El mejor salario mínimo de la región suramericana

Año 4. Edición número 171. Domingo 28 de agosto de 2011
(TELAM)
Con el acuerdo alcanzado, registra un incremento del 1050% desde 2003 a la fecha.

La rápida resolución de un acuerdo para el aumento del Salario Mínimo Vital y Móvil (Smvm), que desde el 1º de agosto pasó a aumentarse en un 25%, volvió a dejar mal parados a los medios hegemónicos. Desde los días previos a la reunión del viernes auguraban unas jornadas de mucha tensión y de pronóstico reservado ante posturas que aparecían extremas por parte de los actores en cuestión. Sus interpretaciones eran que frente a la concesión empresarial de aceptar apenas un 18% de aumento y la intransigencia sindical de no moverse del reclamo del 41% iba a ser muy difícil llegar a un acuerdo. Sin embargo, el acuerdo no sólo llegó con la foto incluida de la Presidenta Cristina Fernández junto a empresarios y dirigentes gremiales, sino que nuevamente la realidad se dio de bruces con las caracterizaciones y pronósticos desplegados por un sector importante de la prensa.
Con este acuerdo, tal como lo indicó el ministro de Trabajo Carlos Tomada en la conferencia de prensa posterior, el Smvm tuvo un incremento del 1.050 por ciento desde 2003 a la fecha y alcanza a cerca de 300.000 trabajadores. Con este incremento, el Smvm se ubica en la Argentina en los 545 dólares, una cifra muy superior al resto de la región: en Brasil es de 341 dólares, en Chile de 388 y en Colombia de 302. Además, en aquel año había 2,5 millones de trabajadores bajo convenios colectivos, en tanto que actualmente esa cantidad aparece duplicada.
El acuerdo alcanzado presenta algunos datos interesantes para destacar. Es evidente que la gimnasia que han alcanzado las partes para llevar adelante este tipo de negociaciones –es el octavo año consecutivo que el Consejo del Salario Mínimo se reúne para fijar una pauta salarial, algo inédito en la historia moderna argentina– permite que los acuerdos fluyan de manera mucho más natural. Pese al énfasis resaltado por algunos medios acerca de la tensión en la que se llevó a cabo el encuentro en el Ministerio de Trabajo –un elemento que está presente en todo tipo negociación en la que aparecen intereses contrapuestos– ésta tuvo la particularidad de haber sido mucho menos prolongada que en anteriores ocasiones. Por ejemplo, el año pasado llevó dos jornadas alcanzar el acuerdo del 22,6%. Otro elemento que evidencia una maduración en las negociaciones entre las partes es que en esta ocasión la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA) también firmó el acuerdo. En anteriores oportunidades, de los 32 miembros que integran el Consejo, los tres representantes de la central obrera liderada por Hugo Yasky firmaban en contra.
En lo que tiene que ver con el acuerdo en sí mismo, el firmado el viernes muestra también algunos avances para los trabajadores en comparación con el del año pasado. Por empezar, el índice alcanzado es superior al de 2010, con una inflación que este año se estima que será similar a la del año pasado. Por lo tanto, con este aumento hay un aumento en el salario real de los trabajadores que se encuentran más precarizados, que es justamente a los que alcanza el Smvm. Pero además en esta ocasión se decidió hacerlo retroactivo al 1º de agosto y otorgarlo de una sola vez. El año pasado, en cambio, el acuerdo establecía un primer aumento del 16% hasta diciembre de 2010 y un segundo del 6,6% a partir de enero. Además, el aumento empezaba correr a partir de septiembre y este año se lo estableció retroactivo al 1º de agosto.

Moyano, el gobierno y el frente interno. Mucha tinta corrió en los días previos acerca del distanciamiento entre el Gobierno y el líder de la Confederación General de Trabajo (CGT), Hugo Moyano. También se auguraba que el camionero aprovecharía la instancia de la reunión del Cmvm como vendetta y, por lo tanto, se mantendría inflexible en su reclamo del 41% de aumento en el haber mínimo. Lo cierto es que nada de esto ocurrió. La reunión del viernes transitó por los caminos normales de toda negociación. En un primer round de estudio, empresarios y obreros mantuvieron sus reclamos de máxima y ante la imposibilidad de acercar partes, el Gobierno decidió pasar a un cuarto intermedio. En el medio se tiraron un par de propuestas que permitieron encontrar el sendero del entendimiento. Además del aumento salarial, desde el sector sindical se exigía un aumento en las asignaciones familiares y elevar el techo para dejar de cobrarlas, que en la actualidad se encuentra en los 4.800 pesos. Los empresarios se mostraban inflexibles a ese reclamo. Entonces intercedió el Ministerio y propuso abrir una nueva negociación dentro de un mes para tratar estos dos temas, moción que fue aceptada por ambas partes.
La celeridad del acuerdo y la buena predisposición de Moyano para encontrar un entendimiento demuestran que el líder sindical sigue brindando su apoyo al Gobierno Nacional. “La inmensa mayoría de los trabajadores dieron su voto a Cristina en las elecciones del 14 de agoto. Eso para nosotros es una clara señal de que el movimiento obrero apoya este modelo y por lo tanto la CGT va a seguir acompañando a la Presidenta”, le manifestó a Miradas al Sur Juan Carlos Schmid, uno de los dirigentes más cercanos a Moyano. Los hechos del viernes así lo demuestran.

