Faltan políticas sociales para las desplazadas por violencia familiar

Año 3. Edición número 145. Domingo 27 de febrero de 2011

Según el Consejo Nacional de la Mujer, una de cada tres mujeres es víctima de violencia familiar.
Muchas recurren a la policía y a la Justicia, y en los últimos años mejoró la respuesta del Estado ante emergencias:
- En la Ciudad de Buenos Aires, los juzgados que trabajan los casos enviados por la oficina de Violencia Doméstica de la Corte Suprema, abierta las 24 hs. los 365 días del año, pueden resolver la exclusión del hogar en menos de un día ante riesgo grave, aunque por pocos meses. (Emergencias: 137)
-En la Provincia de Buenos Aires, las mujeres y lesbianas contamos con una policía propia: no sólo ya más de la mitad de la fuerza está integrada por mujeres y lesbianas, sino que existen 37 comisarías de la mujer, con más de 300 oficiales especializadas. (Emergencias: 911 o 101)
-El artículo 34 del Código Penal garantiza el derecho de defensa propia, tanto durante un ataque, para evitar que se repita, después de una amenaza o si el agresor intenta ingresar al hogar por la fuerza.
Más de cinco millones de mujeres y lesbianas vemos coartado nuestro acceso a la educación, salud, y todas las libertades mediante ataques recurrentes y cada vez más graves, perpetrados por agresores con quienes permanecemos vinculadas por años, sostenidos en nuestra familia, amigos, compañeros, organizaciones.
Desplazadas por la violencia familiar de nuestros hogares, trabajos, vínculos, necesitamos políticas permanentes de vivienda, trabajo, subsidios, becas, pensiones, etc., cuyo objetivo sea la reparación de las consecuencias de la violencia familiar, más allá de lo que corresponde a cada agresor individual.
Estas políticas sociales faltan y su ausencia se hace sentir especialmente después de llamar al 137, ir a la oficina de violencia de la Corte, la comisaría de la mujer o salir del closet.

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Otras notas

  • Todo apunta a un caso de violencia doméstica. Fátima Guadalupe Catán tiene 24 años y el miércoles pasado ingresó con el 85 por ciento de su cuerpo quemado –en brazos de su novio Martín Santillán– al Hospital Evita de Lanús. “Estaba limpiando un CD con alcohol, encendió un cigarrillo y se prendió fuego”. Eso fue lo que dijo Santillán, que tenía las manos quemadas, apenas entró a la guardia. Tal como sucedió con la mujer del baterista de Callejeros, Wanda Taddei, hasta que no se recupere Fátima, la única versión será la de él.

  • La Casa del Encuentro es una asociación civil sin fines de lucro fundada en Buenos Aires en 2004. Entre sus objetivos institucionales se destacan, entre otros, el trabajo contra toda forma de violencia hacia las mujeres. A falta de estadísticas oficiales, esta ONG realiza todos los años un Informe de investigación de femicidios en el país. El último se refiere al primer semestre de 2010 y da cuenta de 126 femicidios. Ada Rico es la presidenta de la asociación y directora del Observatorio de Femicidios en Argentina de la sociedad civil Adriana Marisel Zambrano.

  • En septiembre de 2008 la Corte Suprema de Justicia abrió su propia oficina para ayudar a las víctimas de violencia doméstica: la Oficina de Violencia Doméstica (OVD). La creación del área fue promovida por la vicepresidenta de la Corte, la jueza Elena Highton de Nolasco. La OVD funciona las 24 horas del día, todos los días del año. Tiene un plantel de 85 personas, dividido en ocho equipos que incluyen abogadas, trabajadoras sociales, psicólogas y médicas. El objetivo es permitir el acceso a la Justicia a las personas que sufren situaciones de violencia doméstica.

  • El miércoles a la noche, el Senado de la Nación aprobó por unanimidad la tipificación del femicidio en el Código Penal, a partir de la incorporación del artículo 80 bis, iniciativa conjunta entre la comisión Banca de la Mujer, presidida por la Senadora Nacional Marina Riofrio, y Justicia y Asuntos Penales. Además, la reforma fue apoyada por diferentes organizaciones.

  • El asesinato de Carla fue la tragedia que desnudó una serie de prácticas perversamente machistas en el Poder Judicial. Pocas veces apareció tan claro para la sociedad lo que es una fundamentación jurídica machista (avenimiento), utilizada por una defensa machista y la consecuencia para la víctima de que su causa haya caído en mano de jueces machistas.

  • Desde hace un tiempo venimos observando cómo los feminicidios ocupan espacio en la agenda mediática y nos preguntamos: ¿Es esta una nueva forma de violencia?, la respuesta es no. ¿Es que los medios ponen de moda algunas temáticas para luego descartarlas ante una nueva urgencia? Entendemos que esa no es la clave para encontrar respuestas, creemos que hay una madurez creciente que permite un abordaje que no hable de crimen pasional sino que le ponga el cascabel al gato y podamos decirlo como corresponde: machismo, violencia de género, feminicidios.