Energía limpia, renovable y cooperativa
La crisis energética es de todos y en la Argentina hay una estructura cooperativa que se ocupa de esto, cosa que no existe en muchos lugares del mundo”, observó el vicepresidente de la Asociación Francesa de Energía para el Desarrollo del Medio Ambiente (Eden), el especialista en biogas Pierre Labeyrie.
Solamente en 2011, países como China, Estados Unidos e Italia debieron comenzar planes de racionamiento de la energía para sustentar sus industrias y estabilizar el consumo. Para el docente, consultor y especialista en biogas, nuestro país no es ajeno al problema pero a la vez también puede ser parte de las soluciones.
“Que el cooperativismo se preocupe de otros sectores además del de la electricidad es precioso. No existe en otro lugar algo así. La gente toma el protagonismo para organizar el desarrollo local, mediante una estructura cooperativa en relación directa con los usuarios, que son sus socios”, señaló Labeyrie durante su exposición en el XV Congreso Nacional de la Federación Argentina de Cooperativas Eléctricas (Face), que se desarrolló la semana pasada en Misiones bajo el lema “Integración solidaria y energías renovables para un desarrollo sustentable”.
Este ingeniero oriundo de Toulouse, en el sur agrícola de Francia, presentó ante más de 200 delegados de cooperativas eléctricas de todo el país un sistema de generación de energía a partir de las emanaciones generadas por desechos orgánicos. “El sistema es tan simple que ninguna universidad aceptaría esto como tesis o proyecto de investigación”, aseguró con un español rudimentario al abrir la conferencia.
Labeyrie explicó que todo compuesto orgánico almacenado a una temperatura entre 20 y 30 grados, produce un gas en su descomposición que contiene un 60% de metano a partir de la acción de bacterias presentes, principalmente, en los excrementos animales. Un modesto acopiamiento, compuesto por un cajón de cemento y una bolsa plástica, logró abastecer de gas y energía eléctrica a comunidades campesinas en Europa, América latina, África y el Sudeste Asiático. “Hay que hacerlo adonde haya desechos. Si hay que transportarlos, sería una locura”, aclaró.
La propuesta se basa en la necesidad de modernizar la estructura eléctrica con la generación in situ de gas metano y GNC, que alimenten los generadores eléctricos necesarios, y sustituir la enorme red de cables (y sus fuentes de energía) que llevan energía al campo.
En la Argentina, las cooperativas eléctricas dan servicio a casi el 60 por ciento de la población rural. “Fuimos pioneras en el desarrollo de la electrificación en zonas rurales de nuestro país, y esa experiencia es reconocida a nivel internacional”, sostuvo el presidente de Face, Marcelo Gallo. “En el mundo, los que se ocupan de la energía sólo son las grandes empresas multinacionales”, apuntó Labeyrie, que forma parte en su país de una empresa reconocida como sociedad cooperativa y participativa (Scoop).
“No hay otra posibilidad hoy que la energía limpia y renovable. La energía fósil se va a terminar, los precios van a subir y se van a generar más guerras por la última gotita de petróleo”, pronosticó el francés. Además, recordó que “las renovables son las más antiguas, si bien se piensa que son las más nuevas”. El proceso de generación de electricidad a partir de desechos orgánicos reduce al límite las emanaciones de dióxido de carbono, permite abastecer emprendimientos rurales de dimensiones considerables y deja como residuo abono para los campos.
No obstante, el especialista llamó a acompañar este tipo de iniciativas con un menor consumo. “No hay desarrollo de energías renovables sin ahorro de energía. Calentar agua en un país donde hay mucho sol es un desperdicio de gas natural o electricidad. Con un panel solar que se compra una vez, se calienta agua por 20 o 30 años”, comentó mientras señalaba ese mismo sistema que abastece al flamante Centro Provincial de Convenciones y Eventos de Posadas, donde se llevó a cabo el Congreso, y el hotel adyacente.
“Hay cosas muy simples que deben hacerse. Se pueden desarrollar sistemas de transporte colectivo para frenar el crecimiento del coche. En la Argentina, tienen una historia muy similar a la nuestra con el ferrocarril. Hace un siglo había, pero el poder del lobby del transporte automóvil se organizó para destruirlo. Lo mismo pasó con el tranvía en los centros urbanos. En mi ciudad, todas las mañanas y todas las tardes las radios pasan las noticias del tránsito y cuentan los kilómetros de cola. Eso tiene un costo terrible. Hay cosas que no pueden continuar porque son tan estúpidas que te obligan a pensar cómo cambiarlas.”.
• CONCLUSIONES. El camino a recorrer en la agenda cooperativa
Es bueno que en estos espacios se lleve el debate a la esencia, al repaso de la historia, para ver cómo gestionar mejor y revalorizar los principios originarios del sistema cooperativo”, subrayó el gobernador de Misiones, Maurice Closs, al inaugurar el XV Congreso Nacional de la Federación Argentina de Cooperativas Eléctricas (Face), que se desarrolló el 18 y 19 de agosto en Posadas. Participaron más de 200 delegados de cooperativas de servicios y de trabajo de todo el país, funcionarios estatales e intelectuales.
Durante las dos jornadas, los cooperativistas pudieron hacer un balance de situación del movimiento y acordar objetivos para enfrentar los desafíos futuros. Surgieron líneas generales de acción común vinculadas a las necesidades de mayor formación, tanto en el seno del movimiento cooperativo como en los ámbitos educativos públicos; como así también se acordó en el diagnóstico a propósito de la falta de visibilidad y fuerza en los reclamos del sector tanto como en la ausencia de un apoyo explícito y real a los cooperativistas que cumplen funciones legislativas en los diferentes niveles del Estado.
“A través de la mayor integración entre las cooperativas y las federaciones, todas congregadas en una confederación nacional y en consonancia con el Estado, buscando esquemas de desarrollo conjunto, debemos encarar todos estos puntos pendientes”, convocó el presidente de la Confederación de Cooperativas de la República Argentina (Cooperar), Ariel Guarco.
Sangre nueva. Más de 200 jóvenes de cooperativas de todo el país participaron de su segundo encuentro nacional, en simultáneo al Congreso de Face, en Posadas. “Los jóvenes están reaccionando. El capitalismo ha hecho un desastre y las nuevas generaciones, que quieren dejarle un mundo mejor a los demás, comienzan a tomarlo en sus manos”, consideró el presidente de la Federación de Cooperativas de Trabajo de la República Argentina (Fecootra), José Orbaiceta. El encuentro permitió consensuar el armado de una coordinadora de trabajo que profundice la incidencia de la juventud en las decisiones del sector cooperativo.
