La máquina de generar convenciones laborales
En lo peor de la crisis mundial, el año 2009, en el país se homologaron 1.605 convenios colectivos y acuerdos laborales. La cifra fue mayor que la registrada en 2008, cuando se firmaron 1.231 acuerdos. Estos números, que hablan a la vez de una actividad económica que se sostiene, de una fuerte vitalidad sindical y de avances en términos salariales o de condiciones de trabajo, marcan un enorme contraste con lo que sucedía en la década de los ’90, cuando en promedio cada año se homologaban apenas alrededor de 200 convenios y acuerdos. La misma tendencia a la recuperación del protagonismo sindical continuó en 2010: sólo durante el período comprendido entre enero y septiembre de 2010 se registraron 1.527 convenios y acuerdos colectivos.
Si el período a analizar es el del tercer trimestre de 2010, se registraron 623 convenios y acuerdos colectivos que involucraron a 1.892.512 trabajadores. La cifra representó un aumento del 54% en relación con las 405 negociaciones registradas en el tercer trimestre de 2009, y un aumento del 42% con respecto a las 438 registradas en el segundo trimestre de 2010. Un dato interesante: lejos de una “conflictividad” en sentido negativo, sobre 623 negociaciones establecidas en ese trimestre se registraron 585 acuerdos, es decir que hubo pipa de la paz (y no moyanismo satánico) en el 94 por ciento de los casos.
El mapa de los convenios permite trazar una radiografía de la estructura productiva del país. Según datos oficiales, vistos por sector, los convenios y acuerdos de ese tercer trimestre de 2010 se concentraron en la industria manufacturera (29%); transporte, almacenamiento y comunicaciones (26%); servicios comunitarios, sociales y personales (12%) y electricidad, gas y agua (7%). Esas cuatro ramas concentraron el 74% de las homologaciones del trimestre.
Si se trata de industrias tradicionales, las ramas metalúrgicas y de la alimentación significaron poco más de la mitad de las paritarias del sector industrial. Cuando se suman los acuerdos a los que se llegó en sectores como el textil y el petroquímico, el porcentaje sobre el total llega al 75 por ciento. Según el nivel de la negociación dentro del sector, la rama de la alimentación participa con el 42 por ciento de las negociaciones de ámbito de actividad y la industria metalúrgica y automotriz con un 35 por ciento de las de nivel de empresa.
¿Qué es lo que se negocia en esa marea de convenios? Por lejos, las cláusulas salariales se llevan la mayor parte: 79% por ciento de los acuerdos. Las cláusulas que regulan las relaciones laborales fueron incorporadas en el 38% de los casos y las referidas a condiciones de trabajo en la empresa suman el 22 por ciento. En el período analizado participaron 220 sindicatos con personería gremial. El 85 por ciento de las negociaciones fue entablado por organizaciones de primer grado, sindicatos, uniones y asociaciones.
