Las exportaciones totales de la provincia de Buenos Aires fueron unos 28 mil millones de dólares en 2011 y el 40 por ciento tuvieron como destino Brasil.” El presidente del Banco Provincia (Bapro) y vocero de Daniel Scioli, Gustavo Marangoni, arranca con esta definición su análisis de la relación entre Argentina y Brasil, desde la perspectiva bonaerense.
–¿Qué productos componen ese 40 por ciento?
–El complejo automotor y el sector agroalimentario son centrales. Pero el dato más importante es que más de dos tercios de las exportaciones que van a Brasil son de bienes industriales. Por eso, para la provincia de Buenos Aires es el destino de mayor relevancia. El peso del vínculo comercial es muy grande.
–¿Cuál es el nivel de inversión extranjera en la provincia y qué peso tiene Brasil en esas inversiones?
–La cifra de inversión del 2011 rondó 4.412 millones de dólares y unos 3.200 millones fueron de origen extranjero. Dentro de esos 3.200 millones, Brasil está primero con el 12 por ciento del total. Le siguieron España con el 10 e Italia con el 9.
–¿Qué políticas tiene el Bapro para las exportaciones?
–Tenemos desde hace cuatro años un cambio en la impronta del banco. Hay una política de asistencia a las pymes. Cuando nosotros llegamos, dos tercios de la cartera se dedicaban a consumo y un tercio a las empresas. Ahora es exactamente al revés. Nosotros nos centramos en 16 cadenas de valor que son las que generan más trabajo argentino. Entre ellas están la de metalmecánica y la de maquinaria agrícola. Hace 10 años el sector de maquinaria agrícola exportaba, a nivel nacional, 10 millones de dólares. Hoy esa cifra asciende a 240 millones. A nosotros nos interesan mucho asistir a estos rubros.
–El Bapro también tiene una oficina en San Pablo. ¿Qué hace?
–Es una sede que existe hace 30 años. Opera como banco especializado en comercio exterior y especialmente se dedica a las empresas brasileñas y argentinas que hacen intercambio interregional.
–¿Hay una política de integración del gobierno provincial además de la nacional?
–La relación va más allá de lo económico. En el tema de salud, por ejemplo, hemos tenido un intercambio muy interesante. En Lanús, Lomas de Zamora y otros distritos del conurbano está funcionando un modelo sanitario que surgió de un viaje que el gobernador Scioli hizo a Río de Janeiro. En esa ciudad ya habían impulsado lo que nosotros conocemos como centros de atención primaria y hubo intercambio de conocimiento sobre el tema. Esas unidades tienen entre 1.000 y 1.200 metros cuadrados, pueden atender enfermedades de baja complejidad y se construyen en dos meses.
–Las últimas medidas que tomó el Gobierno Nacional sobre las importaciones generaron algunas quejas de los empresarios brasileños. ¿Cómo ve esta situación?
–La relación con Brasil es de largo plazo, estratégica. Pero siempre hay cuestiones coyunturales. Hoy hay una crisis en Europa y Estados Unidos y hay sensibilidad en todos los países para preservar los puestos de trabajo y la balanza comercial. Pero no tengo duda de que la política del Gobierno Nacional es profundizar la integración. Además, me parece lógico que Argentina se proponga equilibrar el déficit comercial que tiene con Brasil en algunos rubros. Muchas veces hubo tensiones comerciales en la relación bilateral pero siempre prevaleció el objetivo estratégico. No creo que esta vez sea distinto.
