Hablamos del periodismo independiente versus periodismo militante. Pero, ¿independiente de qué?, ¿de qué poder? El término independiente está relacionado a la estructura de las últimas décadas, como la del ’90, donde el poder político estaba bastante claro que era el poder contra el que el periodista confrontaba, un poder político neoliberal. Para un periodista era fácil oponerse. Cuando comienza este nuevo período político no sólo de la Argentina sino de Latinoamérica, todos, no sólo los periodistas, nos politizamos mucho más. Empezamos a discutir y cada uno se tuvo que replantear cómo estaba ejerciendo su trabajo, dónde estaba el poder que había que desenmascarar: ¿El poder era gubernamental o era empresarial? Cuando un periodista es independiente, ¿es independiente del poder empresarial? Entonces empezamos a incorporar conceptos que nos contradecían a nosotros mismos, la idea de la libertad de prensa o la libertad de empresa. Lo que derivó en la fuerte confrontación entre el Gobierno y Clarín como representación de los grupos oligopólicos.
No coincido con la idea de que los periodistas somos los medios en los que trabajamos. Es una idea que no hace
justicia con un montón de compañeros. Cuando uno habla
de los oligopolios o del poder concentrado mediático, se está hablando de la fortaleza de un grupo económico empresarial mediático. Hace 15 años, nadie podía tener pretensiones electorales serias sin el apoyo del Grupo Clarín. Por eso, cuando hablamos de este grupo, estamos hablando de uno de los poderes económicos concentrados en una sociedad mediática en donde los medios predominan y tienen incidencia en el poder. Si ese grupo económico es un grupo político que pone
y saca candidatos, entonces estamos confrontando con un poder que no se renueva electoralmente. Porque, ¿quién vota
al Grupo Clarín? Con eso nos enfrentamos los periodistas al discutir sobre los discursos. La abrumadora cantidad de votos que sacó Cristina en las primarias –y que todos auguran para hoy– demuestra que hay otra realidad que la que mostraba ese poder concentrado. En este proceso electoral, como nunca, se generó ese debate. Por primera vez se pusieron en discusión esos dos discursos y creo que eso es muy positivo.
