Entrevista a Fernando Frediani. Ingeniero

Año 5. Edición número 197. Domingo 26 de febrero de 2012
En refacción. Para el ingeniero, hay que discutir la calidad de gente suficientemente calificada./Frediani: ”el ferrocarril está en crisis y eso no es una novedad para nadie”. (TELAM)
El titular de la cátedra de Administración y Gestión Ferroviaria de la Universidad de General San Martín analiza la realidad técnica del Ferrocarril Sarmiento y las demás líneas de los trenes metropolitanos.“La privatización expulsó a mucho personal calificado”

Intentó frenar dos veces, luego aplicó el freno de emergencia y los mecanismos no funcionaron. Eso fue lo que declaró Marcos Antonio Córdoba, el maquinista que conducía el tren que chocó el miércoles en la estación Once. En Comodoro Py, el juez Claudio Bonadio lo indagó, imputó y excarceló.
La investigación contemplará el error humano, las fallas técnicas y la falta de mantenimiento.
Sobre esto, Miradas al Sur constató que en Constitución hay paragolpes hidráulicos en todos los andenes; en Once, sólo hay en dos. El andén en el que chocó la formación 3772 del Ferrocarril Sarmiento es uno de los que tiene paragolpes hidráulico.
“Están justamente instalados para los casos en donde el tren no se detenga, como pasó en Once; en Constitución hay unos muy importantes, en las trece vías”, asegura Fernando Frediani, ingeniero y titular de la cátedra Administración y Gestión Ferroviaria de la Universidad Nacional de San Martín.
–¿Cómo funcionan?
–Es un pistón que se hunde en aceite, y hace que la energía que trae el tren se transforme en absorción. En el caso de suceder algo como lo que sucedió en Once, la energía del tren que viene viajando hubiera sido absorbida por este equipamiento. No absolutamente, no es que el accidente va a ser nulo, pero se atenúa el choque de modo muy importante, disminuyendo las consecuencias. En cuanto a la falla de los compresores, fallaban tres de ocho. Esa es la versión que se corre más fuerte en todos los ámbitos, y además se dice que falló uno de los cinco que funcionaban, lo que provoca una capacidad de frenado no nula, pero sí disminuida en casi la mitad. Hace pocos meses hubo una licitación de compra de compresores que fracasó y lo dejaron así. Todavía hay que esperar las pericias y ser prudente, pero esta es la información que más fuerte circula.
–¿Cómo se evalúan las responsabilidades?
–Es que acá fue una falla, evidentemente, de un problema de frenado de tren o del conductor. Puede ser cualquiera de las dos cosas, estamos esperando las pericias. Pero es evidente que hay falta de cantidad y calidad del mantenimiento de los coches, de los vehículos que no reciben el mantenimiento que deberían, por eso siempre tienen algo distinto que falla. Sumado a todo esto, no hay personal calificado. Cuando se produjo el traspaso a los privados, hubo una salida de 100 mil personas. Pero no se fueron los peores sino una cantidad que también incluye a los calificados. Quedaron especialidades, cosas muy concretas, que no han sido replanteadas ni cambiadas por nuevas capacitaciones. Han quedado baches en áreas de conocimiento, tanto del vehículo como de los materiales y los señalamientos. Entonces toda esa experiencia que se fue no ha sido reemplazada ni rápida ni lentamente. Se siguió con lo que quedó, por eso hay falencias en todas las tareas. Habría que discutir las cantidades y sobre todo la calidad de gente suficientemente calificada. Como cualquier oficio calificado, el técnico ferroviario sólo se hace en el ferrocarril.
–¿Cuáles son las soluciones?
–Todavía está vigente la ley que sancionó Duhalde. El ferrocarril está en crisis. No es ninguna novedad, y para enfrentarla hay que tener elementos para que el gobierno de turno lo haga funcionar de forma directriz, rápida. El problema es que ahora está muy difusa la autoridad de los ferrocarriles. Y no hay soluciones mágicas acá.

Promedio: 4.3 (12 votos)
Seguinos en Twitter
Print preview icon

Otras notas

  • Si el juez tuviese datos relevantes sobre la culpabilidad del maquinista, no lo hubiera liberado. Acá hay visos de fallas técnicas”, dijo a este semanario Horacio Caminos, vocero de La Fraternidad.

  • Lo que empezó el miércoles como un accidente ferroviario terminó con un debate sobre responsabilidades políticas. El choque de dos formaciones de trenes en San Miguel –con saldo de cinco muertos, 27 internados y 120 traumatizados– disparó la polémica sobre las condiciones del servicio público ferroviario argentino y las responsabilidades compartidas. En el trascurso de la semana, bloques de diputados de todas las fracciones políticas elevaron pedidos de informes sobre el estado de Ferrobaires.

  • La investigación por la tragedia en la que un tren de la línea Sarmiento (TBA) chocó contra la estación y dejó 51 muertos y 700 heridos, tuvo esta semana un capítulo importante. Se esperaban con ansiedad los resultados de las pericias ordenadas por el juez Claudio Bonadío, que darán nuevo impulso a la causa y ayudarán a determinar las responsabilidades, pero la cosa se demoró y la impaciencia ganó la escena mediática, colmando el escenario de trascendidos.

  • Juan Carlos Cena escribió una de las obras que mejor revela el saqueo al que fue sometido nuestro sistema ferroviario durante la década del ’90. Su libro, El Ferrocidio, ya es considerado un testimonio clásico de una época cuyas consecuencias padecen miles de pasajeros y trabajadores a diarios. Miradas al Sur, dialogó con él.
    –¿Cuál es el nudo de la cuestión ferroviaria en la Argentina?

  • Apenas 24 horas después de la tragedia de Once, el programa Hoy más que nunca, de Radio Nacional, pasaba el audio registrado por Adrián Korol entre un maquinista y un controlador del Sarmiento, regenteado por la empresa Trenes de Buenos Aires (TBA):
    Maquinista: –Tengo freno largo..., ¿le podés decir al operador de Moreno si me lo puede revisar? Ya pasé por Padua y estoy llegando a Merlo. Ya avisé en Padua que tenía freno largo. Quería saber quién me va a revisar la formación.
    Controlador: –¿Qué problema tenés con el equipo?

  • Eran poco más de las seis de la mañana del lunes de 2 mayo de 2011. La formación ferroviaria con chapa número 6, de la línea Sarmiento, hacía su recorrido habitual de la terminal de Once hacia la de Moreno. Exactamente a las 6.37, el vagón 2317, el primero de un tren integrado por nueve coches, pasó sobre una eclisa, (una estructura de hierro que une los dos extremos de los tramos de riel y los sujeta al durmiente). A esa eclisa le faltaban cuatro bulones. El tren, en ese instante, se encontraba a la altura del cruce peatonal de la calle Terrada, en el barrio de Flores.