La Otan se reagrupa
La cumbre de la Otan en Lisboa, del 19 de noviembre pasado, concluyó con un comunicado repleto de buenas intenciones. Sin embargo, la reunión mostró que el objetivo de la Alianza Atlántica sigue siendo el de proceder con la reorganización de sus fuerzas nucleares. Un informe muestra que Estados Unidos mantiene armas nucleares en cuatro países europeos de la Otan –Italia, Bélgica, Alemania y Holanda, violando, de esta manera, el tratado de no Proliferación.
No obstante, esto no es lo único que se puede deducir de esta cumbre. Algunos analistas han destacado, además, el deterioro de la Otan, la debilidad de Estados Unidos frente al poderío chino en los asuntos mundiales. La fragilidad de Estados Unidos se mostró durante el debate sobre el retiro de las tropas de Afganistán, punto clave de la cumbre, ya que Estados Unidos no logró obtener asistencia militar de parte de los demás miembros de la Alianza. El presidente Obama aseguró que las tropas seguirán hasta el 2014. Holanda, en cambio, ya está retirando la totalidad de sus tropas, y Alemania y Francia comenzarán a hacer lo propio en el 2012. Otro tema clave ha sido el futuro escudo antimisiles euroatlántico con el propósito de lograr el apoyo de Rusia, la cual aceptó cooperar, exigiendo ser tratada en condiciones de igualdad con los países aliados.
También Turquía puso su condición. Ankara sólo aceptará un sistema de defensa de misiles si el sistema es de la Otan en vez de estadounidense y si Irán deja de ser considerado como una amenaza por los aliados. La posición de Turquía no sorprende si se piensa la estrecha alianza que tiene con Irán. El encuentro del mes de octubre pasado, entre el primer ministro chino y su par turco, en el cual los dos líderes firmaron ocho tratados, demuestra el inicio de una nueva asociación estratégica entre los dos países. La influencia de China en el contexto internacional empieza en el 2007 cuando con Rusia puso en marcha el bloque político-militar que se presentó desafiando a la Otan, no sólo en Asia Central, sino en todo el continente eurasiático. China, con su renovado sistema de armamento nuclear, viene sellando pactos y acuerdos estratégicos que comienzan a desafiar cada vez más la hegemonía imperial estadounidense en relación con Asia, Irán y Medio Oriente. Si Estados Unidos no logra contener a China, el creciente poderío del gigante asiático dejaría a Estados Unidos sin voz, no sólo en el plano económico, sino también en otros asuntos de relevancia mundial.
