El superávit comercial 2010 llegó a u$s12.057 millones
Por un diciembre flojo en el que las exportaciones cayeron 80% interanual, la balanza comercial cerró 2010 con un excedente menor que el esperado. El saldo fue superavitario en u$s12.057 millones, 28,6% menos que el año anterior, aunque casi alcanzó a igualar el de 2008, cuando los efectos de la crisis internacional aún no habían llegado tan al Sur. El Gobierno festejó que las ventas de manufacturas industriales (MOI) superaron a las agropecuarias (MOA) y al resto de los rubros de exportación, aunque la ventaja fabril prácticamente se limitó a dos rubros: automotor, cuyos embarques treparon 50%, y minero, que duplicó sus exportaciones de oro.
Según informó el INDEC, las compras al exterior subieron durante el año 46% y alcanzaron u$s56.443 millones, mientras que las exportaciones aumentaron 23%, a 68.500 millones de dólares. El resultado se produjo luego de que en diciembre el saldo apenas totalizara u$s241 millones, con una trepada de 48% en las importaciones (en línea con lo que venía ocurriendo en meses previos) y una magra expansión de 16% en las ventas, bastante menos que el promedio anual.
El deterioro del superávit comercial se acentuó en el último trimestre, cuando nunca llegó a superar la barrera de los u$s1.000 millones mensuales, que en 2009 había funcionado como virtual piso para el excedente comercial.
En paralelo a esa contracción crecieron las protestas de algunos empresarios por la revaluación real del peso. Con el dólar congelado en torno de $4 y una inflación que gremios y provincias estiman por encima del 20%, los bienes nacionales pierden atractivo fuera del país y los importados se abaratan relativamente. De todos modos, economistas como Miguel Bein proyectan que 2011cerrará con un superávit cercano a u$s9.000 millones, con una menor expansión de las compras al exterior.
La ministra de Industria, Débora Giorgi, destacó que las exportaciones de productos industriales superaron por primera vez los u$s24.000 millones durante el año, lo cual permitió facturar 28% más que en 2009 y 8,9% más que en el anterior récord de 2008. Las MOA aportaron u$s22.910 millones, los productos primarios, u$s15.171 millones y los combustibles otros 6.401 millones de dólares.
Las importaciones en valores absolutos tuvieron como vedette a los insumos intermedios, rubro en el que se hicieron compras por u$s17.694 millones, 41% más que en 2009. En bienes de capital las importaciones ascendieron a u$s12.070 millones, con un aumento interanual de 40 por ciento. Ambas cifras, para Giorgi, reflejan el “dinamismo del proceso inversor”.
De todos modos, por los bienes de consumo que se importaron durante el año se pagó 30% más: 6.612 millones de dólares. Y un estudio de Abeceb.com difundido ayer reveló que como “piezas y accesorios de bienes de capital” se contabilizaron ingresos masivos de circuitos y partes para el ensamblado local de televisores y celulares.
Según el INDEC, el 34% del total de las importaciones provino del Mercosur y el 21% desde el ASEAN (Asociación de Naciones del Sudeste Asiático), Corea, China, Japón e India. Las compras a China, sobre las que más cargan las tintas los industriales locales por la “competencia desleal” que representan, aumentaron 59 por ciento. Igualmente, de los u$s7.678 millones que insumieron, apenas u$s1.648 millones fueron para pagar bienes de consumo, el renglón más sensible.
El mayor volumen exportado por regiones fue al Mercosur (25%), lo que transformó al bloque en el principal socio comercial del país, pese al déficit sostenido con Brasil. La segunda región en importancia fue la del ASEAN, Corea, República China, Japón e India.
