Entrevista. Matías Sotomayor. Secretario General de la Juventud Peronista Federal

Año 5. Edición número 202. Domingo 1 de abril de 2012
“El Perón de nuestro tiempo es Kirchner”

Comencé de la mano de Néstor. Cuando canceló la deuda con el FMI entendí que era posible desde los hechos levantar las banderas de Perón y Evita. Entendí que era posible un gobierno popular y progresista con un tipo que venía del peronismo”, dice Matías Sotomayor. A los 25, tiene a su cargo la secretaría General de la Juventud Peronista Federal. “Veníamos del menemismo y había un descreimiento general hacia los partidos y las instituciones. Néstor era un tipo que venía del peronismo a decir otra cosa. Hay que decirlo claramente: vino a proponer el cambio desde el peronismo”, afirma Sotomayor.
–¿Y a la transversalidad…?
–Néstor siempre dejó en claro que la columna vertebral de esa transversalidad, que podía y puede incluir muchos sectores, era y es el peronismo.
–Muchos ponen cara fea cuando se habla de transversalidad…
–Son los que no entienden que el peronismo ha sido históricamente un movimiento frentista.
–¿Cuáles son los temas de la juventud peronista que los diferencia de otras organizaciones juveniles que también reinvindican el modelo?
–Para nosotros es fundamental que Cristina asuma la presidencia del partido.
–¿Por qué?
–Porque para definir una estructura partidaria, o incluso para armar una lista, es necesario tener la estructura ordenada.
–¿Cómo es la relación con las organizaciones que apoyan al modelo, pero no están dentro del PJ?
–Políticamente, algunos, por falta de formación, confunden militancia con activismo. No voy a negar que he escuchado que nosotros somos pejotistas, dicho en forma peyorativa. Para nosotros, el Perón de nuestro tiempo es Néstor. Fue desde esa convicción que entendimos que no debíamos militar en ninguna otra estructura…
–Otros no lo entienden así…
–Lo celebro.
–¿Por qué?
–Porque hoy, también ellos son parte del movimiento. Si como peronistas negamos esta posibilidad negamos el movimiento.
–¿Qué rol desempeñan los grandes medios en este juego de las diferencias?
–Procuran destruir las diferentes organizaciones juveniles. Lo que está en juego no es una agrupación o una organización. Lo que quieren es destruir a una generación que tiene confianza en el Estado y crece. Los compañeros tienen que entender que debemos ser solidarios. Si La Cámpora es la estructura con la que la Presidenta se relaciona, por supuesto que los medios hegemónicos le van a pegar. Tenemos que estar ahí para defender a todos los que están encolumnados. A la vez, y de esto me hago cargo, en muchas provincias, la juventud peronista ha defendido y entregado cada uno de los votos para que Cristina sea Presidenta, más que ninguna otra organización. En muchas provincias somos la única organización juvenil con presencia territorial.
–¿Cómo se trabaja el vínculo con los jóvenes que no tienen militancia y que no trabajan ni estudian?
–Ahí, el Estado cumple un papel fundamental. Buena parte de esos vínculos se establecen desde la posibilidad de devolverles políticas públicas. Al pibe que no viene a las reuniones, que no lo encontrás en la unión vecinal, que no podés ir a buscarlo, cuando se acerca a las estructuras estatales para conseguir empleo termina encontrando que, aunque no hay bolsa de trabajo, existe la posibilidad de que organizados podamos hallar soluciones. Otro aspecto fundamental es el trabajo de la militancia juvenil en actividades culturales, deportivas y recreativas. Por eso insisto en que no es lo mismo ser militante que activista. El militante busca la forma de llegar, de transmitir los valores de Perón y Evita.
–En el pasado, las estructuras juveniles solían explicitar sus diferencias con las superestructuras partidarias. Hoy, no se da tanto…
–Hay algo de eso, pero creo que se daba porque el que conducía no era consecuente. Era normal que el pibe que llegaba a la militancia con ideales, con una nueva visión de la política, viera que su jefe decía una cosa y hacía otra. Hoy, quienes tienen la posibilidad de conducir han sido consecuentes y eso se lo debemos a Néstor.
–La juventud peronista encuentra dificultades para insertarse en el mundo universitario, ¿por qué?
–Es cierto. Debemos ganar espacio. Y no lo digo como militante. Lo digo pensando en el proyecto nacional. Hoy, es más fácil ganar con una agrupación independiente que bajo una bandera partidaria. Esta estrategia dio resultados, pero creo que nos debemos una estrategia global. Hace falta incorporar técnicos y profesionales jóvenes a la estructura partidaria. En algunos centros de estudiantes ha ganado Kolina, en otros La Evita y en otros La Cámpora, y si no han ganado están en la discusión…
–¿Qué falta?
–Un objetivo en común. Como fue en su momento la Juventud Universitaria Peronista, que pudo imponer el nombre y agrupó a muchos sectores.
–¿Por dónde pasa la agenda de la Juventud Peronista Federal?
–Por la formación política. En un futuro no muy lejano estaremos en condiciones de conducir.
–¿Como Juventud Peronista Federal también buscan ocupar espacios en las legislaturas y en el Congreso Nacional?
–Trabajamos para ganar espacios. Lo que está bueno que se sepa es que hay una juventud peronista, la del B icentenario, que se enamoró de la política con Néstor Kirchner y que no permitirá que nuestra estructura sea usurpada por quienes quieran hacer un uso personal de ella. Queremos que esa estructura siga siendo la columna principal de este proyecto político. Es bueno tener cuadros que entiendan que esa bajada de línea es fundamental.

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