La interna de la CGT también se dirime en las paritarias

Año 5. Edición número 200. Domingo 18 de marzo de 2012
Respaldo. Funcionarios del gobierno nacional asistieron a la asunción de Pignanelli, un aliado de Caló. (TELAM)
La estrategia de Caló, de proponerle a los empresarios que sean ellos los que tiren el primer número de aumento, podría ser el caso testigo que utilice el resto de los gremios industriales, que apoyan la postulación del metalúrgico.

Con el transcurrir de los días y con el objetivo puesto en el congreso confederal de junio, en la CGT se va definiendo la disputa por quien será su futuro titular. Pese a no haberlo anunciado aún explícitamente, Hugo Moyano tiene todas las intenciones de continuar al frente de la central obrera por un nuevo período. En tanto que el metalúrgico Hugo Caló se va perfilando como el dirigente capaz de aglutinar a todos aquellos sectores que en los últimos años se han alejado de la conducción. Los realineamientos son constantes y los discursos cada vez más antagónicos. Pero en tiempo de paritarias, las estrategias y métodos de negociación también se han convertido en un elemento de diferenciación entre los sectores en pugna.
La llegada de marzo marcó el inicio de la negociación colectiva de la Unión Obrera Metalúrgica. Con 250.000 trabajadores afiliados, se trata del sindicato industrial más poderoso de la Argentina. En la primera reunión que se llevó adelante la semana que pasó en el Ministerio de Interior, Caló sorprendió a los representantes de las cámaras empresarias cuando en lugar de tirar un porcentaje de aumento para este año los emplazó a que "traigan ustedes un número para que lo estudiemos". La propuesta no sólo desconcertó a los empresarios sino que también los puso en un brete: en el segundo encuentro que se llevó adelante en Trabajo no se logró ningún avance, porque las cámaras patronales no se pudieron poner de acuerdo entre ellas en cuanto al porcentaje que ofrecerán para iniciar la negociación.
Con Moyano todavía en las gateras –el convenio de camioneros vence en junio–, la estrategia de Caló marca no sólo un nuevo rumbo a la hora de discutir salarios sino que también puede llegar a convertirse en un caso testigo para otros sindicatos, fundamentalmente los ligados a las actividades industriales. En abril comienzan las negociaciones de Smata y si la experiencia de metalúrgicos llega a un final feliz es muy probable que la estrategia del dirigente mecánico Ricardo Pignanelli sea similar a la de Caló. De todos modos, el metalúrgico no la tiene del todo fácil. A mediados de abril se realizará un congreso de delegados de la UOM en Mar del Plata y para esa ocasión Caló no sólo deberá llegar con una propuesta salarial satisfactoria sino también haber logrado avances en la actualización del convenio colectivo vigente, que no se modifica desde 1975. "Con el avance tecnológico hay muchas especialidades que no están contempladas en el actual convenio y por lo tanto desde hace tiempo venimos exigiendo su actualización con la creación de nuevas categorías. Si en las negociaciones no se avanza en ese tema, en el congreso va a haber planteos muy fuertes", leadelantó a Miradas al Sur el titular de una de las seccionales más poderosas de la UOM.
Lo cierto es que la instancia abierta por Caló no sólo marca una diferencia de estilo con el que hasta ahora se venía manejando el sindicalismo. También obedece a variables que tienen que ver con su actividad y que son comunes a otros gremios vinculados con la producción. Lo graficó ante Miradas al Sur el titular de una cámara pyme que interviene en las negociaciones colectivas de trabajo y que a la vez se siente identificado con el actual modelo económico. "Para los que apostamos a la producción como motor del desarrollo del mercado interno y la generación de empleo, se necesita contar con dirigentes sindicales que entiendan este proceso. Si cae la producción nacional y es reemplazada por productos importados, al trabajador camionero no le va a caer en lo inmediato la actividad porque le da lo mismo si transporta cosas hechas acá o afuera", afirma". Es desde esa perspectiva que entiende que la llegada a la CGT de un dirigente ligado a un sindicato de la producción puede resultar más beneficioso. "En esta etapa del modelo que tenemos que consolidar, los sectores de la producción deben liderar al movimiento obrero porque son justamente los que tienen la sintonía fina de lo que pasa con la generación de empleo. A ningún pequeño empresario le interesa tener enfrente una CGT que sea una cáscara vacía o que tenga un enfrentamiento con su base. Pero la verdad que veríamos con mucho más agrado que en la conducción esté un dirigente vinculado a la producción que uno de servicios", remata.

Cada cual atiende su juego. Los actos sindicales celebrados casi en simultáneo el viernes pasado pusieron en blanco sobre negro la discusión que hasta ahora se venía dando de manera más larvada. En Buenos Aires, el acto que marcó al asunción formal de Pignanelli al frente del Smata contó con la asistencia no sólo de dirigentes afines como el propio Caló sino que más significativa fue la presencia de funcionarios nacionales como el jefe de Gabinete Juan Manuel Abal Medina, el vicepresidente Amdado Bodudou y el ministro de Trabajo Carlos Tomada. También asistieron los dirigentes de La Cámpora Eduardo Wado de Pedro, Mariano Recalde y Juan Cabandié. Como un guiño hacia ese sector, Pignanelli destacó en su discurso que el 75% de los trabajadores mecánicos son menores de 25 años y afirmó que "en Smata los jóvenes son el futuro, pero son el futuro ya".
Casi al mismo tiempo, Hugo Moyano encabezaba en Mendoza un plenario de la Regional Cuyo de la CGT. Allí repitió los reclamos que viene sosteniendo desde el acto en Huracán : los fondos de las obras sociales que le adeuda el Estado Nacional y la necesidad de elevar el mínimo no imponible, "ya que su desactualización provoca que el esfuerzo de los trabajadores desaparezca a partir de esa carga tributaria”, aseguró el camionero. En el plenario, Moyano escuchó música para sus oídos en boca del titular de la CGT local, Rodolfo Calcagni, quien expresó que "no hace falta un plenario para expresarle el apoyo al compañero Moyano. Él tiene el apoyo para seguir al frente de la CGT", completó.
Los dos polos de poder que dirimirán la interna de la CGT de acá a junio parecen estar definidos. Queda ahora definir cuáles serán los gremios que se alineen con cada sector. Las mudanzas hacia uno y otro lado prometen estar a la orden del día. Desde el sector de Caló, esperan anunciar en breve la creación de la Federación de Gremios Industriales, que servirá de plataforma de lanzamiento para la postulación del metalúrgico. Entre los gremios que conformarán dicha Federación se encuentra la Asociación Obrera Textil, dirigida por Jorge Labois, quien hasta hace poco era uno de los leales del moyanismo y el viernes estuvo presente en la asunción de Moyano. Un derrotero similar viene haciendo el taxista Omar Vivieni, aunque en su caso su "pase" sería más ruidoso, ya que actualmente es el titular de la Confederación Argentina de trabajadores del Transporte, el principal armado con el que hoy cuenta Moyano dentro de la CGT.

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