Evo Morales “puede” buscar otro mandato
Hugo Chávez la ha logrado varias veces, a Álvaro Uribe se la negaron y a Manuel Zelaya lo sacaron en pijamas de su país por creer que la buscaría. Es la reelección presidencial. En América latina, la posibilidad de reelegirse a un cargo público es algo limitado en unos países y que ha sido objeto de controversiales reformas en otros. Pero en todo caso es un tema álgido que suele generar fuertes debates cuando aparece en la agenda política. Y es lo que pasa actualmente en Bolivia. El presidente Evo Morales coquetea con la idea, pero no termina de confirmar que sí buscará un nuevo período en el poder.
Quién mejor que el vicepresidente boliviano, señalado de ser su más cercano aliado, para aclarar qué pasa por la mente del mandatario. “La nueva Constitución de 2009 habilita (…) a una segunda reelección, si el voto ciudadano le permite. Entonces, constitucionalmente no hay ninguna limitación para que el presidente Morales acuda a las urnas en el 2014”, señaló Álvaro García Linera, en una entrevista en Londres con BBC Mundo.
El vicepresidente de Bolivia evita confirmar algo que probablemente haga Morales en un futuro, pero sí muestra claramente su opinión. “Es importante que el presidente Morales continúe en el proceso, porque desmontar las estructuras de discriminación que han prevalecido en Bolivia durante siglos no se hace en dos o tres años”, aseveró.
Pero, el presidente boliviano no tiene “dos o tres años” en el poder. Asumió como mandatario en enero de 2006, pero tras haberse reformado la constitución en 2009 sus partidarios dicen que apenas ahora está en el primer año de gobierno. Sus críticos dentro de Bolivia, por ende, alegan que ya tuvo un primer mandato, que se encuentra en medio del segundo y que el tercero no está permitido legalmente.
Sin embargo, en la dirigencia del gobierno boliviano no hay dudas sobre las opciones. “El presidente no está en campaña ni tomó la decisión, pero hemos reafirmado que la Constitución habilita y permite ir a la reelección”, dijo a BBC Mundo García Linera.
La reelección promete ser un nuevo episodio turbulento en la política boliviana. El país goza hoy en día de una estabilidad no vista en la última década. Entre 2000 y 2005 hubo cinco presidentes, hasta que Morales fue elegido a la primera magistratura. Y según García Linera, la continuidad del actual jefe de Estado es clave para “lograr los objetivos de justicia e igualdad en la sociedad boliviana”. Pero para ello, Bolivia necesita del gas, en especial el ingreso que se deriva de su explotación.
El país, hasta el momento, ha sido catalogado como una potencia gasífera en el continente, pero un estudio efectuado por una consultora privada y comisionado por el gobierno reveló hace algunas semanas que en el subsuelo boliviano habría apenas un tercio de las trillones de toneladas de gas natural que se creía.
“Bolivia tiene mucho gas, pero sólo se ha explorado un 5% del territorio potencialmente gasífero (…) y queremos llevar adelante una política agresiva para explorar, al menos, 40% del territorio gasífero”, afirma.
“Nosotros no necesitamos inflar los precios, hemos sincerado las reservas hasta ahora encontradas. Pero paralelamente tenemos otras riquezas, como litio (…), hierro, oro y un sector agrícola con grandes capacidades de abastecer de alimentos al continente y al mundo”, asegura el funcionario. Bolivia tiene importantes contratos de exportación de gas con Argentina y Brasil, y el recurso natural ha atraído a empresas europeas, venezolanas, chinas, rusas e iraníes. Eso, además del consumo interno que precisa de uno de los países más pobres del continente.
Y aunque el gobierno se apura para garantizar el suministro a futuro, la situación del gas es seguida de cerca dentro y fuera del territorio boliviano. La visita a Londres de García Linera es parte de una estrategia del gobierno boliviano para tratar de atraer inversiones a su país. La tarea urge debido a los temores en algunos círculos empresariales internacionales por las nacionalizaciones emprendidas por las autoridades bolivianas.
El vicepresidente busca aclarar que se trata “de recuperar monopolios públicos que eran del Estado” y que “fueron privatizados”. Fueron nacionalizadas empresas eléctricas, del gas y telecomunicaciones.
“No hemos quitado a un privado nada. Hemos recuperado lo que era del Estado y hemos pagado. La semana pasada hemos indemnizado a Telecom de Italia que se apropió de la empresa de telecomunicaciones del país, por lo que nacionalizamos y dos años después hemos pagado millones de dólares. Lo mismo hemos hecho con petroleras. Y lo mismo, en las próximas semanas, con empresas de electricidad”, indicó.
