La oposición sale detrás de Moyano

Año 5. Edición número 214. Domingo 24 de junio de 2012
¿Ganancias al parlamento? La oposición pide una sesión especial para debatir.
Aunque sin acordar un proyecto común, desde el PRO a Claudio Lozano, pasando por el radicalismo y los peronistas disidentes, pide una sesión especial para debatir una modificación del impuesto a las Ganancias.

Una vez más el arco opositor saldrá a jugar su partido, esta vez en una cancha marcada entre Hugo Moyano y el Grupo Clarín. La movida, como en las épocas del Grupo A, se intentará esta semana en el Parlamento, en este caso a través del pedido de una sesión especial para tratar la modificación del impuesto a las ganancias. El pedido que ingresó el viernes por la tarde, firmado por los diputados Federico Pinedo y Gabriela Michetti del PRO, Enrique Thomas, Gustavo Ferrari y Alfredo Atanasof por el Frente Peronista, un grupo de radicales encabezados por el ex ministro de la Alianza Ricardo Gil Lavedra y el lilito Alfonso Prat Gay, insta al presidente del cuerpo a convocar a una sesión especial para debatir las modificaciones del impuesto que recae sobre el 17% de los trabajadores registrados.
Como solía suceder en los días en que el Grupo A gozaba de buena salud e intentaba “refundar la república” –como sostenía Patricia Bullrich– a través de la modificación del régimen arancelario para las exportaciones de granos, la oposición no logra ponerse de acuerdo. Por eso, el próximo miércoles, en caso de que la sesión sea convocada, bajará al recinto con por lo menos 31 proyectos diferentes.
El proyecto presentado por Gil Lavedra, Prat Gay y Ferrari plantea gravar la renta financiera y eximir del pago del impuesto a las ganancias a los salarios menores a cuatro veces el Salario Mínimo, Vital y Móvil (hoy ese salario es de $2.300) y a las jubilaciones ordinarias. Según detallaron los legisladores, la medida beneficiará a “un millón de asalariados y casi 150.000 jubilados hoy injustamente alcanzados por el impuesto a las ganancias”. Prat Gay indicó que el gravamen de la renta financiera es “una deuda pendiente del sistema tributario” y subrayó que, “hoy por hoy, el piso a partir del cual se tributa ganancias se ubica en 5.800 pesos, cuando esta cifra debería ser 9.200 pesos”. Además, dijo que el proyecto en cuestión propone eximir del pago de este impuesto a los salarios menores a cuatro veces el salario mínimo, vital y móvil, como así también a las jubilaciones ordinarias.
Los legisladores explicaron, sin terminar de dar precisiones, que los fondos que llegarían por la vía de imponer la renta financiera paliarían la merma que provocará la modificación tal cual está planteada. Sin embargo, ninguno se atrevió a confirmar que con el gravamen propuesto para la renta financiera se pueda remplazar la totalidad de lo recaudado por el impuesto a las ganancias. Tampoco especificaron cómo afectaría la modificación a la coparticipación ni al dinero que cada provincia recibe de manera automática de los ingresos que el Estado nacional recibe por ese concepto.
El ex jefe de gabinete del gobierno de Eduardo Duhalde, Alfredo Atanasof, advirtió que “es una cuestión que se viene debatiendo hace años” y refutó el argumento del oficialismo de que subir el piso del mínimo no imponible significaría menores ingresos para las provincias, ya que al gravar la renta financiera “se equilibraría el desequilibrio de caja”.
Por su parte, el proyecto de modificación de la Ley de Impuesto a las Ganancias presentado por Claudio Lozano, presidente del Bloque Unidad Popular, acompañado por todos los integrantes de su bloque (Víctor De Gennaro, Graciela Iturraspe, Liliana Parada y Antonio Riestra), según argumenta el oficialismo, “no cumple con la Ley de Administración Financiera que plantea que ante la modificación de un impuesto la misma ley debe prever la sustitución de esos recursos en la recaudación”.
Al respecto del proyecto, su autor, Claudio Lozano, señaló que “el Gobierno insiste en no actualizar el mínimo no imponible en Ganancias, que debería ser según nuestro proyecto, de un piso de $ 13.460. Así transforma un impuesto que debieran pagar los ricos en un tributo sobre los asalariados de mayores ingresos y los sectores medios”. La norma impulsada por el bloque de Lozano incluye la universalización de las asignaciones familiares así como incorpora y modifica exenciones y deducciones. El texto sostiene la posibilidad de deducir un monto por pago de alquiler, eliminar las exenciones a la renta financiera y exceptúa del pago de impuestos los adicionales que reciban los trabajadores (presentismo, antigüedad, etc.).
El proyecto del economista que llegara a la política desde la CTA detalla que el gravamen de la renta financiera “permitiría compensar el costo fiscal de la pretendida reforma”. En ese sentido, las estimaciones oficiales que se incluyen en la Ley de Presupuesto de la Administración Nacional para el ejercicio 2012, nos muestran que sólo por el concepto de exenciones de intereses de títulos públicos se obtendrían ingresos por $ 4.583,9 millones”.

