La máquina de generar convenciones laborales

Año 3. Edición número 152. Domingo 17 de abril de 2011
(TELAM)
Lejos del “moyanismo satánico”, la multiplicación de acuerdos habla de madurez y un escenario social tranquilo.

En lo peor de la crisis mundial, el año 2009, en el país se homologaron 1.605 convenios colectivos y acuerdos laborales. La cifra fue mayor que la registrada en 2008, cuando se firmaron 1.231 acuerdos. Estos números, que hablan a la vez de una actividad económica que se sostiene, de una fuerte vitalidad sindical y de avances en términos salariales o de condiciones de trabajo, marcan un enorme contraste con lo que sucedía en la década de los ’90, cuando en promedio cada año se homologaban apenas alrededor de 200 convenios y acuerdos. La misma tendencia a la recuperación del protagonismo sindical continuó en 2010: sólo durante el período comprendido entre enero y septiembre de 2010 se registraron 1.527 convenios y acuerdos colectivos.
Si el período a analizar es el del tercer trimestre de 2010, se registraron 623 convenios y acuerdos colectivos que involucraron a 1.892.512 trabajadores. La cifra representó un aumento del 54% en relación con las 405 negociaciones registradas en el tercer trimestre de 2009, y un aumento del 42% con respecto a las 438 registradas en el segundo trimestre de 2010. Un dato interesante: lejos de una “conflictividad” en sentido negativo, sobre 623 negociaciones establecidas en ese trimestre se registraron 585 acuerdos, es decir que hubo pipa de la paz (y no moyanismo satánico) en el 94 por ciento de los casos.
El mapa de los convenios permite trazar una radiografía de la estructura productiva del país. Según datos oficiales, vistos por sector, los convenios y acuerdos de ese tercer trimestre de 2010 se concentraron en la industria manufacturera (29%); transporte, almacenamiento y comunicaciones (26%); servicios comunitarios, sociales y personales (12%) y electricidad, gas y agua (7%). Esas cuatro ramas concentraron el 74% de las homologaciones del trimestre.
Si se trata de industrias tradicionales, las ramas metalúrgicas y de la alimentación significaron poco más de la mitad de las paritarias del sector industrial. Cuando se suman los acuerdos a los que se llegó en sectores como el textil y el petroquímico, el porcentaje sobre el total llega al 75 por ciento. Según el nivel de la negociación dentro del sector, la rama de la alimentación participa con el 42 por ciento de las negociaciones de ámbito de actividad y la industria metalúrgica y automotriz con un 35 por ciento de las de nivel de empresa.
¿Qué es lo que se negocia en esa marea de convenios? Por lejos, las cláusulas salariales se llevan la mayor parte: 79% por ciento de los acuerdos. Las cláusulas que regulan las relaciones laborales fueron incorporadas en el 38% de los casos y las referidas a condiciones de trabajo en la empresa suman el 22 por ciento. En el período analizado participaron 220 sindicatos con personería gremial. El 85 por ciento de las negociaciones fue entablado por organizaciones de primer grado, sindicatos, uniones y asociaciones.

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Otras notas

  • En el mercado laboral, a lo largo del primer semestre del año, se han producido algunos fenómenos significativos. Por un lado, los acuerdos salariales que se firmaron hasta el momento alcanzan a tres millones de asalariados y cubren el 70 de los trabajadores registrados. El índice de desempleo se redujo a casi un punto con respecto al año pasado y se produjo una pequeña merma del trabajo no registrado. Finalmente, el número de trabajadores cubiertos por el Programa de Recuperación Productiva (Repro) se redujo en un 13 por ciento en relación con el fin del año pasado.




  • Los efectos del crecimiento que viene evidenciando la economía argentina a lo largo de este año se manifiestan en el mercado laboral. El ministro de Trabajo, Carlos Tomada, señaló esta semana que el nivel actual del trabajo formal es el más alto de los últimos 40 años y que desde julio “se recuperaron todos los puestos laborales registrados que se perdieron durante la crisis de 2009”. Una serie de estudios elaborados por diferentes centros de investigación ratifican los dichos del ministro.
  • De acuerdo con un informe del Cels, de los más de cuatro millones de empleos creados entre 2001 y 2010, casi tres millones constituyen puestos de trabajo registrados, lo que “refleja una mejora en la cantidad y en la calidad de las ocupaciones”. Otro gran proceso de avance en el mundo laboral fue la profundización y ampliación de la negociación colectiva. Los 2.038 convenios y acuerdos colectivos que se registraron en 2010 constituyen el número más elevado desde que se restauró ese mecanismo de negociación en 1988, que estuvo virtualmente estancado antes del 2003.

  • Luz y Fuerza no se conforma con el 22% acordado en abril y quiere el 35% de Alimentación. Pero ambos gremios tienen realidades muy diferentes.
    Hay dos palabras que están en boca de todos estos días: aumento salarial. En un discurso maniqueo podría decirse que para unos es el demonio mismo y la culpa del peor de los males: la inflación; mientras que para otros es la excusa para el desborde y el pedido irresponsable.

  • No hace falta ser especialista para comprender que la reactivación y el posterior crecimiento de la económica trajeron vida a los sindicatos, tras la larga noche del menemismo. Entre 2001 y 2010, la expansión permitió la creación de más de cuatro millones de puestos de trabajo. La situación contrasta con lo sucedido durante la convertibilidad. La tasa de ocupación no sólo se recuperó hasta alcanzar la fase de auge de la década convertible, sino que, además, superó los máximos históricos registrados a mediados de los setenta.

  • El costo laboral unitario de la industria medido en moneda extranjera se ubicó en el segundo trimestre de 2010 53% por debajo del nivel alcanzado en el mismo período de 2001.
    A diferencia de lo que sostienen los empresarios cuando dicen que los costos laborales están por las nubes, los del sector industrial están en promedio 50% por debajo de lo que estaban en 2001, antes de la salida de la convertibilidad, y cayeron en 2010 respecto de 2009.