El grupo guerrillero que se integró al sistema democrático

El Ñato y Pepe. Los dos principales referentes de tupamaros cuando ya estaban en el senado uruguayo.
El MLN se acercó al Frente Amplio un año después del regreso a la democracia. De a poco, con esfuerzo, sus líderes políticos fueron ganando espacio. Hoy gobierna Uruguay un ex militante tupamaro.

Los hechos ocurrieron hace exactamente 40 años, en la ciudad de Montevideo. En la madrugada del lunes 6 de setiembre de 1971 un centenar de guerrilleros, entre los que se encontraban sus principales líderes como Raúl Sendic, se fugaron a través de un túnel de 45 metros, de la principal cárcel uruguaya, ubicada en el barrio de Punta Carretas. La noticia impactó en una sociedad fuertemente polarizada, que se aprestaba a ir a las urnas en apenas tres meses, para renovar a sus gobernantes. En esos comicios, surgiría como alternativa el Frente Amplio (FA), una coalición de centroizquierda que postulaba a Liber Seregni. El presidente Jorge Pacheco Areco, un colorado de derecha, que gobernó durante casi todo su período con medidas de excepción, militarizó a los sindicalistas en conflicto y censuró a la prensa. En ese entonces procuraba su reelección, a través de una reforma constitucional que fracasó.
Los guerrilleros del Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros (MLN), de inspiración guevarista, surgidos a mediados de la década de 1960, tuvieron un fuerte protagonismo por las acciones desplegadas en espiral dialéctica con las medidas represivas adoptadas por Pacheco desde 1968, impulsando una política económica fondomonetarista, que conmocionó a toda la sociedad.
Los Tupamaros crecieron aceleradamente en ese período. Como consecuencia de la denominada “fuga del siglo”, de hace cuatro décadas –incluida en la Guía Guiness de los récords mundiales–, Pacheco dispuso que fueran las Fuerzas Armadas quienes asumieran la centralidad en las operaciones para enfrentar al MLN. Surgieron nuevos organismos, como el Estado Mayor Conjunto (Esmaco), y jefes militares que después avanzarían sobre las instituciones democráticas y terminarían derribándolas, instaurando una dictadura que duró doce años (1973-1985).
Las elecciones de noviembre de aquel año, acusadas de fraudulentas por la oposición, llevaron a la presidencia a Juan María Bordaberry, delfín de Pacheco, que profundizó las tensiones generadas por su antecesor. El ascenso de las FF.AA. se acentuó en el último tramo de 1972, cuando los guerrilleros fueron vencidos y enviados a prisión. Había sido derrotada la sedición, decían los militares imbuidos por la doctrina de la seguridad nacional. Pero, razonaban, era necesario eliminar de raíz a la subversión. Instalados en esa lógica, terminaron instaurando una larga dictadura que llegó a su final en marzo de 1985.
Poco después, ya en democracia, el Parlamento aprobó una ley de amnistía. Las cárceles políticas –en las que se encontraban los antiguos guerrilleros, así como militantes de partidos de izquierda ilegalizados y sindicalistas– se abrieron. Los Tupamaros pudieron reinsertarse en la nueva realidad política, refirmando su voluntad de luchar “por la liberación nacional y el socialismo”, según las reglas democráticas vigentes. En abril de 1986, el MLN solicitó su ingreso formal al FA, recordando que en las elecciones de 1971 le había dado un “apoyo crítico” y formado una corriente interna (Movimiento de Independientes 26 de marzo), aunque revindicando los métodos de acción política que practicaba por entonces.
La V Convención del MLN de junio de 1987 ratificó este pedido. En diciembre de ese año, los tupamaros realizaron un acto público en el estadio Franzini, de Montevideo, señalando el valor estratégico de la acumulación de fuerzas sociales y políticas en un Frente Grande. Hablaron Raúl Sendic, José Mujica y Eleuterio Fernández Huidobro. En 1989 –año de la muerte de Sendic, en París–, el MLN impulsó la creación de un movimiento más amplio (Movimiento de Participación Popular, MPP) y en mayo ingresó formalmente al FA. Los tupamaros apoyaron candidatos, pero se negaron a presentarse a cargos electivos. Lo hicieron hasta los comicios de 1994, año en que Mujica se convirtió en diputado por Montevideo. El MPP obtuvo el 7,3 por ciento de la votación, dentro del FA.
En 1999, tras ensayar distintas alianzas, el MPP triplicó su votación anterior y Mujica y Fernández Huidobro llegaron al Senado. En las internas del FA de mayo de 2002, el MPP se erigió en el sector mayoritario de la izquierda uruguaya.Una de las claves de este proceso de crecimiento fue el carisma de Mujica y su estilo abierto y conciliador. En ese mismo año, los tupamaros promovieron la constitución del “espacio 609”, que buscó articular el respaldo de sectores y dirigentes escindidos de los partidos tradicionales uruguayos, blancos y colorados.
“Éste es un proyecto para 25 años”, dijo Mujica al dar a conocer en el Palacio Legislativo de Montevideo, la nueva alianza, dentro del FA.
Tabaré Vázquez fue el primer intendente frentista de Montevideo (1990-1994). Y candidato presidencial en 1994 –que no ganó– y en 1999, donde ganó en primera vuelta pero perdió ante Jorge Batlle en el ballottage. Batlle llegó a la presidencia en noviembre de 2004. Entre las diferentes fracciones frentistas, el “espacio 609” de Mujica se situó en primer lugar. El gobierno de Vázquez, que asumió en marzo de 2005, integró en su gabinete ministerial a dos tupamaros: Mujica, al frente de la cartera de Ganadería y Agricultura, y Eduardo Bonomi, en Trabajo y Seguridad Social. Fernández Huidobro siguió en el Senado.
Un momento particular, cargado de simbolismo, se produjo un mes antes, al asumir en el Parlamento. Mujica, al ser el primer titular del Senado, ocupó la presidencia de ese cuerpo y le tomó el juramento de estilo a sus miembros entre los que se encontraba Fernández Huidobro. La imagen de los antiguos guerrilleros, integrados al sistema democrático, y de popularidad ascendente en los sucesivos comicios, dio la vuelta al mundo en aquel febrero de 2005.
El instituto de la reelección no existe en Uruguay. En las internas frentistas de junio de 2009, Mujica, que había vuelto al Senado, con el 52 por ciento de los votos, se impuso a Danilo Astori, ministro de Economía de la administración Vázquez, que alcanzó casi el 40 por ciento. El binomio Mujica-Astori salió primero en las elecciones nacionales de octubre, con mayoría en el Parlamento, pero sin superar la mitad más uno de los votos, lo que obligó a convocar a un ballottage un mes más tarde. Allí, la izquierda alcanzó el 52 por ciento de los votos. El FA volvía a ser gobierno, como antes lo habían sido los colorados (durante 93 años consecutivos) y los blancos.
En la integración del Parlamento, el MPP se mantuvo como el primer sector del FA (con Lucía Topolansky como primera titular, una tupamara ex presa política y esposa de Mujica), y Fernández Huidobro, escindido de ese sector en 2007 para formar su propio grupo (Corriente Acción y Pensamiento, Libertad, Cap-L).
En marzo de 2010 asumió el nuevo gobierno. En los ministerios fueron nombrados conocidas figuras políticas ligadas por su historia al MLN, como Bonomi (Interior), Luis Rosadilla (Defensa, pero por razones de salud fue sustituido por Fernández Huidobro), Ricardo Erlich (Educación y Cultura, que en el período anterior ocupó la Intendencia de Montevideo), entre otros.
En su discurso de asunción, el nuevo mandatario dijo que soñaba con “crear las condiciones para gobernar 30 años con políticas de Estado”, puesto que Uruguay “tiene un sistema de partidos tan sabio y tan potente, que es capaz de generar túneles herméticos que atraviesan distintas presidencias de los distintos partidos, y que por allí, por esos túneles, corren intocadas las grandes líneas estratégicas de los grandes asuntos”.