CRECE LA CREACIÓN DE PUESTOS DE TRABAJO
De acuerdo con los datos brindados esta semana por el Indec, la desocupación en el segundo trimestre del año alcanza al 7,3 por ciento, lo que no sólo representa un reducción del 0,6 por ciento con respecto al mismo período del año pasado, sino que también representa el índice más bajo desde 1992. Además, la subocupación demandante (la cantidad de gente que trabaja 35 horas semanales o menos pero que le gustaría trabajar más) llegó entre abril y junio al 5,7 por ciento, frente al 6,7% del año pasado. También resulta relevante la disminución de la tasa de empleo (la cantidad de empleados sobre la población total), que se ubica en el 43,2 por ciento, lo que significa que se han creado nuevos puestos de trabajo. El actual índice en la tasa de empleo representa el más alto desde 1974, cuando el Indec comenzó a medir esta serie.
De acuerdo con un informe publicado hace unas semanas por el Ministerio de Trabajo, en el primer trimestre de 2011 había casi 17 millones de ocupados y 1.200.000 desocupados. Desde esa fecha a esta parte, se crearon cinco millones de empleos y eso es lo que explica la actual tasa de empleo. El comercio es la rama de la economía que más empleo genera, seguida por la industria manufacturera y la construcción.
Las provincias de Formosa, Santa Cruz, San Luis y Chaco son las que presentan el índice más bajo de desocupación, que en todos los casos es inferior al 3 por ciento. En tanto que los mayores niveles se dieron en Salta, (11,5%), Mar del Plata y Paraná (11%), Catamarca (9%) y el Gran Buenos Aires (8,5%).
Las provincias que exhibieron la más baja desocupación en el segundo trimestre son Formosa, Santa Cruz, San Luis y Chaco. En ninguno de los cuatro casos el desempleo llega al 3 por ciento. Formosa y Santa Cruz registran, además, muy bajos niveles de subocupación (1,6 y 2,2 por ciento) y en Chaco es apenas superior (3 por ciento). Lo más curioso, sin embargo, es que entre las provincias con bajísimo nivel de desempleo se dan los tres casos extremos en cuanto a tasa de actividad (proporción de la población total que se encuentra laboralmente activa): las dos más bajas del país (Formosa 33,2 y Gran Resistencia, Chaco, 33,9 por ciento) y la más alta (Río Gallegos, en Santa Cruz, con 49,2 por ciento).
En el caso de las provincias con más bajo desempleo, las razones que lo explican no son las mismas. En el caso de las del norte, alrededor de un tercio de la población es económicamente activa (pertenece o desea estar en el mercado laboral), en tanto que el resto no trabaja ni busca empleo, ya sea por su edad o por su propia decisión. En cambio, en Santa Cruz la porción de la población que busca trabajo es del 50 por ciento y apenas el uno por ciento no lo consigue.
La intención del Gobierno es reducir el desempleo en el mediano plazo al 5 por ciento, que es uno de los objetivos planteados en el Plan Estratégico Industrial 2020, diseñado por el Ministerio de Industria.

Promedio: 4.7 (25 votos)
Seguinos en Twitter
Print preview icon

Otras notas

  • “Éste es el mejor salario mínimo vital y móvil de América latina, tanto en monto como en poder adquisitivo. Por primera vez estamos pensando un país a largo plazo.” Con esas palabras, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner anunció desde el Ministerio de Trabajo, rodeada de dirigentes gremiales y empresarios, la suba del 25 por ciento del Salario Mínimo, Vital y Móvil, que se ubicará en los 2.300 pesos. El Smvm tuvo un incremento del 1050 por ciento desde 2003 a la fecha (ver nota "El mejor salario mínimo de la región suramericana").

  • En el mercado laboral, a lo largo del primer semestre del año, se han producido algunos fenómenos significativos. Por un lado, los acuerdos salariales que se firmaron hasta el momento alcanzan a tres millones de asalariados y cubren el 70 de los trabajadores registrados. El índice de desempleo se redujo a casi un punto con respecto al año pasado y se produjo una pequeña merma del trabajo no registrado. Finalmente, el número de trabajadores cubiertos por el Programa de Recuperación Productiva (Repro) se redujo en un 13 por ciento en relación con el fin del año pasado.

  • En lo peor de la crisis mundial, el año 2009, en el país se homologaron 1.605 convenios colectivos y acuerdos laborales. La cifra fue mayor que la registrada en 2008, cuando se firmaron 1.231 acuerdos. Estos números, que hablan a la vez de una actividad económica que se sostiene, de una fuerte vitalidad sindical y de avances en términos salariales o de condiciones de trabajo, marcan un enorme contraste con lo que sucedía en la década de los ’90, cuando en promedio cada año se homologaban apenas alrededor de 200 convenios y acuerdos.

  • En un mundo en el que según datos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) por la crisis extendida del 2009 aún existen más de 200 millones de desocupados, con tasas de desempleo que registran picos del 21,3 por ciento en España, del 14 en Grecia e Irlanda y de 9,2 en Estados Unidos, Argentina consiguió bajar sus índices del 20,4 registrado en mayo de 2003 al actual 7,3 por ciento. La apuesta es llegar en un año al 6,5.

  • Con el avance del año y de acuerdo a la marcha de la inflación, el piso de los reclamos salariales comenzó a elevarse. La pauta de negociación por parte de los sindicatos se ubica por encima del 30% y los últimos acuerdos rondaron un promedio del 25%.




  • Los efectos del crecimiento que viene evidenciando la economía argentina a lo largo de este año se manifiestan en el mercado laboral. El ministro de Trabajo, Carlos Tomada, señaló esta semana que el nivel actual del trabajo formal es el más alto de los últimos 40 años y que desde julio “se recuperaron todos los puestos laborales registrados que se perdieron durante la crisis de 2009”. Una serie de estudios elaborados por diferentes centros de investigación ratifican los dichos del ministro.