Internet 1 - Televisión 0

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Año 3. Edición número 141. Domingo 30 de enero de 2011
Un reciente estudio global confirmó que, por primera vez, el consumo diario en la red superó al encendido de los televisores. Qué impacto tendrá esta tendencia en la democratización de los medios

El futuro ya llegó. Los cambios son cotidianos y permanentes, las construcciones se ramifican día a día, hora a hora, y un nuevo horizonte es inexorable. Un estudio global realizado por la consultora TNS de España arrojó que por primera vez el consumo diario de Internet supera al de televisión y otros medios convencionales en EE.UU., Europa y China. Diversos especialistas confirman que la tendencia ya se verifica en algunas regiones de la Argentina. La profundización del fenómeno generaría en todo el mundo una fragmentación de las audiencias/consumidores que favorecería un escenario de circulación de contenidos mucho más democrático.
El consultor de medios interactivos Julián Gallo confirma que en los grandes centros urbanos de la Argentina ya se consumen más horas diarias de Internet que de televisión y que las redes sociales son las grandes protagonistas de esta tendencia. “Facebook y Twitter presentan socialmente, pero al mismo tiempo funcionan como espacios donde se comparte y circula información. Por ejemplo, mi primer diario del día es Twitter”, explica Gallo. Para el especialista, el liderazgo que tenían ciertos medios televisivos o impresos tiende a trasladarse a otros soportes. Pero no siempre. “Existen sitios de noticias que, sin responder a ninguna tradición o estar amparados en ninguna gran marca, se transformaron en grandes éxitos periodísticos capaces de desbancar a líderes históricos. Las redes sociales también multiplican recortes noticiosos y no es improbable que surjan redes similares dedicadas a lo periodístico. En definitiva, vivimos una etapa de grandes cambios y su impacto en el mapa de medios del planeta será muy importante e imposible de frenar.”
El estudio presentado en España alcanzó una gran repercusión mundial. Fue realizado en 46 países y convocó a 50 mil personas de entre 16 y 60 años. Sobre el universo consultado por sus actividades diarias, el 61 por ciento accede a Internet, el 54 consume televisión, el 36 escucha radio y el 32 lee diarios. Esa tendencia se extiende a las horas de exposición cotidianas al mundo digital en detrimento de la tele y los otros medios.
Carlos Ulanovsky tiene una carrera periodística que se mide en décadas y es un observador e investigador incisivo de medios como la tele y la radio. Él destaca que, a mediados de los años ’50, la televisión le resolvía a mucha gente el acceso al cine, al teatro y a la información. Pero que la era del ráting y los realities la pusieron en una sola dimensión que la hace perder atractivo irremediablemente. “La conectividad social, la información, los juegos, el hecho de que puede incluir y fragmentar contenidos de otros medios como la TV, la radio o los diarios, suman un caudal de usuarios a Internet que se expandirá inexorablemente –destaca el periodista–. Evidentemente, la responsabilidad final de los usos y aprovechamiento de esa oferta siempre es de cada individuo, pero no caben dudas de que Internet ofrece muchas más opciones que la TV y tiende a desconcentrar la circulación de contenidos. En algún momento la radio declinó ante la televisión y después se reformuló para seguir existiendo. Quizás con la TV e Internet pase algo similar.”
Según el estudio de la consultora TNS, la televisión sigue siendo el medio dominante en Latinoamérica, Asia, Oriente Medio y África. En la India, por su parte, los diarios se mantienen al frente de las preferencias. Pero la tendencia promete expandirse a todos los continentes. ¿Qué es lo que viene? ¿Hasta dónde un enorme y diverso caudal de información colaborará para construir sociedades mejores? Una fragmentación en el consumo y la generación de contenidos en principio siempre tiende a ser favorable. Menos concentración es un sinónimo de democratización. Pero siempre hay que estar alertas.
El psicólogo social e investigador televisivo Luis Buero propone algunos reparos sobre la prevalencia de Internet, particularmente en la Argentina. “Debemos ser cuidadosos en el análisis –sostiene–. A principios de 2000, parecía que los sitios web iban a desplazar a la tele, a los medios gráficos y a las radios. Y no sucedió exactamente eso. La plataforma Internet es muy vasta, pero predecir el futuro es imposible. No debemos pasar por alto que todos los medios dependen de la publicidad. La verdad es una sola: dime qué medio acapara el interés de las agencias y anunciantes y te diré cuál va a prevalecer. Twitter crea la ilusión de que yo puedo chatear con un presidente o un famoso inalcanzable. Pero no sirve para proveer contenidos determinantes”, concluye.
Una nueva era parece estar llegando. Quizás la más compleja, diversa y potencialmente rica que hayamos vivido. Todo cambio de plataforma impone un impacto en los usos y costumbres. Lo implicó la aparición de la radio, lo multiplicó la irrupción de la televisión y el dominio de Internet para muchos resultaría mucho más revolucionario. Ninguno de los medios anteriores desapareció, pero debió reconfigurarse. En lo que asoma como el reinado de Internet, las opciones deberían multiplicarse y la generación y consumo de contenidos hacerse menos vertical y más democrática.