Promedio: 4.3 (12 votos)
Seguinos en Twitter
Print preview icon

Otras notas

  • La expectativa por saber cuál será el monto en que aumentará el mínimo imponible, o impuesto a la 4ª categoría de Ganancias, para el año 2012, que se aplica a los trabajadores asalariados e independientes, se podrá conocer a partir de los resultados que alcance la actividad económica durante el primer semestre del corriente año, y el impacto que tendrá la crisis internacional en la economía argentina.

  • La coyuntura económica y la falta de actualización en el piso de la cuarta categoría del Impuesto a las Ganancias han generado una alteración en la dinámica de las negociaciones salariales de este año. El arreglo parcial firmado por Bancarios con las cámaras patronales del sector plasmó una estrategia que están tratando de poner en marcha otros sindicatos. El gremio que encabeza el moyanista Sergio Palazzo acordó un aumento a cuenta del 20% para el salario mínimo y sentarse nuevamente en marzo para definir la nueva escala salarial.

  • El Impuesto a las Ganancias Cuarta Categoría –es decir: el impuesto que pagan los trabajadores en relación de dependencia– es, sin duda, el impuesto progresivo por excelencia: tributan más, quienes más ganan. Sin embargo, durante los últimos tiempos, y especialmente al compás del incremento de precios y de las consecuentes subas salariales, su aplicación quedó envuelta en una discusión donde conviven argumentos verdaderos, otros no tanto y algunos decididamente falsos.

  • En los últimos años, la cantidad de trabajadores que perciben el beneficio de la asignación por hijo fue decreciendo y quienes la cobran, cobran menos. A la vez, por efecto de distintos retrasos en las actualizaciones del mínimo no imponible al impuesto a las ganancias, el número de asalariados registrados que abonaron ese impuesto pasó del ocho por ciento del total en 2000 al 17 por ciento en el 2011.

  • La recaudación impositiva trepó en 2010 a $409.899,6 millones y registró una suba de 34,4% con relación al año anterior. Resultó así un 16% superior a la meta prevista en el Presupuesto del año pasado.
    En tanto, los ingresos fiscales de diciembre totalizaron $38.155,6 millones, lo que significó un aumento de 35,5%, más que en igual mes de 2009. Los datos fueron ofrecidos por el ministro de Economía, Amado Boudou, junto al titular de la AFIP, Ricardo Echegaray, y al secretario de Hacienda, Juan Carlos Pezoa, durante una conferencia de prensa.

  • En materia laboral hay dos hitos fundamentales del proceso político que inició Néstor Kirchner y prosigue Cristina Fernández de Kirchner, que funcionan como señal de un rumbo a seguir.
    El primero fue la derogación de la denominada “Ley Banelco” porque, simbólicamente –más allá de sus efectos jurídicos–, implicó la determinación de avanzar firmemente contra la herencia de la década del ’90, así como contra la flexibilización y precarización laboral.