La negociación paritaria se dirime en cada sector
Luz y Fuerza no se conforma con el 22% acordado en abril y quiere el 35% de Alimentación. Pero ambos gremios tienen realidades muy diferentes.
Hay dos palabras que están en boca de todos estos días: aumento salarial. En un discurso maniqueo podría decirse que para unos es el demonio mismo y la culpa del peor de los males: la inflación; mientras que para otros es la excusa para el desborde y el pedido irresponsable.
Lo cierto es que el gremio de la Alimentación logró en mayo una fuerte suba –35%– y ahora los trabajadores de algunos sindicatos quieren ir por más. Los empresarios, en tanto, volvieron a argumentar que los altos aumentos salariales inician la espiral inflacionaria y entonces se niegan a otorgarlos.
Pero lo que unos y otros omiten es que no todos los trabajadores parten del mismo salario a la hora de hacer sus reclamos y que no todos los sectores de la economía mostraron ganancias similares en sus últimos balances.
Además, hay que tener en cuenta que quienes cerraron a principio de año, aun con porcentajes más modestos que el deslumbrante 35% de Alimentación, llevan varios meses de ventaja a quienes están acordando por estos días.
También es necesario considerar que varios de los convenios suscritos hasta ahora contemplaron entre sus artículos una “cláusula gatillo”, es decir, la posibilidad de volver a negociar en caso de que la inflación se dispare. Es lógico, entonces, que si un sindicato estima que su incremento salarial se verá superado o alcanzado por la suba de precios, intente mejorar esa cifra para no quedar relegado.
Según un informe de SEL Consultores, a fin de abril se había cerrado un 16% de las negociaciones salariales correspondientes a 2010. Sin embargo, cerca de un tercio de los convenios incluye una cláusula de revisión anticipada.
Operación paritarias. En 2008 la modalidad para cerrar paritarias fue la de un “número guía”, que fue el 19,5% acordado por Camioneros, que adelantó casi cuatro meses su negociación para ofrecer una estela a la mayoría de los acuerdos restantes.
En tanto, en 2009 –crisis financiera internacional mediante– el modus operandi fue que cada sector cerró el número que pudo según la realidad que atravesaba y, en muchos casos, los sindicatos se conformaron con empatarle a la inflación y dejaron para mejores cosechas la vieja lucha por la recuperación del poder adquisitivo.
Este año se mantuvo esta operatoria, con la diferencia de que 2010 ya mostró ser mejor en materia económica que 2009 y las perspectivas son auspiciosas. Es por eso que, además de los acuerdos según la realidad de cada sector, los reclamos vinieron acompañados, salvo excepciones, de situaciones económicas más estabilizadas, plantas trabajando nuevamente al tope de la capacidad instalada y cada vez menos coletazos de la crisis global.
Reabrir o no, Esa es la cuestión. El informe elaborado por SEL Consultores indicaba que casi el 80% de las negociaciones acordadas hasta abril había basado los aumentos en la inflación esperada para 2010 y en función de eso los pedidos de aumento estuvieron en torno del 26 por ciento. El titular de esa consultora, Ernesto Kritz, aseguró a Buenos Aires Económico que “Alimentación generó un escenario nuevo porque hay gremios que se quedan atrás. Desde el punto de vista de la política sindical, probablemente deje descolocados a los que cerraron primero”.
Por eso el titular de Luz y Fuerza, Oscar Lescano, salió a afirmar que como ellos acordaron en abril una suba de 22%, ahora pedirán reabrir la paritaria para acercarse a lo convenido en Alimentación.
Ocurre que, comparando los convenios de ambos sindicatos, Luz y Fuerza alcanzó a partir de abril mismo un salario promedio cercano a los $4.000, mientras que Alimentación llegará al salario mínimo de 3.000 en marzo de 2011.
En ese sentido, el secretario adjunto de la CGT, Juan Belén, explicó que “cada gremio sabe lo que firmó (reabrir o no), es una autonomía propia de cada sindicato. Si reclaman es porque se quedaron cortos”.
“Nosotros firmamos y no está en la mente nuestra (reabrir paritarias)”, aclaró.
Otro que salió a aclarar que no irán por un 35% fue el vocero de La Bancaria, ya que circuló la versión de que los bancarios también querían reabrir la negociación, cerrada en marzo, con un aumento de 23,5% en una sola cuota.
“Los principales problemas de La Bancaria son los banqueros que no cumplen los acuerdos”, se quejó, y enumeró otra serie de reclamos que sí están impulsando los trabajadores.
“Queremos que se modifique el Impuesto a las Ganancias, que es urgente. Cerca del 90% de los bancarios se ven afectados por este impuesto”, señaló.
Añadió que lo que piden es que “se perfeccione la política de precios desde el Gobierno nacional para que se identifique a los irresponsables empresarios que generen aumentos desmedidos” y que “se reglamente el derecho constitucional en la participación de las ganancias”.

Tiempo argentino

