En busca del voto perdido

Año 3. Edición número 125. Domingo 10 de octubre de 2010

Con el sabor amargo de no haber podido alcanzar la victoria en primera vuelta el domingo pasado, quienes esperaban consagrar a Dilma en la Presidencia deberán realizar un balance sobre los resultados en pos de encarar el nuevo objetivo. Sin embargo, ese análisis parte de un buen resultado. Ya que el PT ganó 4 Estados y podría llegar a los 6; además, subió de 8 a 14 senadores y pasó a ser la principal bancada en Diputados con casi 90. Los partidos de la Coalición sumarían casi 400 de 513 Diputados y 50 de 73 senadores, nada mal para gobernar. ¡A concentrarse en la segunda vuelta!
Aunque los resultados contrariaron el vaticinio de las encuestas (anunciaban triunfo directo), no estuvieron tan alejados y la sorpresa fue –en verdad– relativa. Anunciaban 51 para Dilma y sacó 47. Cuatro puntos fueron de 2 a cada contendiente: de 31 a 33 para Serra y de 17 a 19 para Marina. Hubo sorpresas: la victoria de esta última en Distrito Federal y su segundo puesto en cuatro estados. Y el dato más llamativo fue en Río, donde el Gobernador electo del Pmdb, aliado al PT, con 66% no logró traccionar los votos a favor de Dilma.
Pareciera que Dilma sostiene los votos que sacó Lula en 2002 y 2006, sin embargo se produce un efecto tipo sábana corta, donde suma preferencias en el nordeste y norte, y pierde adhesión en las regiones sudeste y sur. Ese efecto se conoce como “arenización” (cuando el Arena – hoy Demócratas– ganaba con el voto rural y perdía en las urbes), aunque ahora es diferente, hoy crece la izquierda en los sectores marginales y la derecha pierde protagonismo en esos Estados. Este efecto, dio base a referentes como Buarque y Eloisa en 2006, y a Marina en esta elección.
Quizás Dilma no alcance los 58 millones de votos que obtuvo Lula en el ballottage de 2006, pero alcanza con 5 millones más. Para consagrarse tendrá que neutralizar los apoyos a Serra, como el candidato de Marina en Río (Fernando Gabeira); difícil tarea cuando el mismo PV determinaría el apoyo al tucano. Por eso, no basta ir sumando apoyos del sector de Marina (como el de Gilberto Gil), además tiene el desafío de volver a posicionarse en los centros urbanos donde perdió peso. Un caudal electoral importante a recuperar son los tres millones de votos del conurbano paulista que la candidata ecologista recibió y es un territorio que vio nacer la figura de Lula. Un tema adverso es el aborto, la estructura de cuadros militantes de pastores evangélicos no se la ponen fácil.

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Otras notas

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  • Si el carisma y la aceptación masiva de un dirigente político tuviesen carácter tran­sitivo, el mejor ejemplo lo estaría dando por estos días la candidata presidencial brasileña por el Partido de los Trabajadores (PT), Dilma Rousseff.

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    Muchos electores de Marina se pusieron de acuerdo a través de las redes sociales de internet, que funciona como poderoso tablado virtual. Miles de personas están dialogando permanentemente a través de la web. Y eso ayuda a formar opinión.