo de 2009 y Techint había reclamado a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner que intercediera ante su par venezolano, Hugo Chávez, para evitar la estatización (que a la postre resultó altamente conveniente para la multinacional) de tres empresas del Grupo: Tavsa (Tubos de Acero de Venezuela S.A.), Matesi (Materiales Siderúrgicos S.A.) y Comsigua (Complejo Siderúrgico de Guayana C.A.).
Para defender sus intereses, Techint se posicionaba como una empresa argentina –a la que el Gobierno argentino tenía la obligación de apoyar en su reclamo–, pero al mismo tiempo dejaba de lado esa supuesta identidad nacional cuando decidía el destino de los 400 millones de dólares cobrados como adelanto de la estatización de Sidor, los cuales no depositó en un banco argentino, ni tampoco invirtió en estas tierras, sino que se los llevó a Alemania.
Tampoco, pese a la proclamada argentinidad del grupo, se comporta mejor en sus negocios locales que en los que realiza en el exterior, sino todo lo contrario. La Argentina y América latina parecen ser, para Techint, un coto de caza: “Techint se maneja de un modo especial con sus empresas con sede en los países sudamericanos. La empresa piensa que a pesar de tratarse de países de alto riesgo, si se manejan bien con los gobiernos de turno y logran alta capacidad de negociación y de lobby, les va a ir bien. Tienen una excelente metodología y poder de lobby para saber manejarse a nivel político y hacer su negocio rentable. Pero también creen que al hacer negocios en países en los que los gobernantes pueden “hacer cualquier cosa”, ellos tienen que cubrirse de todas las maneras posibles. Si un país actúa honestamente y le da a la compañía todas las facilidades, en Techint son tan especuladores que ya descuentan que ese país busca sacarle ventaja. Entonces ellos tratan de sacarla primero. Ésa es la ideología del grupo para los negocios”, agregaba la fuente. Y remataba: “No ocurre lo mismo con las sedes de Techint en el primer mundo. Allí sus empresas funcionan en serio, con supereficiencia, porque saben que no pueden trampear”.
“Es un grupo económico que tiene aversión al riesgo –concluía la fuente–. Por eso utilizan una metodología que siempre se repite: las distintas empresas del grupo tienen un fuerte sector técnico, al que por lo general subestiman y maltratan. A los ingenieros, geólogos, geofísicos, por ejemplo, se les pide que estimen un proyecto y que calculen el costo, los riesgos y la ganancia. Cuando lo terminan, el sector comercial hace una nueva evaluación, pero esta vez inflando los costos y los riesgos, al tiempo que disminuyen el cálculo de las ganancias. Y así sucesivamente en cada nueva etapa, para que al final el negocio les reditúe el mil por ciento con cero riesgo”.
Tal vez por eso, el grupo comandado Paolo Rocca se asocia hoy con el Grupo Clarín y el resto de la Asociación Empresaria Argentina –una entidad hecha a la medida de los intereses de los grupos económicos más concentrados– en una cerrada oposición al nombramiento de directores estatales en sus compañías.

(*) La Comisión Nacional de Valores declaró “irregulares e ineficaces a los efectos administrativos todas las decisiones adoptadas en la asamblea general ordinaria de Siderar” realizada el viernes pasado. Se trata de la instancia donde el Grupo Techint desconoció el Decreto 441 y bloqueó la designación del economista Axel Kicillof como director estatal. Según trascendió, el holding liderado por Paolo Rocca iniciaría en los próximos días acciones judiciales para frenar la aplicación de la norma. Los representantes de la Anses rechazaron el argumento de la empresa y subrayaron que la norma es válida. Agregaron, además, que el organismo está en condiciones de designar hasta tres representantes en el directorio del holding de Paolo Rocca.

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Otras notas

  • Nada es lo que parece cuando del Grupo Clarín se trata. Intereses económicos ligan al multimedios que dirige Héctor Magnetto con otros conglomerados, que también operan en condiciones oligopólicas en diversos sectores de la economía nacional. Uno de ellos es el Grupo Techint, que conduce Paolo Rocca. La empresa que los vincula, en un negocio que ronda los 230 millones de pesos anuales, es Impripost Tecnologías S.A., concesionaria de Telecom Argentina para la impresión de las facturas que la telefónica envía en forma mensual o bimensual a sus clientes.

  • En el medio de la polémica entre el Gobierno y Techint, suscitada luego de que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner decidera incorporar en él directorio de Siderar al economista Axel Kicillof, resulta muy interesante analizar los números de esta empresa subsidiaria de Techint, cuyos resultados son sin dudas escandalosos. Los balances contables de los últimos 10 años, obtenidos de la Comisión Nacional de Valores (www.cnv.gob.ar) muestran que entre 2001-2010 Siderar acumuló y no distribuyó ganancias por 7.911 millones de pesos, de los cuales 2.054 millones pertenecen a la Anses.

  • La relación de Paolo Rocca con el Gobierno Nacional nunca fue cordial. En el mundo empresario aseguran que el distanciamiento irreversible comenzó por un supuesto apoyo financiero del factótum del Grupo Techint a la campaña presidencial de Roberto Lavagna. El hecho, sin embargo, no le impidió desgranar elogios a Néstor y Cristina Kirchner hacia mediados de 2007, incluido un público agradecimiento, cuando necesitó de sus gestiones ante el presidente venezolano Hugo Chávez por la nacionalización de Siderúrgica del Orinoco (Sidor).

  • La embestida de Paolo Rocca en simultáneo con el discurso presidencial por el Día de la Industria tiene un trasfondo que habla de la nostalgia del factótum del Grupo Techint por los años ’90, década que le permitió capturar activos públicos a precios irrisorios y reducir costos mediante la integración vertical de sus negocios. Todo esto tras haberse beneficiado con los cuantiosos sobreprecios pagados por el Estado nacional a sus empresas durante la dictadura cívico-militar que silenció, con la complicidad de sus actuales socios La Nación y el Grupo Clarín, cualquier intento de oposición.

  • Tras la decisión del Grupo Techint de impugnar el Decreto de Necesidad y Urgencia 441, la reacción de la Anses no se hizo esperar. Tampoco la respuesta de la presidenta Cristina Kirchner de cara a la pretensión del holding de llevar a la arena política la defensa de sus intereses corporativos. En el primer caso, el detallado escrito presentado por los abogados de la Anses y la jurisprudencia existente no le auguran un buen destino a la estrategia de Paolo Rocca.

  • Que los grandes medios de comunicación privilegian sus intereses particulares en detrimento del interés general y confunden la libertad de expresión con la libertad de empresa quedó demostrado durante la visita de la Sociedad Interamericana de Prensa. La misión empresaria dejó en claro que sus integrantes no llegaron para tomar nota del debate que se generó en el país desde la sanción de la nueva ley de medios, sino para defender la lógica de la rentabilidad extrema, dinámica de la que el Grupo Clarín ha sido, al menos hasta el día de hoy, uno de los grandes beneficiarios.