Los últimos datos elaborados por el sindicato de canillitas sobre la circulación de diarios confirma la tendencia en baja en la venta de Clarín. El dato más notable surgió tras la muerte de Néstor Kirchner. El jueves 28 de octubre, Clarín, con buenas y previsibles razones, salió con 140 mil ejemplares por encima de su tirada habitual. El resultado –pese a la magnitud de la noticia de tapa– señala que apenas consiguió vender un 10% más. En sentido contrario, Página/12 y Tiempo Argentino, salieron con un 50% más de ejemplares y agotaron las ventas. Tal como informó Miradas al Sur, la venta de Clarín cae pareja desde los 453.241 ejemplares de 2001 a los 300 mil de la actualidad. Esto, según el IVC, pero los canillitas sostienen que las cifras reales son sensiblemente menores. En el caso particular de la muerte del ex presidente, los lectores optaron por tener una mirada distinta a la que pudiera aportar el gran diario argentino.
Los números que manejan los canillas se elaboran en función del sistema que media entre las empresas y los lectores: 6.000 puntos de venta en Capital y Gran Buenos que manejan los datos de lo que sucede en cada esquina, más intercambios de información entre 600 delegados del sindicato.
Hay un segundo dato fuerte y más reciente que habla del momento difícil que atraviesa Clarín. El domingo pasado, el diario apostó a salir a la calle pese a ser el Día del Canillita. Al día siguiente, su título principal decía: “Enérgica condena de la SIP por la presión oficial a medios argentinos”. Un poco más abajo, “En el Día del Canillita, los lectores salieron a la calle a buscar su diario. Se acercaron a los puntos de entrega a retirarlo. Hubo colas y los ejemplares se agotaron al mediodía”.
Según Omar Plaini, del sindicato de Canillitas, el título habla de “otra de las mentiras del Grupo, que cada día pierde más en credibilidad”. Plaini tiene argumentos para hacer dudar acerca de esa “venta de las ventas” construida en la tapa del diario. El 70 por ciento de las ventas de La Nación y la mitad de las de Clarín se realizan bajo puerta, ejemplares que reparten a domicilio los canillas. Como ese domingo no hubo kiosqueros, tampoco hubo estructura ni movilización de recursos capaz de suplir el trabajo de 6.000 canillitas contra un centenar presunto de puntos de venta creado por el grupo. En este punto, Plaini señaló que, ante la movilización de recursos a la que apeló Clarín, hubo una mezcla rara de promotoras y de camiones dedicados al transporte de sustancias alimenticias, un tipo de tercerización que los canillitas filmaron y que “como mínimo bordea la ilegalidad”.
La tirada de esa edición especial –aún cuando los domingos se cuadruplica el promedio semanal de venta– fue un 20% menor a la tirada de los martes, que son los días de menor venta del diario.
