Cada día que pasa, al jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, le surgen nuevos focos de conflicto. A la crisis desatada tras la ocupación del parque Indoamericano se agregó el pedido de juicio político promovido por tres legisladores porteños, a partir del informe final de la comisión investigadora por las escuchas ilegales. En la tumultuosa sesión del jueves pasado, en la que poco faltó para llegar a los puños, se decidió que los dictámenes sean tratados en marzo del año que viene, cuando se reanuden las sesiones. Mientras tanto, oficialistas y opositores se tomarán tiempo para definir sus estrategias y a partir de ahí se verá si el actual mandatario porteño correrá la misma suerte que su primer rival electoral, el hoy legislador Aníbal Ibarra.
Los legisladores opositores Fabio Basteiro, Gabriela Cerruti y Marcelo Parrilli, de Proyecto Sur, Nuevo Encuentro y el MST, presentaron sendos pedidos de juicio político a Macri por su supuesta intervención directa en las escuchas telefónicas. Desde el PRO buscaron todos los mecanismos posibles para frustrar el intento opositor. Primero, decidieron no dar quórum, argumentando que para esa sesión estaba acordado que sólo se iba a dar a conocer los informes sobre las escuchas ilegales. A sabiendas de que en la oposición no hay un criterio común sobre el proceso a Macri, el oficialismo buscó en un principio forzar la votación para archivar el pedido. Como el intento fracasó, la decisión del PRO fue victimizarse y armó una conferencia de prensa denunciando un “golpe institucional”.
Sin las bancas oficialistas en el recinto, la oposición logró el quórum suficiente para iniciar la sesión presidida por el vicepresidente del cuerpo, el solanista Julio Raffo. El primero en hablar fue el presidente de la comisión, el diputado de Igualdad Social Martín Hourest, quien aseguró que “el informe señala la inapelable responsabilidad de Macri. Le corresponde la responsabilidad central”.
A continuación, los legisladores que promovían el juicio político dieron sus argumentos en tal sentido. “El bloque macrista se ausenta porque no puede hacerse cargo de las responsabilidades de su jefe. Es vergonzante que no puedan estar presentes y debatir”, arremetió Basteiro. Los discursos de los otros dos legisladores que motorizaron el pedido del juicio político fueron en el mismo sentido.
Ante el temor de que finalmente la moción de juicio político consiguiera imponerse, el bloque del PRO decidió bajar al recinto y su presidente, Cristian Ritondo, pidió que se habilitara el tratamiento sobre tablas. A partir de ahí se inició una polémica de todos los bloques acerca de cuestiones de funcionamiento del cuerpo, en la que abundaron los gritos y los insultos cruzados. Finalmente, Raffo decidió un cuarto intermedio para reunirse con los jefes de bloque. No hubo acuerdo entre las partes y cuando las sesiones se reiniciaron, la conformación de la cámara era otra: los que ya no estaban eran los opositores y el presidente pasó a ser el oficialista Martín Ocampo.
Nueva estrategia. Ya sin poder frenar el pedido de juicio político, desde el PRO están estudiando la posibilidad de considerar dicha solicitud, apostando nuevamente a que parte del arco opositor se pronuncie en contra del proceso a Macri.
Parte del revuelo que se desató el jueves pasado tuvo que ver con cuáles deberían ser los pasos para iniciar el juicio político. Unos sostenían que el pedido debía ser enviado a la Sala Acusadora y otros que la votación debía realizarse en el recinto. Frente a estas dos opciones, el macrismo pondría todas sus fichas a la segunda alternativa. “Llevarlo al recinto es obligar que los diputados que están diciendo que no quieren juicio político lo plasmen en un voto, porque si no, por un lado dicen que no lo quieren pero hacen todo lo posible para que se haga”, explicó Ocampo a la agencia Noticias Argentinas.
Más allá de las estrategias, a Macri se le avecina un verano mucho menos apacible de los que suele disfrutar en Punta del Este, con el conflicto habitacional latente y ante la inminencia de un juicio político a la vuelta de la esquina.
