El macrismo sigue en busca de aliados para lograr el número necesario para la aprobación del juicio político que investigaría desde la Legislatura la responsabilidad de Mauricio Macri, en el escándalo de las escuchas ilegales. Pero a medida que se acerca el 12 de agosto, fecha prevista para su tratamiento, parecen disminuirse las posibilidades de que consiga el aval para equilibrar su complicada situación judicial.
Macri creyó montar una estrategia audaz, cuando luego de su reprocesamiento anunció que sus diputados lo llevarían a un juicio político con la idea de deshacerse rápidamente del escándalo de las escuchas. Causa abierta en la Justicia por consentir, presuntamente, el armado de una red de espionaje y participar de una asociación ilícita.
Si prospera el juicio político, el PRO frenaría la acusación por contar con mayoría en la sala. En cambio, una comisión investigadora especial le podría provocar mayores problemas.
Al parecer el oficialismo porteño hizo mal la cuenta para el enjuiciamiento y los 40 votos cada vez están más lejos. Lo que les depara ahora a sus detractores una comisión a largo plazo que podrá resolver mucho más que en un juicio puntual al mandatario de la Ciudad.
Pero el Macri parece no querer saber nada con otra opción que no sea el juicio político. Aseguró que “se corre el riesgo de terminar en una cosa poco seria o en show mediático y la comisión investigadora no parece tener la misma formalidad que el mecanismo de juicio político para esclarecer una acusación grave como la que se me hace". La oposición salió al cruce y pidió una investigación a fondo. “Resulta que cuando es Macri el que investiga es una cosa seria y responsable, pero cuando lo investigan a él es un show”, replicó Aníbal Ibarra cuando Miradas al Sur le preguntó sobre los dichos del jefe de Gobierno.
El peronista Diego Kravetz reiteró que el estratégico bloque que preside no apoyará la conformación de la comisión de juicio político. “Macri quiere bastardear las instituciones. No vamos a votar por el juicio para que no haya parálisis en el Gobierno de la Ciudad y para que no se garantice su impunidad”, aseguró el autor del proyecto de creación de una comisión investigadora sobre la “responsabilidad política” del jefe del PRO en las escuchas a opositores políticos y miembros de su familia.
En relación a esto, el legislador porteño por Nuevo Encuentro, Gonzalo Ruanota, afirmó que “Macri, intenta utilizar la sala juzgadora como instrumento que cierre la discusión, porque en realidad el bloque del oficialismo tiene los números necesarios para que no avance”, dijo, al tiempo que agregó: “Para iniciar el proceso se requiere el voto de 40 de estos miembros, y la oposición llega a 25”.
Asimismo, Kravetz resaltó que hoy el juicio que pretende la bancada PRO “no tiene ninguna chance”. Y sostuvo el pedido de una investigación profunda, donde se diluciden las responsabilidades políticas. “Por eso insistimos en la formación de una comisión”, evaluó.
Juicio complicado. Parece controvertido decir que el oficialismo porteño pierde si no le hacen juicio político a su jefe, como que gana la oposición con ese resultado, pero así resulta.
La comisión terminará emitiendo dos despachos en distinto sentido, el PRO presionará hasta el último minuto para encontrar los votos que necesita en el recinto.
Ibarra cuestionó que el mandatario procesado se ponga en posición de víctima de un complot y subrayó que “debería tomarse una licencia porque afecta la constitucionalidad de la Ciudad”.
Del mismo modo, Ruanota resaltó que “el PRO intenta correr el eje de la discusión, para hacer un juicio rápido y al mismo tiempo usar el juicio como una estrategia de marketing para su campaña presidencial”.
“La garantía de la transparencia en el proceso somos nosotros, los autores del proyecto, y nuestro compromiso es con los vecinos de nuestra ciudad: si no encontramos pruebas que determinen una responsabilidad política del jefe de Gobierno no vamos a acusar; en caso contrario, seremos los primeros en hacerlo”, sostuvo Kravetz.
Mientras el macrismo todavía cree en que la oposición muestre grietas en su apoyo a la creación de la comisión investigadora para que su proyecto no naufrague, la oposición asegura que esta vez no contaría con esas voluntades.
“Macri no puede dividirse en estar procesado, seguir gobernado la Ciudad de Buenos Aires y hacer campaña para su futura candidatura presidencial”, concluyó Ruanova.
