“Habrá réplicas de alta magnitud”

Año 3. Edición número 147. Domingo 13 de marzo de 2011
(AP)
Entrevista: Mario Figueroa, sismólogo

Mario Figueroa, técnico en sismología del Instituto Nacional De Prevención Sísmica, vaticina nuevos movimientos telúricos.
–¿Con qué intensidad y durante cuánto tiempo se pueden esperar réplicas del terremoto de Japón?
–Lamentablemente, no se puede predecir con precisión el plazo pero sí se puede afirmar que durante años habrá réplicas de gran magnitud del terremoto de Japón porque fue un sismo muy fuerte e histórico. El mejor ejemplo de lo que digo es Chile, donde después de un año de la famosa tragedia del 2010, se siguen produciendo replicas elevadas y que llegaron a picos de 6,5 grados en la escala de Richter.
–En consecuencia, ¿el terremoto de Japón puede entenderse como un rebote del sismo chileno?
–No, las dos tragedias tienen identidad propia y ninguno de los dos sismos mencionados se producen como rebotes de algún epicentro. Cada terremoto ha actuado independientemente.
–¿Por qué la ciencia aún no puede predecir un terremoto?
–Técnicamente, todavía es imposible anticiparse. La otra tragedia, en este sentido, es la siguiente: lo que países sísmicos como China y Japón, con miles de años de estudio en la materia, puedan ir descubriendo no nos sirve a nosotros de referencia en Argentina porque cada placa del Planeta Tierra actúa de forma totalmente distinta. En resumen, no hay ninguna pieza instrumental ni ningún otro elemento que nos permita dar una teoría acabada e integral de porque suceden estos fenómenos.
–¿A comparación de los últimos grandes sismos de Chile y Haití, en qué escala histórica se encuentra el temblor de Japón?
–Sin duda es un sismo histórico, el más fuerte de los últimos años, porque 8,9 grados en la escala de Richter nos habla de un sacudón muy grande. Eso sí, Japón cuenta con la escuela sísmica más importante del mundo. Por lo tanto, sus técnicos y especialistas no deben estar tan sorprendidos con la tragedia.
–Igualmente, ¿la mejor escuela sísmica del mundo no pudo prevenir este temblor?
–No, no se puede. Es imposible.
–Pero, ¿qué sucede: falta desarrollo tecnológico o esta situación de vulnerabilidad se va a seguir repitiendo a largo plazo?
–A ver, ¿qué pasaría si un científico puede decir a una población que dentro de un mes va a haber un terremoto de esta magnitud? ¿Podría producirse un éxodo masivo planificado de una mega urbe como Tokio o se generaría un pánico y un desborde generalizado? ¿Qué podría hacer un país como Afganistán? ¿Y Haití? Entonces, creo que a nivel mundial todavía no estamos preparados para prevenir estas tragedias desde ningún aspecto.
–¿Qué puede ocurrir durante las horas próximas en la Costa Pacífico y, sobre todo, en Chile?
–Estimamos que van a llegar olas muy bajas al sur de la costa chilena porque el maremoto comenzó en Alaska con olas de medio metro. El tsunami se va ir desvaneciendo. Descartamos cualquier tipo de peligro para el sur del continente.
–¿Argentina queda totalmente descartada de la zona de influencia?
–Sí, por supuesto. Estamos muy lejos de poder ser receptores de este temblor.
–¿La intervención del hombre en la naturaleza, o efectos nuevos como el cambio climático, pueden ser uno de los orígenes de estas catástrofes o esta explicación es sólo un mito?
–De ninguna manera somos responsables, porque éstos son fenómenos originados bajo superficie donde la mano del hombre no tiene ninguna influencia.
–¿Y hay alguna lógica para explicar que en el plazo de un año se hayan producido consecutivamente los sismos de Haití, Chile y Japón?
–Lo único que existe y es real, es un director de cine que hizo la película 2012 y se llenó de dinero con el mito del apocalipsis.

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  • Al menos mil personas muertas, centenares desaparecidas, decenas de miles de evacuados, miles de casas, fábricas y negocios destruidos o seriamente dañados, cientos de barcos invadiendo carreteras y zonas urbanas; una decena de centrales nucleares atómicas, refinerías de petróleo y complejos petroquímicos afectados, con fugas radiactivas que han obligado al Gobierno nipón a decretar la alarma nuclear.

  • Las viejas películas de ciencia ficción japonesas solían mostrar la furia incontenible del mar, que arrasaba todo a su paso sobre la tierra, que antecedía a la aparición de algún monstruo inconcebible como Godzilla. A ese fenómeno, el mundo del cine nipón lo apropió del modo espectacular que la historia de la ciencia ya tenía registrada y que los mismos japoneses supieron bautizar como tsunamis (tsu, puerto, y nami, ola) en un congreso de 1963.

  • Lo que pudo haber sido una catástrofe de proporciones casi bíblicas para Latinoamérica, acabó en pocas horas cuando las olas apenas alcanzaron un metro o dos al llegar a las costas del Continente. La tensión mantuvo en vilo a las autoridades de los países del litoral Pacífico, sobre todo Chile y Ecuador, quienes preveían graves consecuencias del tsunami que arrasó Japón luego del terremoto de 8,9 grados en la escala de Richter. Incluso Estados Unidos y Canadá esperaban lo peor si se confirmaban las predicciones de sus respectivos centros de investigación marítima y sismológica.

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  • El 12 de enero de 2010, un sismo en Haití ocasionó más de 250 mil muertes, 300 mil heridos y más de 1,3 millones de personas desplazadas y sin techo. Gonzalo Basile, presidente de Médicos del Mundo Argentina, trabaja hace tres años en el país caribeño para mejorar el acceso a la salud y en el combate contra la epidemia de cólera. La colaboración Sur-Sur y la desmilitarización para la autodeterminación del pueblo haitiano son cruciales.
    –¿En qué situación se encuentra Haití?