Alberto Binder, presidente del Instituto Latinoamericano de Seguridad y Democracia, aseguró que el empleo de efectivos de Gendarmería en las zonas urbanas es “un parche momentáneo”.
– Tanto para la Justicia como para la sociedad, Gendarmería tiene un prestigio superior a las Policías Bonaerense y Federal. ¿A qué cree que se debe?
–Esa imagen fue construida por su trabajo en zonas rurales, por el tipo de formación que han tenido y porque no están interactuando todos los días en las zonas urbanas con los vecinos. Nosotros sabemos lo que significa construir legitimidad en las fuerzas de seguridad y me parece que debemos cuidar ese prestigio con el que cuenta y llevarla al lugar donde cumplió mejores funciones en el contexto de la descentralización.
–¿Cuáles son los errores de las otras fuerzas para que se tenga que recurrir a Gendarmería?
–Es producto de las deficiencias policiales que existen. El tema del Gran Buenos Aires es que la Policía Bonaerense no está preparada, no tiene una cantidad suficiente de efectivos ni métodos para resolver los problemas. No considero que esté mal utilizar a Gendarmería como medida de transición hasta superar la crisis, pero no debemos olvidar que en realidad está pensada para otras tareas.
–¿Cómo se podría modificar esa situación?
–Lo principal es terminar de descentralizar a fondo. Yo siempre he sustentado la necesidad de crear policías municipales porque eso permitiría un despliegue mucho más extenso y mayor coordinación de los recursos. Luego tendríamos a la policía provincial que trabajaría en conjunto con las policías municipales y, finalmente, quedaría un escalón más para una situación de crisis que es cuando lo federal viene en ayuda de algo provincial que no funciona. Entonces, Gendarmería cumpliría una función integradora y de despliegue en todo el territorio. Lo que necesitamos es eliminar el autogobierno de la Bonaerense y reorganizar el sistema para poder contar con una parte de la Policía Federal a la cual recurrir en apoyo a situaciones de crisis en distintos estados y no siempre a Gendarmería.