MUJICA. Pepe, el preso político que escapó dos veces
El hoy presidente uruguayo José Pepe Mujica fue uno de los cientos de guerrilleros que cuatro décadas atrás fugó de la penitenciaria de Punta Carretas, de Montevideo. Lo hizo en compañía de otros 110 reclusos de la entonces principal cárcel uruguaya. Pocas semanas después, fue capturado por fuerzas de seguridad y conducido nuevamente a este centro de reclusión, del que volvió a escaparse con otros tupamaros, a través de un túnel, el 12 de abril de 1972.
Nacido en Montevideo el 20 de mayo de 1935, el político uruguayo militó en su juventud en la fracción herrerista del Partido Nacional, junto a Enrique Erro, que en 1971 estuvo en la fundación del Frente Amplio (FA). Nacionalista, soñador de una Patria Grande Latinoamericana, Mujica integró a comienzos de los años ’60 un núcleo de radicales de izquierda (el Coordinador) que devino en el guerrillero Movimiento de Liberación Nacional-MLN-Tupamaros (MLN). Vivió clandestino varios años de su vida. Y conoció la cárcel en tres oportunidades. La ultima, durante 13 años.
Al regreso de la democracia, en 1985, fue el primer tupamaro que llegó al Parlamento dentro del FA. En el gobierno de Tabaré Vázquez ocupó el ministerio de Ganadería y Agricultura. Desde marzo de 2010 es presidente de Uruguay.

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