El PRO cavila ante el juicio político

Año 3. Edición número 135. Domingo 19 de diciembre de 2010

Cada día que pasa, al jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, le surgen nuevos focos de conflicto. A la crisis desatada tras la ocupación del parque Indoamericano se agregó el pedido de juicio político promovido por tres legisladores porteños, a partir del informe final de la comisión investigadora por las escuchas ilegales. En la tumultuosa sesión del jueves pasado, en la que poco faltó para llegar a los puños, se decidió que los dictámenes sean tratados en marzo del año que viene, cuando se reanuden las sesiones. Mientras tanto, oficialistas y opositores se tomarán tiempo para definir sus estrategias y a partir de ahí se verá si el actual mandatario porteño correrá la misma suerte que su primer rival electoral, el hoy legislador Aníbal Ibarra.
Los legisladores opositores Fabio Basteiro, Gabriela Cerruti y Marcelo Parrilli, de Proyecto Sur, Nuevo Encuentro y el MST, presentaron sendos pedidos de juicio político a Macri por su supuesta intervención directa en las escuchas telefónicas. Desde el PRO buscaron todos los mecanismos posibles para frustrar el intento opositor. Primero, decidieron no dar quórum, argumentando que para esa sesión estaba acordado que sólo se iba a dar a conocer los informes sobre las escuchas ilegales. A sabiendas de que en la oposición no hay un criterio común sobre el proceso a Macri, el oficialismo buscó en un principio forzar la votación para archivar el pedido. Como el intento fracasó, la decisión del PRO fue victimizarse y armó una conferencia de prensa denunciando un “golpe institucional”.
Sin las bancas oficialistas en el recinto, la oposición logró el quórum suficiente para iniciar la sesión presidida por el vicepresidente del cuerpo, el solanista Julio Raffo. El primero en hablar fue el presidente de la comisión, el diputado de Igualdad Social Martín Hourest, quien aseguró que “el informe señala la inapelable responsabilidad de Macri. Le corresponde la responsabilidad central”.
A continuación, los legisladores que promovían el juicio político dieron sus argumentos en tal sentido. “El bloque macrista se ausenta porque no puede hacerse cargo de las responsabilidades de su jefe. Es vergonzante que no puedan estar presentes y debatir”, arremetió Basteiro. Los discursos de los otros dos legisladores que motorizaron el pedido del juicio político fueron en el mismo sentido.
Ante el temor de que finalmente la moción de juicio político consiguiera imponerse, el bloque del PRO decidió bajar al recinto y su presidente, Cristian Ritondo, pidió que se habilitara el tratamiento sobre tablas. A partir de ahí se inició una polémica de todos los bloques acerca de cuestiones de funcionamiento del cuerpo, en la que abundaron los gritos y los insultos cruzados. Finalmente, Raffo decidió un cuarto intermedio para reunirse con los jefes de bloque. No hubo acuerdo entre las partes y cuando las sesiones se reiniciaron, la conformación de la cámara era otra: los que ya no estaban eran los opositores y el presidente pasó a ser el oficialista Martín Ocampo.

Nueva estrategia. Ya sin poder frenar el pedido de juicio político, desde el PRO están estudiando la posibilidad de considerar dicha solicitud, apostando nuevamente a que parte del arco opositor se pronuncie en contra del proceso a Macri.
Parte del revuelo que se desató el jueves pasado tuvo que ver con cuáles deberían ser los pasos para iniciar el juicio político. Unos sostenían que el pedido debía ser enviado a la Sala Acusadora y otros que la votación debía realizarse en el recinto. Frente a estas dos opciones, el macrismo pondría todas sus fichas a la segunda alternativa. “Llevarlo al recinto es obligar que los diputados que están diciendo que no quieren juicio político lo plasmen en un voto, porque si no, por un lado dicen que no lo quieren pero hacen todo lo posible para que se haga”, explicó Ocampo a la agencia Noticias Argentinas.
Más allá de las estrategias, a Macri se le avecina un verano mucho menos apacible de los que suele disfrutar en Punta del Este, con el conflicto habitacional latente y ante la inminencia de un juicio político a la vuelta de la esquina.

Promedio: 4.3 (3 votos)
Seguinos en Twitter
Print preview icon

Otras notas

  • La oposición porteña logró imponer el dictamen para crear la comisión investigadora que funcionará durante 90 días hábiles y estará conformada por 17 miembros, cuatro de ellos oficialistas. Sin embargo, la cantidad de integrantes aún está sujeta a discusión. La comisión deberá expedirse sobre la responsabilidad del jefe de Gobierno, Mauricio Macri, en el escándalo por las escuchas ilegales. Para ello, se aprobó el pedido del expediente judicial que está en manos del magistrado Norberto Oyarbide.

  • El autojuicio a medida está perdido. La Legislatura porteña aprobó la creación de una Comisión Investigadora para esclarecer la responsabilidad de Mauricio Macri en el caso de las escuchas ilegales y la creación y puesta en marcha de la Policía Metropolitana. El macrismo, derrotado por 36 votos contra 24, agotó, sin éxito, todos los mecanismos para alargar la sesión o pasar a un cuarto intermedio. Sin embargo, el PRO no pudo frenar a la oposición, que hasta diciembre proximo analizará si finalmente corresponde iniciarle juicio político al jefe de Gobierno.

  • El macrismo sigue en busca de aliados para lograr el número necesario para la aprobación del juicio político que investigaría desde la Legislatura la responsabilidad de Mauricio Macri, en el escándalo de las escuchas ilegales. Pero a medida que se acerca el 12 de agosto, fecha prevista para su tratamiento, parecen disminuirse las posibilidades de que consiga el aval para equilibrar su complicada situación judicial.

  • Cuando Mauricio Macri decidió redoblar la apuesta y pedir su juicio político quedó expuesto a dos de sus peores temores: la política y sus propios diputados. “He analizado todas las situaciones y creo que, en el marco constitucional e institucional que tenemos, es lo que da mayor transparencia. Por eso, confiando plenamente en mis legisladores, les he pedido abrir el juicio político sobre los delitos que se me acusan”, dijo el jefe de Gobierno. Fue hace cinco días y se lo veía demacrado.

  • A partir de la confirmación de su procesamiento como miembro de una asociación ilícita, la personalidad aristocrática, autoritaria, blindada e incombustible de Mauricio Macri, comenzó a agrietarse de un modo tan inesperado que –hasta hace un par de meses–, nadie hubiera podido imaginar los acontecimientos que durante estos días conmovieron a la ciudad de Buenos Aires.
    La ratificación de su procesamiento coincidió con una transformación apenas perceptible en Mauricio Macri: primero apareció con un moretón en el ojo y explicó que había recibido un codazo mientras jugaba al fútbol.

  • Mauricio Macri irrumpió en la escena política en una carrera meteórica que lo llevó de la presidencia de Boca a la Jefatura de Gobierno de la Ciudad. La particularidad de su discurso fue situarse en un lugar superador de la política tradicional centrándose en la eficiencia de la gestión como paradigma, la que en manos de equipos técnicos de excelencia, construiría la matriz de una nueva forma de hacer política.