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Otras notas

  • La aparición de la tecnología de la información marca un antes y un después en los usos culturales globales. El MSN, el e-mail y ahora las redes sociales han desplazado la atención de las audiencias de TV hacia los nuevos espacios. Esto se torna muy notorio en los países más avanzados, en las poblaciones jóvenes y en las clases medias más educadas. Pero se trata de un fenómeno expansivo que seguirá creciendo en franjas sociales y continentes. En la Argentina, que tiene una de las conectividades más altas de Latinoamérica, esta tendencia ya nos atraviesa.

  • Para pensar en el futuro siempre es bueno repasar el pasado. Una de las opciones es analizar lo que sucedió entre la radio y la televisión. En ningún caso la radio desapareció luego de la avasallante aparición de la TV. Pero sí se resignificó y debió adecuar el perfil de sus propuestas. Algo similar pasó a partir de la convivencia de la TV de aire y la de cable. Hoy caminamos hacia la convivencia de una multiplicidad de plataformas y contenidos. Se tiende hacia una mayor variedad de soportes audiovisuales, que expresarán muchísima más diversidad.

  • Para muestra alcanza un botón. El éxito de Malena Pichot con La Loca de Mierda y su posterior llegada la TV por cable y luego a la abierta certifica una tendencia. La televisión sigue siendo, aunque cada vez menos, el medio más consumido en la Argentina. En promedio, los argentinos ven seis horas diarias de TV. Celulares, tabletas, netbooks y pantallas vinculadas a equipos de escritorio abren las pantallas a otros usos y consumos.

  • Las pantallas parecen coparlo todo. Según un estudio reciente de Kaiser Family Foundation, los jóvenes de entre 8 y 18 años pasan más de 7 horas y media por día mirando una pantalla: la televisión, internet o el teléfono celular. Es decir, que ocupan casi el mismo tiempo que un adulto en su jornada de trabajo interactuando con una plataforma digital.

  • La televisión manda. Emite, se reproduce, se multiplica. Invade otros medios y encandila. ¿Cuántos programas de radio leen y releen las grillas de rating, se trenzan en arduos debates sobre si tal o cual programa midió más o menos de lo que debería y tantos oyentes siguen esas exposiciones y hasta se suman a las acaloradas interpretaciones? La televisión de aire hasta cierto punto es cada vez menos masiva –nuevos formatos en cable, internet y hasta la piratería de películas erosionaron su caudal histórico– y, sin embargo, parece día a día más presente e invasiva.

  • El jueves pasado, el presidente del Inadi, Claudio Morgado, presentó la Plataforma por una Internet Libre de Discriminación, una iniciativa que tiene el objetivo de preservar el ámbito de internet de cualquier tipo de manifestación de violencia discriminatoria que afecte los derechos de grupos, comunidades o personas. En el sitio internet.inadi.gov.ar está disponible toda la información y las modalidades de denuncia.