La fuerza de los votos o la fuerza de los vetos

Año 4. Edición número 187. Domingo 18 de diciembre de 2011
Guinness. Macri ya vetó más de 70 leyes.(TELAM)
Trapitos y manteros.

El gobierno de Mauricio Macri no pudo con la tentación. El jefe de Gabinete de la Ciudad de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta, anunció el veto para la ley que sancionó la Legislatura porteña para regular la actividad de los trabajadores de los estacionamientos en la vía pública; los trapitos.
“Lo vamos a vetar, confirmado. La ley autoriza a cobrar estacionamiento en lugares que son gratis, no especifica tarifas. Nosotros quisimos que se prohíba la actividad de los trapitos, pero no tenemos mayoría en la Legislatura. Por eso vamos a recurrir al derecho al veto, porque no estamos de acuerdo”, señaló Larreta en diálogo con Gustavo Sylvestre en radio La Red. Se impone, así, la voluntad del gobierno porteño, con los votos, o con los vetos.
“A nuestro entender, el hecho de que apenas a las dos horas de una sesión con un debate extenso sobre el tema de los vendedores de la vía pública y de los trabajadores de estacionamientos, Rodríguez Larreta ya sale a impugnar el posicionamiento de la oposición manifiesta claramente cuáles son las intenciones verdaderas de lo que era el proyecto original del PRO. Tanto con el tema de trapitos como el de manteros, lo que oculta, o por lo menos estructura en los términos discursivos, es un fuerte carácter represivo”, denuncia ante este medio el legislador de Proyecto Sur, Fabio Basteiro.
Rodríguez Larreta retrucó: “Insistiremos con la ley que habíamos intentado sacar nosotros, impulsando la prohibición. Pero el kirchnerismo y otras fuerzas políticas decidieron legalizarlo. No solamente no aprobaron nuestro proyecto sino que aprobaron otra que los legaliza. Por eso la vamos a vetar”.
Basteiro subraya que el proyecto del macrismo “habla claramente de la desaparición de cualquier tipo de actividad de los trabajadores de la vía pública, y esto es lo grave porque lo emparientan a un trabajo delictivo. Me parece que, independientemente de cuáles pueden ser las alternativas superadoras al proyecto que fue votado en la Legislatura, porque creo que tiene cuestiones para reformular, lo que está diciendo de fondo (la iniciativa del macrismo) es que hay que limpiar la calle de trabajadores de la vía pública, que no tienen que existir, cuando son muchas veces el resultado de situaciones económicas, sociales y políticas que se arrastran desde hace mucho tiempo a esta parte”.
Tanto la actitud del macrismo en relación con la iniciativa con que el PRO pretendía prohibir a los trapitos como en relación con el proyecto de ley que buscaba erradicar manteros, Basteiro dice que se trata de “una hipocresía muy grande, y de una falta de tacto político feroz, que un gobierno que ha sacado la cantidad de votos que sacó, en plenas fiestas navideñas, tenga una actitud de estas características, realmente es provocadora, es efectista y, lamentablemente, demagógica”.

Ayuda PRO. Rodríguez Larreta hizo el trabajo sucio. Aseguró que a “esa gente que hoy hace ese trabajo, tenemos cómo ayudarla: con planes de empleo y capacitación, pero no podemos legalizar esta actividad. Además –acusó–, muchas veces aprietan y agreden. Por eso no estamos de acuerdo con legalizarlos”.
Como explicó Rafael Gentili (Proyecto Sur), su iniciativa toma una figura que ya existe, la de los tarjeteros, y hace intervenir a las comunas para que fijen las calles en que cada una crea necesario el servicio de cuidacoches. “Es decir, no va a estar tarifado el estacionamiento en toda la ciudad.” Para el legislador, “la razón principal del veto es que va a contramano de un proyecto del gobierno, que planea extender el estacionamiento medido, esto es, las empresas privadas que cobran por ello en muchas calles de la ciudad de Buenos Aires”. Gentili confesó ante cámaras que “entre una empresa que te cobra por estacionar y un trapito regulado, controlado por la comuna, que además de ayudarte a estacionar el auto, te lo cuida, nosotros optamos sin ninguna duda por la actividad del cuidacoches”.
Mauricio Macri ha alcanzado un récord en su primer período de gobierno de más de 70 leyes vetadas, total o parcialmente. Sólo durante el primer mes de este año vetó diez leyes. La gran mayoría, de índole social, educativa o de políticas públicas. En el 2010, los vetos de Macri fueron 21, un 25 por ciento, contra leyes que defendían derechos humanos.

Sin manto de piedad. Si bien desde el PRO aún no han confirmado el veto a la ley que regula la venta ambulante (manteros), la cámara que agrupa a los comerciantes, Came, sigue pidiendo ferozmente la derogación del tercer párrafo del artículo 83 del Código Contravencional (“Convencional”, dicen los afiches con que inundaron las calles), que señala: “No constituye contravención la venta ambulatoria en la vía pública o en transportes públicos de baratijas o artículos similares, artesanías y, en general, la venta de mera subsistencia que no impliquen una competencia desleal efectiva para con el comercio establecido, ni la actividad de los artistas callejeros en la medida que no exijan contraprestación pecuniaria”.
Juan Grabois, del Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE) había reconocido a Miradas al Sur que detrás de algunos manteros “hay mafias”, pero no hay otro modo de combatirlas sin atropellar a los trabajadores que “con presencia del Estado y regulación, no excluyendo a la gente de la posibilidad de ganarse la vida dignamente. Para Came, todos (los manteros) son delincuentes, yo creo que se están equivocando mucho en el tono de violencia, porque un día la gente se va a cansar y le va a empezar a romper todos los negocios”.
Los comerciantes de la calle Florida volvieron a cortar la avenida Corrientes como si fueran indigentes. Se quejan de que pagan alquileres, impuestos, vidrieras y denuncian competencia desleal.
Hace unos meses, la Afip encontró en las galerías de la calle Florida mercadería tecnológica de contrabando por sumas millonarias. En su última inspección por los comercios de la peatonal, halló “120 locales con evasión impositiva” y un 26 por ciento de trabajo informal. Desde el área de Fiscalización de Trabajo en Negro no cuentan con los datos, pero dijeron a este semanario que los niveles allí “no son mayores que los generales de la ciudad”.

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  • Se van todos a la c… de su madre, Macri la puta que te parió”, declaraba un mantero en exclusiva a TN, a mediados del mes pasado, cuando un movilero le puso el micrófono tras contar que “hubo golpes” y que había “algunos manteros afectados por el gas pimienta y también el gas lacrimógeno que usó la guardia de Infantería de la policía Metropolitana”.

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  • De “vetador serial” o “capitán veto” a antidemocrático, al jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires se lo llamó de todos modos a causa de su compulsión por rechazar leyes sancionadas por la Legislatura. Y los motes seguirán apareciendo, porque parece que la carrera loca de sus vetos no termina. Esta semana llegó a los 106, superando a todos los alcaldes porteños y poniendo en duda nuevamente su vocación democrática. Para colmo, como si la cantidad fuera poca, a la luz de la primera centena, las normas rechazadas constituyen un capítulo del compendio del buen neoliberal.