L. Luchessi: “La distancia entre periodista y audiencia comienza a acercarse”
Para Lila Luchessi, coordinadora de la Licenciatura en Comunicación Social (Unrn) e investigadora de la UBA, las herramientas digitales que permitieron ampliar las voces y fuentes informativas, lograrán adecuar al periodismo a los nuevos tiempos.
–¿Cuál es tu reflexión sobre el periodismo de los últimos tiempos?
–En los últimos años, la irrupción de las herramientas digitales provocó una amplitud de voces que ya no sólo operan como fuentes informativas sino, además, como productoras de sus propios mensajes. En ese sentido, las desventajas se asocian a una desprofesionalización de las construcciones periodísticas o la incorporación de algunos amateurs muy visibles a los medios más tradicionales. Las ventajas se asientan en la confluencia entre estas irrupciones y los conocimientos indispensables para la construcción de un periodismo profesional adecuado a los nuevos tiempos.
–¿Cómo interpretás que será el periodismo que viene?
–Las herramientas digitales borran la asimetría inicial que se producía en la actividad periodística. Los consumidores tienen la oportunidad de acceder a datos crudos al mismo tiempo –y a veces antes– que los profesionales de medios. Eso supone que los periodistas no sólo deben especializarse en las formas de comunicación más adecuadas para la puesta en circulación de las informaciones sino, además, en los contenidos que deben comprender y los contextos de producción en los que trabajan. Creo que la tendencia será hacia una confluencia de formaciones, conocimientos y producciones en las que la forma y el contenido circulen por el mismo carril. Estamos ante un acomodamiento de los medios tradicionales y el surgimiento de otros que pareciera positivo.
–¿Qué retos tendrá el periodismo ante el nuevo marco regulatorio de los medios?
–La ley trae la posibilidad de ampliar el coro de productores informativos y supone una democratización de las voces que inciden en la formación de la opinión pública, y también un conocimiento mayor para la audiencia de los matices, intereses y temáticas que aparecían veladas antes de la irrupción de las tecnologías digitales. Resulta interesante que la asimetría que sostuvo la distancia entre el profesional de los medios y su audiencia comienza a acercarse y supone que, para mantenerla, los circuitos profesionales requieran una mayor capacitación: en la forma y en el contenido; en el contexto y en la coyuntura; en la producción y en el uso que los nuevos medios que necesitan.
